Entonces, se abrió el cielo y los azules comenzaron a verse luego de unos meses en que las nubes grices estaban al rededor de este nuevo papá. Noches despertando varias veces por la noche a la mamá para darle leche y cambiarlo de pañal. Pero llegó el día, ya se veían intenciones de chupárselo, comenzó con la mano, el puño completo hasta que a los dos meses y dos semanas si no mal recuerdo, encontró el dedo gordo de la mano izquierda, logró controlarla lo suficiente para llevarla a la boca y con eso chupar. Siendo tan pequeño, aun no tiene el control completo de sus manos, las manos se mueven cuando quieren y se le sale el dedo de la boca de repente. Así que descubrió que si pone el dedo en la boca y con la otra mano la coloca sobre sobre la izquierda, logra tener el dedo en la boca por más tiempo.
Según lo que he leído y lo que la novia me ha dicho de sus investigaciones, los bebés tiene una nacesidad de chupar para sobrevivir, también los ayuda a calmarse si están inquietos y sobre todo es algo que les ayuda a descubrir el mundo. “Qué es esto, (un pie) deja lo chupo. Qué es esto otro (una mano) deja lo chupo, Pero y esto que me cuelga (un babero) deja lo chupo” dicen los bebés.
Hay personas que prefieren darle un chupón de plástico para calmar al bebé que dejar que se chupen el dedo. ¿Por qué meterle un pedazo de plástico a la boca en lugar de su propio dedo? Se tiene la creencia que el dedo es malo y que los niños van a quedarse chupando el dedo hasta varios años después. Esto es posible que pase si se le pone una connotación negativa a algo natural como chupar el dedo. Es una necesidad biológica que tiene un propósito y tiene un ciclo. Si no intervenimos en éste, si no regañamos al bebé y sobre todo, si logramos criarlo seguro de sí mismo, él solo va a dejar de necesitar chupar el dedo sin que nosotros le digamos que lo haga y en unos cuantos meses y no años solamente dejen seguir su curso a la vida.

Ahora que el bebé se chupa el dedo, él sólo se tranquiliza por las noches y de tener entre dos a tres horas de sueño antes de que se despertara, ahora existen entre seis a nueve horas corridas de sueño con tres meses de edad. Sabemos que los bebés tiene ciclos de crecimiento y que en un momento pueden estar durmiendo mucho y luego regresar a no dormir mucho por la emoción de ver el mundo, conocer, aprender y su cerebro está activo toda la noche y solo quiere hacer y ver cosas nuevas, pero mientras dure este periodo, gracias dedo, muchas gracias por dejar dormir a la novia varias horas seguidas.
Esperando el periodo que agarre y babee todo…
YO