Te prometo

Me tardé, me tardé en conseguir a esa persona especial. Pero estaba contenta, por lo menos eso me contaron. Repitió una y otra vez, ese día en que fue de visita a verla, a conocerla  “tardaron mucho en encontrarse pero qué bueno que se encontraron” y esas son las palabras que se quedan conmigo.

Mi mamá me cuenta que varias veces me llamó, que varias veces pegó el grito de Diego, buscando a Diego, seguramente por saber que no iba a poder verme ser más feliz, formar una familia. Estaba contenta con lo que yo hacía y claro, quería que estuviera en México, cerca de mi mamá pero respetaba mi decisión de estar en otro país, de pasarla mal por momentos, de pasar hambre alguna vez y tener esos problemas de papeles. Creo que ya había perdido la fe de que yo encontrara a alguien, me iba a quedar sólo por decisión propia, sin casarme y sin hijos, y de repente le llegan con la noticia de que todo eso ha cambiado y sale la felicidad en palabras, “qué bueno que se encontraron”.

Los últimos meses estuvo muy mal, con mucho dolor y ya no podría caminar. Detectaron muy tarde el tumor, ya no había nada que hacer más que esperar. Al enterarse de la noticia mi mamá sale volada a casa de mi abuela, a casa de su mamá. Me partió escucharla así, que se le cortara la voz al decirme que probablemente su mamá estuviera muy enferma, más que enferma, con ese tipo de enfermedad. Se había ido de La Paz apenas hace unos días, cuando le dan la noticia. Lo bueno es que pasó tiempo con su mamá, la cuidó, la apapachó, la tuvo hasta el final y creo que eso le agradó, mi mamá es fuerte, más fuerte de lo que uno piensa, nos crió bien a los tres y ya ha criado tres más que van a ser unos hombres de provecho, estoy seguro.

Creo que mi mamá Empe se fue en paz, dice mi mamá que sufrió, que sufrió mucho pero le dio tiempo de estar entre los dos mundos, en el mundo espiritual y en el terrenal. En su proceso habló con sus muertos, sus muertos que tanto quería, de seguro mis tíos y abuelo la reconfortaban, la esperaban con los brazos abiertos allá en el cielo y ella se sentía segura, contenta de verles, de hablarles, de tener esa conversación de tú a tú de espíritu a espíritu.

Mamá Empe, te voy a extrañar, voy a extrañar tenerte sentada al lado de mi mamá cuando el padre diga que puedo besar a la hermosa novia, voltear y que no estés físicamente, pero te prometo que voy a poner atención en toda la misa y que si me distraigo va a ser por tu culpa porque te voy a estar pensando y también te prometo que por lo menos a una de tus hijas e hijos va a estar bien porque la voy a cuidar, porque a mi mamá no le va a faltar nada y la voy a obligar que vaya a hacerse estudios todo el tiempo y la voy a querer tanto como ella te quiere a ti que eso va de aquí al final del universo. Te veo en unos años para chocarla y contarte cómo me fue con Silva o Thiago, Giselle y Maia. Beso.

YO