¿Y mis viernes? Eso ya lo sabré.

A mi familia ya le había contado que la estaba conociendo, que todo iba por buen camino, pero bueno, una vez más ese universo me tenía guardada una sorpresa. Ella lo llamó “los cambios de otoño” y “pruebas que superar” yo lo llamo una reverenda y enorme pendejada que ya me tiene hasta la madre. Llevo varios días escuchando el Requiem in D minor de Mozart y mis amigos ya saben lo que significa cuando YO escucho eso. El sábado 24 era compulsorio que pasara, tenía que decirle la situación y que fuera ella quien decidiera, si  el “getting to know” continúa o se va.

Existen esas noches cuando llegas a casa y no hay nadie a quien llamar, no hay vodka o cerveza para beber y no hay nada en la televisión además de esos estúpidos infomerciales. Eso pasó el sábado. Y estás ahí, sólo contigo mismo.  Y a eso se refieren cuando dicen la palabra terror. Estar contigo mismo sabiendo, o más bien imaginando, lo que el universo tiene para ti. Porque todo lo que quería era estar rodeado en los brazos de alguien. De ese alguien que no vi el viernes pasado, o de cualquiera, luego de esos días cabrones. Incluso los brazos de alguna extraña. Odio…odio estar solo, y más en esos momentos (que para mi fortuna no son muy seguidos).  Pero cuando lo estoy, voy y me veo al espejo y me digo a mí mismo lo que Audrey Hepburn una vez dijo (pero lo modifico a mi conveniencia) “creo en el azul”.  “Creo que el reír es la mejor forma de quemar calorías”.  “Creo en besar, besar mucho”.  “Creo en ser fuerte, incluso cuando todo a tu alrededor parece andar mal” en este caso MUY mal. “Creo que los chicos felices son los más guapos”.  “Y creo que mañana será otro día”. “Y sobre todo ¡creo en los milagros!”. Y eso es verdad, creo en los milagros, y después de ese sábado en la mañana voy a necesitar uno muy grande. Eso funciona siempre, creer.

Mientras los asteroides se alinean, hoy me dijeron que la luz delante es la que alumbra así que sin pensar mucho  y poco a poco; ya que tengo muchas cosas que solucionar, cada una por fechas y de ese modo iré prestándole atención.  2 de noviembre, 6 de noviembre, 18 de noviembre y alguna fecha de diciembre y 20 de diciembre… ¿y mis viernes? Eso ya lo sabré. Porque si algo me dijo fue que las cosas pasan por algo.

YO