Throw back taco

Tenía que dormir más ese día porque el despertar a las 5 de la mañana, no importa si es para surf o buceo, se vuelve cada vez más cansado a medida que pasa el tiempo. Se le había ocurrido una idea. ¿Y si vamos a comer tacos a este lugar que está de moda y luego al cine? Me dijo Bárbara. Los tacos eran en la calle Loíza, el nombre, Acapulco taquería mexicana. Tenía un poco de desconfianza porque en Puerto Rico, a cualquier cosa que tenga nombre mexicano o se relacione a México ya lo hacen restaurante, aunque su comida no sea del todo mexicana. Auroritas, Margaritas, Diegos, Fridas, Pancho Villa, Calacas, Ajua, Órale Güey, Azteca, el mexicano, Taco Maker, Taco Bell, entre muchas otras historias fallidas. Y ahí estaba, Acapulco.

Ya había visto una que otra foto de la comida y tenía buenas recomendaciones de una chica que vive para comer, le encanta explorar, así que fui con mente abierta. Un taco de cochinita pibil, un taco de barbacoa, un taco de pollo, unos frijoles negros refritos con totopos y un agua de jamaica fue lo seleccionado del menú. Totopos de tortillas de maíz hechos en casa, esa era una buena noticia. Salsa verde con tomatillo y jalapeño; la cosa se pone interesante. Un mexicano que dice, Esta salsa es de jalapeño tostado y de molcajete; esto se va poniendo mejor. Llegan los tacos. Tortillas de maíz «hechas a mano”. La sonrisa se iba dibujando sola. Como si fuera ayer la última vez que comí tacos, cojo el taco con el mismo estilo mexicano de siempre. Primera mordida, el sabor de la barbacoa entra y se expande por la boca. Cierro los ojos y el sabor me lleva a los tacos de la esquina cercana a la Universidad de Guadalajara. El taco me transportó. Es el taco más caro de la historia pero la mejor experiencia mexicana en mucho tiempo en Puerto Rico. Kudos. Debo regresar más temprano, cuando tengan tacos al partor.

Después de secarme las lágrimas y repetir otro taco de cochinita y agua de jamaica, le tocaba el turno al cine. Una sala de cine CXC que no me sorprende porque ya había visto una así antes. Lo mejor es tener asignado el asiento ya que puedes dar vueltas por Plaza y llegar exactamente cuándo inician los comerciales sin problema de espacio. La película bastante entretenida, el sonido bueno, la pantalla grande. Las palomitas, como siempre, se terminaron antes de iniciar la película.

Fue un buen día…

YO