Después de que llueve siempre aparecen mosquitos y por alguna extraña razón aparecen en mi cuarto. Aunque mi cuarto siempre está cerrado y tiene mosquiteros o screenes, aun así aparecen por arte de magia. Lo peor de todo, más allá del dengue, chikungunya y el ahora tan de moda zika, es que los malditos mosquitos les encanta ir a tu oído. No contentos con que te utilizan para alimentarse de ti y a veces se pasan de lanzas y no pueden ni volar de tanta sangre que succionaron, también les gusta joder. En Puerto Rico, donde tienes un verano en diciembre y duermes destapado y toda tu piel está al descubierto, a ellos les encanta joder, nomás porque sí. Teniendo todo el cuerpo libre, al oído van. Está cabrón.
Ayer, luego de ir a la comida mexicana en la hora de almuerzo y haber sufrido un pequeño choque con un borrachito, estando en el carro rumbo al trabajo, me di cuenta que llevo tanto tiempo en esta isla que cuando llegué los refrescos costaban 25 centavos en las maquinas de la UPR y aún existía blockbuster y videoave. En Puerto Rico aún se rentaban DVDs en tiendas y de repente, entre el streaming y red box, se acabó. Era toda una experiencia ir a rentar películas, en especial las de estreno. Entrar al establecimiento y ver la caja del DVD y sacarla y encontrar que detrás de ésta había una copia de la película. No mames, era casi como sacarte la lotería. Otras veces querías ver tanto esa película y le preguntabas al que trabajaba ahí a ver si hoy regresaban una copia. Había gente que te preguntaba, cuando ibas a regresar una película por el huequito, si ibas tenias tal o cual película y ellos mismos la entregaban por ti y la rentaban. Ahora solo tenemos a Walgreens para ir de “jangueo”. Conozco gente que no podía ir en fachas a Walgreens. También lo extraño, quitaron el que estaba cerca de mi casa.
No mames, como pasa el tiempo, viviendo tantos años la isla y sigo de indocumentado. He decidido que debo hacer una lista de todo lo que ha desaparecido del planeta desde que llegué a esta isla el 9 de agosto del 2005.
YO