Sin categoría
No estoy en busca de otro error…
Conocí a esta chica a finales del año pasado. Nos quedamos viendo por unos segundos antes que me la presentaran. Se acerca a darme un beso. Hola. Y me dice al oído. No te preocupes si desaparezco de repente. No estoy en busca de otro error, le digo. Llamo a un viejo amigo para contarle y le digo que iba a esperar, que no pasaba nada. Al final, simplemente me metí de lleno, de una. Una semana después me llama. Creo que en realidad solo estaba buscando a alguien con quien liberar estrés. Le di mi tiempo, se lo di completo por dos o tres noches. Todo pasó tan rápido, inesperado, diferente que lo tuve que parar, detenerlo hasta que el momento fuera el indicado.
En abril me fui del país por unos meses hasta que nuestros caminos se volvieron a cruzar. Lo primero que me dice al verme No estaba buscando un amigo pero sabes, quizás puedes pasar por mi casa a eso de las 10, ah, y no se te olvide traer limón y una botella de ginebra que estaremos entre las sábanas hasta muy temprano en la madrugada. Pero mujer, si me querías simplemente debías decirlo y listo. No jodas conmigo, este corazón está congelado. De eso no me quiero enterar, tranquila.
Por un par de semanas sólo quería verla. Pasamos los días comiendo pizza para llevar y tirados en el sofá. Antes sólo por mensajes de texto la conseguía. Luego se estaba quedando en casa y amaba la forma en que la trataba. Se pasaba cantando a gritos Aretha. Era como un sueño, como estar dentro de una canción con ft. Nunca quería dormir, y creo que yo tampoco lo quería. Pero ella y yo nos ganamos la vida del mismo modo. Cuatro ciudades, dos aviones el mismo día. Esas visitas nunca se parecen a lo que deberían ser pero vamos a ir juntos y ver qué pasa. En lugar de viajar prefiero poner una película y sentarme contigo en el sofá. Pero debemos tomar el avión o perderemos las citas con los clientes.
Hubiera deseado escribir las cosas que pasaron por mi cabeza cuando ella me estaba besando. ¿Qué? Estaba confundido. Ella tiene que pensar las cosas mientras yo estoy aquí, trabajando.
Knock, knock, knock, suena la puerta de mi casa. No estoy seguro si ella sabía lo que está haciendo ahí parada, pero ahí estaba, llorando en mi hombro. Ya te dije, confianza y respeto es lo que mueve al mundo y por lo que estábamos en esto. Nunca tuve la intención de ser el próximo pero no tenías por qué llevártelo a la cama, eso es todo. Nunca lo vi como una amenaza, hasta que desapareciste con él para tener sexo, por supuesto. No es como si los dos tuviéramos algo. Estabas quedándote aquí, no estaba buscando una promesa o un compromiso. Esta no es la forma, como me lo había imaginado se veía diferente en mi cabeza, lo que realmente quería. Es mucho lo que hay que asimilar, es demasiado tarde para cualquier cosa, si soy honesto contigo. Todo este tiempo. Yo sé, pero ni el hacerlo con los ojos abiertos logró que no te metieras en mi piel.
Amores a destiempo
Así que esto es, dijo ella, esto es el “olvidarlo”. No es que no recuerdas momentos o que perdiste la memoria, es simplemente que no puedes recordar su olor, sentir su piel, el tono de su voz, no recuerdas el cómo su mano encajaba en la tuya, se te fue su sonrisa. Por más que lo intentas ya no puedes ponerle todo eso, eso desapareció. Ves su foto y solo está su figura. Comenzó a notar que, de a poco, su nombre se fue entremezclando con lo cotidiano, con los recuerdos, con el sonido de cada palabra no dicha, con la historia… que se fue convirtiendo en mero fondo y no figura… en la partitura inicial pero no en el sonido… en una visión pasada. Comenzó a notar de a poco que había dejado de escribir sobre él, de pensarlo de esa forma… de cualquier forma… que comenzaba a ser sinónimo de un simple pasado, de unas simples líneas superficiales de lo que había sido su vida hasta entonces… y nada más.
Ese es el problema de los amores a destiempo, esos que llegan temprano, dijo. Él es el tipo de chico que una chica conoce cuando es muy joven y la chica lo jode todo porque aún queda mucho por vivir, muchos errores que cometer, muchas caras que conocer, muchas ciudades que admirar, mucho mundo que recorrer. Entonces dices “me vas a tener que perdonar por cagarla tanto, estoy haciendo mi mayor esfuerzo para no cometer el mismo error, pero al final, esa persona se convierte en un mero prólogo en tu vida, en un recuerdo que se olvida y su figura permanece, por llegar a destiempo.
