La cosa está mala…

No hay nada como el Océano Pacífico, es majestuoso.  Amo la playa, de hecho tuve casi mi primer todo en una playa.  Dime algo que haya hecho por primera vez, seguramente te diré que había una playa involucrada.  Estuve miserablemente enamorado, felizmente enamorado, alternadamente como solo un adolescente puede cambiar de estado.  Aquí fue donde viví un muy feliz verano en los 90s  podía vivir en una playa, fueron los mejores tiempos, los más felices pero también los más estúpidos.  ¿Qué haces? Eres joven, vas a la playa, tienes sexo y seguramente te arrebatas.

 Ya tenía 34 años, y había perdido los primeros 30, o dicho de otra confusa manera, los primeros treinta los habían perdido a él. Cambiar de oficio, de lugares, de estilo, de ideas, buscar rascando como leproso la piel del país, tratar de encontrar un lugar, hacerse uno con la violencia; todo sonaba bien y se había vivido bien. En cuatro años no había perdido el sentido del humor, la actividad burlona ante sí mismo. Había aceptado que lo honesto era el caos, el desconocimiento, el miedo, la sorpresa. Que bastaba de verdades claras, de consejos de cocina para la vida. Pero ahora, no sabía de dónde y por qué lo cazaban. Fuerzas del mal lo agredían. Puras pinches fuerzas del mal sin rostro. Se rió de las fuerzas del mal.

Hablando de fuerzas del mal.  Me ha estado dando vueltas en la cabeza las palabras de una chica que me dijo “es mejor quedarse sola y conocerse, porque las cosa está mala allá afuera” refiriéndose a encontrar una buena pareja del sexo masculino.  Son increíbles las historias de infidelidades, inmadurez, hombres ensimismados,  sin metas claras o machistas que me llegan por todos lados. Esto de tener muchas amigas mujeres me llena de información valiosa. Es una lástima porque conozco tanta mujer que vale la pena. Entre su inteligencia, sentido del humor, profesionalismo, independencia, atractivo físico y mujer con garra, que tengan que pasar por tragos amargos y desilusiones por culpa debambalanes.  Cualquier hombre en su sano juicio se volvía loco por estas súper mujeres.

Se sorprenderán cuando descubran lo fácil que es en la vida separarte de las personas para siempre. Es por eso que cuando encuentras a alguien a quien quieres mantener cerca siempre haces algo al respecto.

YO

¿Cuáles son tus valores?

Muchas veces, los hombres se interesan en las mujeres basándose únicamente en su atractivo físico. Lo que tiene sentido. Biológicamente hablando, estamos programados para responder a las mujeres atractivas. No podemos evitarlo. Pero somos más que nuestra biología.

Cuando hacemos el acercamiento a una chica o estamos en busca de una novia potencial, es vital encontrarle un valor más allá de su atractivo. ¿Por qué es esto importante? Porque si tienes miedo de acercarte a una chica linda, significa que le estás dando mucho valor a algo que está fuera de su control: su belleza es por genética.

Un valor real viene de alguien que se suma positivamente a tu vida. Alguien que es profesional, apasionada, una gran conversadora o una artista talentosa. Estas personas tienen un valor real. Cuando cambias la interacción de ser intimidado por su belleza a ver cómo ella va a añadir a tu vida algo positivo, comenzará a desaparecer la ansiedad de acercarte.