Pero ¿qué hubieras hecho tú?

Creo fielmente que la felicidad está ligada a los amigos y unos buenos tacos. Y si logramos fusionar ambos, comer esos tacos con los amigos, la felicidad se multiplica. Con esto no quiero decir que la vida en pareja no logre causar satisfacción, pero desde hace un tiempo estoy un poco cauteloso con eso. Imaginen que tengan una pareja a la cual adoren, si de por sí, novi@ mata amig@, imaginen que como prueba de un verdadero amor te pidan dejarle de hablar a tal o cual amigo. Luego la novia no está, y el amigo, pues tampoco.

Entonces, de nuevo en este lugar, tacos para un sábado. Este lugar me cayó mejor al leer “estamos orgullosos de no vender burritos, chips de bolsita, tortillas fake, chimichangas con no se qué (las cuales la verdad no tengo idea qué son. Mal mexicano, mal mexicano) y tacos con lechuga y tomate”.  Valió la pena los treinta minutos, esta vez sí encontré al pastor. Recomendados 100%.  Y ¿cómo sabemos que los tacos son tacos de verdad? Al terminar de comer tus manos huelen a taco y luego te las quieres comer también.

En este lugar todos atienden a todos, no hay un mesero fijo para tal o cual mesa, y eso puede causar confusión. Llega la cuenta. Loco, hace falta una corona por cobrar, brutal. Y también un agua de Jamaica. Qué buena suerte. No, eso no está bien, diles que falta y que nos cobre. No, no es mi culpa que no lo cobraran, además soy pobre. Pero eso no está bien, diles. Loco, no. Está bien, yo le digo y yo la pago, yo invito. Al decirle a uno de los meseros que por favor nos cobrara y que además hacía falta por cobrar una cerveza Corona ex mexicana y una rica agua fresca de Jamaica que sabe a limón pero es de horchata, la mesera sacó una sonrisa bastante genuina y con un poco de incredulidad. Con los ojos dijo todo antes que de su boca saliera un gracias dibujado, porque no sonó. Carajo, cualquier nena se enamora de ti con eso, me dijo mi amiga. Pero ¿qué hubieras hecho tú?

YO