Sonrisas borincanas…

Estas dos últimas semanas han sido bastante raras. Por alguna razón que aún no logro identificar, he tenido un intercambio de sonrisas al por mayor, algo bien loco. Se supone que estoy entrenando para correr los próximos 5k en menos de 34 minutos, algo que lo veo complicado, el chiste es que mientras corro a un paso de 5.34 minutos por kilómetro recorrido, me encuentro a personas caminando por ahí. Corriendo por la Avenida Muñoz Rivera, a la altura del Hipopótamo, yo corriendo, la chica caminando en sentido contrario, la veo, me ve, me sonríe y le sonrío. Otro día en mi corrida dentro de la upi, muchas estudiantes, voy enfocado, concentrado en la chica de la aplicación de mi celular que me dice “one kilometer in 5 minutes 35 seconds, keep going mother fuker” dando vuelta para pasar por Derecho, otra chica en sentido contrario me ve, la veo, me sonríe, le devuelvo la sonrisa. Luego voy a una tienda orgánica, de la cual era cliente frecuente pero al quedarme sin carro, dejé de ir. Regreso un día,  y al hacer la fila con mi yogur, açaí, papas fritas jalapeño y granola, la cajera se da cuenta que hago la fila, se me queda viendo, sigue cobrando a gente y me voltea a ver de nuevo, conté 5 miradas hasta que tocó mi turno…”hola! (con una sonrisa)” “hola!! (Devolviendo la sonrisa)” termina de cobrarme, tomo mi bolsa de tela con mi compra y me voy…antes de salir volteo a la caja y ella estaba volteando a la salida.

Hoy me tocó ir a Carolina lina a terminar la migración de su base de datos municipal, pensé que sería el último día pero siempre hay problemas, en estas pendejadas nunca salen las cosas a la primera. Dan las 12 y no se había logrado nada, me voy a comer y en el camino a la cafetería que está a dos cuadras del municipio pasa una chica petite con una alta potabilidad (probablemente si no la hubiera visto yo, no me doy cuenta que está volteando hacia donde estoy) pasa al lado mío y sonríe…ajá, le sonreí también. No entiendo por qué le quitaron el puesto número uno de la gente más feliz y agradable a Puerto Rico si he recibido muchas sonrisas en estos días, pero bueno, tengo que ver por qué ahora Suiza lo tiene, a viajar!

Las cinco de la tarde, hora de salir del trabajo. Camino a mi casa que está a menos de cien metros de mi trabajo. En la esquina están tres chicas de las que limpian el hospital. Desde lejos logro escuchar lo que hablan “quiero un novio. Ahí viene uno, súbelo al carro. Oye! está chiquito y bonito” paso al otro lado de la calle donde se encuentran ellas “oye, mera, ella quiere un novio y le gustastes. Quieres ir a algún lado, ahí está mi carro”. Las veo y bajo la mirada “mera papi, es enserio, dale” entre risas y manoteos las tres me siguen diciendo “piropos”. Me han violado e invadido mi espacio personal. Llego directo a bañarme porque me siento sucio. Desnudo me tiro a mi cama en posición fetal sobándome las nalgas, tratando de asimilar lo sucedido.

Salgo a correr mis cinco kilómetros. Tomo otra ruta para no encontrarme a la chica del Hipopótamo. Me encuentro a una chica corriendo por la misma acera que yo. Pasa a mi lado, se me queda viendo y me sonríe. Esta vez no sonreí de vuelta…me acababan de violar.

Me dijeron “estar así dura hasta que tú quieras” y yo ya no quiero. Ya no hay que pensarla más.

YO

La chica del vestido primaveral

Siempre salgo a correr por el barrio pero ese día tenía ganas de un cambio así que fui a correr por Condado. Mientras iba corriendo, ya en el kilómetro 4, según me decía la voz del teléfono, frente a mí venia caminando una chica con un trajecito violeta, cabello negro, petite y tatuaje de un escrito en el brazo y un avión de papel. En cuanto sonrió me dio una especie de escalofrío raro. Con ese pequeño detalle entendí que la piel es de quién la eriza. Muy pocas veces pasa que alguien te hace sentir cosas sin ponerte un dedo encima y más raro aún es cuando pasa sin conocerla y eso es admirable. Ese día corrí 6.7 km, nuevo record personal pero a la chica del vestido primaveral nunca le dije que el solo hecho de verla sonreír me produjo goosebumps y eso es imperdonable.

YO