Comer y comer…

Cualquier cosa que pase este 20 de diciembre o antes, puedo decir que Puerto Rico me ha enseñado mucho o yo he aprendido muchas cosas en la Isla. Entre las cosas que me ha dejado puedo decir que me di cuenta de la importancia de la inteligencia emocional, el si tienes un mar a unos minutos utilízalo, sácale provecho. Crecer como persona, llegar a ser un gran hombre, ser honesto, disfrutar lo que hago, responsabilidad. He pulido muchas cosas. En estas últimas semanas también han sido de gran aprendizaje, escuelas nuevas, saber que existen las personas lógicas y la importancia del desapego.
Otra de las cosas que he aprendido ha sido disfrutar con locura el comer (cada vez que sé que una palabra se pude usar en doble sentido me sale una risa bien estúpida, de seguro es que no aprendí a caminar solito por lo que tuve que ir a clases para pronunciar la ere bien y por lo tanto mi pensamiento no es tan sofisticado y sigo siendo un eterno niño libre).
Comida, el comer. Aprender a disfrutar la comida ha sido una de las más grandes hazañas que he logrado. No comer solamente por que el hombre requiere alimento para vivir, sino comer porque es placentero. Aprendí que comer puede ser orgásmico y súper cabrón.
Qué te parece si desayunamos en este lugar que se llama Tostado, me dijeron. Me pareció una buena idea, un lugar nuevo. Ubicado en la avenida Condado en Santurce, poco transitada, sucio y solitario, sin mucha área de estacionamiento y la vialidad de un solo sentido. Al llamar para saber dónde carajos estaba el lugar ubicado luego de mudarse de Sagrado me dijeron, “estamos frente a Escándalo the club”. Al entrar el ambiente bien bonito, raro, entre moderno y hipster. De seguro a los antiguos seguidores de café 103 en Río Piedras se sentirían en casa.
El menú es una hoja de papel impresa no muy llamativa. Todo los platillos se leía como una comida de hipster/vegetariano/quierocomersano/quecoolsoy/siemprefresh/
glutenfreeeslaquehay. Pero hubo unas cosas que me llamaron la atención:
Quesito con tocino.
Alguien que haya comido quesitos y sea fanático de ellos con su pan glaseado y brilloso y con el queso dentro (jijiji) vería éste con extrañeza. El pan normal, el tocino pasa de extremo a extremo del quesito y sobre éste tiene esta azúcar blanca como la que le ponen a las mallorcas. La primera mordida fue el paraíso. Se deshace en tu boca de lo suave que está. El sabor es espectacular. Tiene ese dulce de la azúcar con lo salado del tocino que de verdad te hace cerrar los ojos. Muchas estrellas por lo recomendable que es comer este aperitivo.
Mallorca con jamón queso y huevo + tocino
Uno pensaría que es solo queso, huevo, jamón y el extra tocino que pedí, porque soy bien puerco, es algo normal. Uno lo pide todos los días en cualquier panadería pero la verdad es que no es lo mismo. No estoy seguro si el secreto está en la Mallorca y su azúcar blanca o si es lo amarillo del huevo que escurre entre el pan cuando lo muerdes o el jamón, que quien sabe de dónde era, que sabía bien bueno. Dudo que fuera el queso. O de seguro fue el tocino, porque hay que admitirlo, todo en esta vida sabe mejor con tocino. Al morder este emparedado, una mezcla de sabores se juntan en tu boca, un sabor tan cabrón que es indescriptible, pero al igual que el quesito, hace cerrar los ojos. Ponle un poco de pimienta, le da un toque especial.
Coco Pumkin Pancakes con Tocino
Una cosa demente. Te dan crema batida hecha en casa y miel de maple rara pero buena. Los pancakes están tan suaves que el tenedor resbala. Tiene avena sobre éstos, que seguramente es orgánica, al ponerle la miel crea una plasta asquerosa pero bien rica. Hice la prueba, recomendada, de comer los pancakes con huevo frito y con tocino, todo en la misma cucharada. No mames, me tiré al suelo y comencé a gritar de la emoción, la verdad que estuvo exagerado eso pero sí, sabía muy, muy bueno. Cerrar los ojos fue poco para este plato, tenía que arrastrarlas palmas de las manos sobre la cara mientras en voz alta decía uuuuuuggggghhhhh, no mames que estás dientón.
Todo esto fue acompañado con un vaso con agua de Carraízo, para eso de ayudar a que pongan el racionamiento antes de lo pronosticado, y con un jugo de sandía, mejor conocido por los programas del chavo como agua fresca de sandía.
El comer es bien divertido y llena de felicidad el espíritu, aunque luego salgas rodando del lugar. Una de las mejores cosas que la Isla me dejó.
YO

¿Tienes carro o Yaris?

La semana había sido muy larga, mejoró un poco cuando llegó el email informando que el lunes era feriado. Para cambiar un poco de rutina salí a la librería que tiene una cafetería en Santurce. Hay razones poderosas para hacer algo diferente este día. Primero porque quería evitar Walgreens como diera lugar, segundo, muchos zombis o Walkers -como ellos los llaman- durante la semana y tercero, quería saber qué le iba a pasar a ese dragón, iban a poder salvarlo? El rey estaba muerto? Muchas interrogantes que contestar y solo lo sabría si terminaba ese segundo libro del mes. Entonces ordeno un burrito, mejor conocido como Wrap en el mundo hipster, pero lo ordeno muy hipster, lo más posible con pendejadas orgánicas y toda la cosa para estar a dhoc con el lugar y el ambiente. Tomo una mesita y leo mientras como, o como mientras leo, es igual, unas cuantas gotas del burrito cayeron en las hojas del libro, pero era de esperarse, por lo general siempre me babeo en la ropa al comer, ahora le tocaba al libro.

Una pareja se sienta en la mesa contigua, les estoy dando la espalda. Logro escuchar lo que dicen, pero no les presto atención, continuo leyendo. Mientras estaba dando la vuelta a la hoja, escucho un comentario “oye y dime, tienes carro o Yaris?”. Casi me ahogo al escuchar esto y tuve que voltear tuve que ver la cara de esta persona. Sutilmente cambio de silla para poder ver “a la calle” y en realidad ver a la pareja. Quería ver si lo dijo en tono de broma, eso se nota en la cara de las personas cuando bromean pero no, lo dijo en serio. Una chica bastante potable, rubia ojo azul, 5´3´´, boricua por su acento. Zapato de marca, reloj de marca, perlas alrededor de su cuello, ropa de Banana o Jcrew, un bolso café con una LV o una VL, no estoy seguro. El chico, bien parecido creo yo, la persona tiene una cara de incredulidad mientras la otra continúa hablando. Después de unos minutos logro terminar con el libro, lo guardo, pongo mis cosas en mi mochila y la cierro. Veo a una persona con una cara de aburrimiento mientras la otra mezcla temas de Teatro Breve, de su trabajo y viajes que ha hecho, a Europa obviamente. Me levanto y me acerco a la mesa “Hola, buenas tardes, disculpa, me llamo YO. Ashley. Sabes una cosa, yo me hubiera ido desde lo del Yaris, linda tarde”. Salgo y camino por la acera. Unos cuantos metros volteo para atrás, costumbre de sobre protección o paranoia. La veo salir de la librería…sin él.

YO