YO
A veces me gustaría no tener la razón…
A veces me gustaría no tener la razón, principalmente por la felicidad de las personas a las que quiero. Los hombres tenemos ese magnífico don de cuando hacemos algo mal, podemos voltear eso y hacer que ella nos pidan disculpas, no entiendo cómo funciona pero pasa. Las personas no cambian, es un hecho, es algo humano. Puedes crear un hábito, pero no modificar tu carácter y valores que se van formando desde que naciste. Si un hombre es infiel, lo será siempre, porque ya forma parte de su carácter. Si un hombre te insulta, te grita, te minimiza, te manipula psicológicamente, es machista, siempre lo hará. El faltarse al respeto en una relación es el principio del final, siempre lo he creído. Yo me metí con alguien sabiendo que tenía antecedentes de infidelidad y pocos valores con respecto a una persona con pareja, “yo no estoy mal, yo estoy soltera, es él el cabrón, a ella no la conozco, entonces no me afecta” pero no, eso son valores personales. Le dije, “me vas a ser infiel tu primero que lo sea yo” “jamás”. Cuando pasó no me sorprendió, “te dije” fueron mis palabras. Uno cree, piensa que los cambios son posibles, pero moldear un alma conlleva tiempo. Tenemos esa fe en la humanidad, creemos que Israel arreglará las cosas con Palestina. Que en el Medio Oriente las mujeres tendrán la “libertad” de Occidente. Qué Estados Unidos ayudará a un país que no tenga recursos naturales que explotar. Que personas con poder lo utilizarán para el bien común y no “que el mundo se joda, primero yo”. Creemos que la FARC se unirá a Colombia sin problema o que Missouri dejará de ser racista. Por desgracia el único granito de arena que podemos poner es criar a nuestros hijos sin machismo y con valores y a nuestras hijas con la esa independencia e inteligencia que a los hombres comunes les aterra.
Por eso siempre les digo, no, no cambia, va volver a pasar y luego me dicen “es verdad” así que lo mejor que pude hacer fue comprarme mi playera de súper héroe (color verde), del que escucha atento lo que tienen que decir…
YO
Salseando la vida
A través de la historia hombres han hecho cosas buenas y otras no tanto a causa de una mujer. Paris, “enamorado” de Helena de Esparta, se la lleva a Troya, sin importarle nada. Desata una guerra. Hitler, quedó traumado por un desplante que le hizo una vecina judía y, bueno, ya sabemos lo que pasó. Entonces varios años después llega YO a Puerto Rico, siguiendo a una mujer. Si no fuera suficiente esta acción, que no terminó bien, un año y medio después de terminada otra relación, este mismo personaje hace otra loquera (para su pensar una loquera bien loca dado a su falta de coordinación motora). Para dar una sorpresa a otra mujer que le encantaba bailar salsa, se mete a sus primeras clases de baile, por primera vez iba a utilizar sus piernas para otra cosa que no fuera caminar, sino moverlas con un poco más de ritmo. Nunca se ha arrepentido de nada hasta el momento y cree que este paso ha sido el más importante en mi vida, ha sido lo mejor que le ha pasado. No se puede esperar mucho de un mexicano del norte con una familia poco típica y que sus papás son más arrítmicos que él. No es que aprendiera a bailar bien cabrón pero por lo menos da su paso para adelante y para atrás, y con eso se da por bien servido.
Resulta que todas sus amigas-pareja de baile que ha tenido a través de su experiencia bailística se han ido del país y como no es de estas personas que le habla a las mujeres y las invita a bailar dado a su extrema timidez, pues ya no baila mucho. “Quiero bailar, vamos” “mañana trabajo, pero sí, vamos”. Fue ahí que recordó lo mucho que lo disfruta al iniciar esa canción de Justo Betancourt (sí, porque ya sabe que hay más cantantes de Salsa y no todo es El Gran Combo). La toma de la mano, y pone la otra mano en la espalda, y ahí está con su paso hacia adelante y para atrás dejando que la melodía lo mueva, sintiendo el beat y dejándose ir, metiendo ese ritmo en su alma y dejando que la música lo llevara a donde quisiera, donde se quedara atorado y no lo dejara salir. No importa lo ridículo que se viera con sus pasos siguió bailando y subiendo el volumen en su mente ya que es todo lo que tenía y lo iba a usar. Sudados y sonriendo, felices porque tienes que bailar como te dé la gana, sin que nada ni nadie te importe, bueno sí, tiene que procurar no pisarla ni tirarla, por lo demás, que se joda, que te vean sonriendo y disfrutando, por lo menos no brinca como gringo loco en el Nuyorican sino que tiene su estilacho, adelante, atrás. 1, 2, 3…5, 6, 7.
YO.
A mejorar mi sistema inmune.
Seguramente es que estoy delirando y es el temblar y la fiebre que me dan estas ideas porque dudo mucho que sea la gente con que me junto que todos tienen maestría, doctorado y hasta pos doctorado que con ósmosis me pasen su inteligencia y “brillantez” y entonces a mí se me ocurran estas cosas totalmente lógicas.
Resulta que yo llego a Puerto Rico siguiendo a una chica con la cual me la pasaba el 50% de mi tiempo, esto por seis meses. Un rato después conocí a una chica teatrera con la cual pasaba cerca del 65% de nuestro tiempo juntos por un año y medio. Al dejarnos, una noche conocí a una chica fuera de serie -la única mujer con la que he querido tener hijos- duramos cerca de 4 años. Sí, soy hombre de cosas serias, para qué andar jugando. Resulta que esta chica se va a estudiar a España su maestría (exacto, a España, una mierda, pero bueno, era su sueño). Nos dejamos y me quedo varios meses sin pareja, después conozco par de mujeres, espectaculares y con química pero no eran del país, eran exportadas, de Sudamérica, había decidido salir del mercado local, lo malo de eso es que, las extranjeras se van. Después de varios meses, conozco a una chiquita, si en tamaño, pero también potable y divina, geógrafa de pura cepa, regresaba al mercado local pero no logramos compartir mucho, al parecer no existió ese clic necesario en todo inicio de algo. Luego de ella conozco una mujer con una vitalidad increíble, fuera de serie ella, lo que siempre había deseado, lo que se puede definir perfecta para mí, pero issues y falta de comunicación (creo) alejaron cualquier posibilidad de que estuviera con alguien mega nice.
¿Que qué carajo con esta historia? Allá voy… me vino a la mente. Saben como si ustedes quieren viajar a Brasil o a África te requieren poner unas vacunas ya que en estos países existen virus o microbios o cosas malignas para los cuales tu cuerpo no está preparado dado que no vives ahí y tu cuerpo no tiene los anticuerpos necesarios para esto. Pues y qué tal si eso pasó en mi caso? Dado que yo venía de tierra firme, citadino y no acostumbrado a un sistema tropical, mi cuerpo no tiene estos anticuerpos, entonces el tener parejas autóctonas taínas y al darme tantos y tantos besitos me pasaban, sin querer, inmunidad hacia las enfermedades de la Isla. Puede tener sentido esta teoría dado que al regresar a las parejas taínas no pasé mucho tiempo con ellas y mi problema inició seis meses después de que la chica se fuera a España a estudiar…no mames, el premio Nobel para mí!!!!
Va a ser un problema dado que no he firmado los papeles para mi plan médico por lo que no puedo ir al doctor aún, estoy esperando que la vida no me ponga en el camino a alguien por lo menos por un rato (por lo que no tendré inmunidad bosísticas) y puede que Puerto Rico acabe conmigo antes de tiempo.
Creando vacunas curativas…
YO
Tema para una noche de cervezas con la abogada.
No sé qué clase de conexión existe entre mamá e hijo pero ayer estaba pensando en que no hablaba con mi amá hace más de dos semanas y me conecto a Skype. En cuanto abro Skype para llamar sale mi amá en la pantalla y yo. Qué pedo amá te estaba llamando ahora mismo. Qué conexión tenemos mijo, puro estilo. Ya se amá, puro estilacho. Holap tíop dame la clave de Netflix que no puedo ver pelis en la tele de mi abuelo. Se queda ahí un rato hablando y diciendo cada cosa bien loca que me hizo reír como hace rato no lo hacía. No mames, no creo que sea posible que las cosas más sorprendentes puedan venir de un enano. Me quedo viendo a los ojos a mi sobrino y a mi hermana y el corazón inicia a bombear más sangre de lo común. Ahí me di cuenta que vale la pena vivir a su lado que de seguro sería tan divertido como con Silvana. Creo que muy pocas personas entienden de Silvana, seguro los que me conocen bien saben de ella y su historia y muy sutilmente y sin querer forma parte importante de mi vida porque a las chicas con las que salgo, entre conversación y conversación pregunto y qué te parece ese nombre entonces descarto o no.
Más de un año que no salgo con nadie ni conozco nadie nuevo. Creo que eso de que no hayamos conocido a gente nueva o salido con nadie más es como si no nos negáramos a ir hacia adelante, no? Creo que me pasa algo así. Tema para una noche de cervezas con la abogada.
Yesterday I found a motor to go on…
YO
Vivo la vida a mi modo, de esa forma especialmente rara.
Sé que no es fácil entenderme. Sé que me paso buscando formas a las nubes. Sé que a veces dan ganas de matarme. Sé que muchas veces resulto insoportable y antipático. Que vivo la vida a mi modo, de esa forma especialmente rara. Sé que cuando algo se me mete a la cabeza nadie me lo saca. Sé que soy perspicaz y alocado, que leo a las personas. Sé que soy responsable y bueno en mi trabajo, que no paro hasta resolver el problema. Sé que cumplo la mayoría de lo que hablo. Sé que de un segundo a otro no cambio de opinión, que mis principios son inamovibles, que mi mamá es lo más grande que hay. Sé que no digo nada que alguien no haya dicho ya. Sé que mis escritos eran más divertidos antes, que me aferro a lo que me invento para no tener que mirar a la cara a la realidad, para no tener que enfrentarme a la vida que me golpea y me arrastra para meterme a la sociedad. Sé que los golpes en las rodillas que me hice de pequeño duelen menos que los golpes del corazón de grande…pero, ese soy YO, el que escucha y al que quieren así.
Si algo había aprendido es que no se puede exigir amor de nadie. Sólo se puede dar buenas razones para ser querido…
Él sabía que la soledad no mataba, que tan sólo los solitarios se morían. Él había aprendido a moverse por la ciudad prendido por un inmenso monólogo interno, al que iba engrapando pedazos de paisajes urbanos, adornos citadinos, rostros, voces, ruidos, manchas de colores, impresiones.
Sin saber cómo, volvió al centro de todo, en horas de tiendas, compras, cláxones, luces y más luces. Se sentía arropado en el tumulto; anónimo en el bullicio concentraba su fuerza en el interior de su cabeza. La realidad era real aunque no lo pareciera. Últimamente andoba muy raro. Cada vez entendía menos a la gente. Mal de la Isla. Es como una mezcla de polvos del Sahara y sal.
“Pero si soy bonita”. La belleza ya no le sorprendía, si fuera por eso el 80% de las boricuas serían una posible pareja. Se había acostumbrado a ver mujeres lindas por doquier. Pero tiene que haber más, existir otros atributos, atributos como persona y una masa encefálica de gran tamaño. Eso es lo importante, la belleza está en todos lados. Si algo había aprendido es que no se puede exigir amor de nadie. Sólo se puede dar buenas razones para ser querido…y tener paciencia para que la vida haga el resto.
YO
Él había empezado a ser otro después de los 25
El ex ingeniero, creía firmemente que no pueden hacerse amigos después de los 25 años. Que el límite invencible para construir y trenzar emociones con esa cosa indestructible que es la amistad, está situado un minuto después de los 26 años; que hay una cierta esclerosis emocional que impide que la gente se juegue a sí misma en el riesgoso hacer de las pasiones de la amistad. Que después de los 25 nadie se corta la vena y mezcla su sangre con la de otros. Sin embargo, Diego había perdido a sus grandes amigos de antes de los 25 y se había quedado con los de después. Esto tenía una explicación en la férrea versión del ex ingeniero. Él había empezado a ser otro después de los 25 y era ese otro el que había hecho las nuevas amistades: sus compañeros extranjeros, una ingeniero de Guadalajara, una abogada de Mayagüez, una futura abogada de Ponce, su hermano, las colombianas, una gringa, otra futura abogada que aun está en Nueva York, otra gringa en Portlan, gente de drama… Diego sabía también, si se llama saber a esa certeza absoluta que se va adquiriendo a fuerza de repensar lo mismo, y que las doñas del pueblo llaman manías, que después de los 25, un hombre no puede hacerse amigo de una mujer. Que hay mucho sexo alborotado envuelto en la relación, mucho romanticismo a destiempo, mucho fantasma entre falda y pantalón para que las cosas funcionen. Sin embargo, y para su absoluta sorpresa, sin saber cómo o cuándo habían intercambiado números, cuando la mujer lo vió, Diego intuyó que ella podría haber sido una de sus mejores amigas para el resto de la vida si se hubieran conocido en la infancia o aunque sea unos minutos antes de los 25. Esta absurda certeza tan desacorde con las sabidurías adquiridas, lo dejó un poco pasmado, pero shhh SILENCIO.
YO
