15 shots de tequila después se le ocurre decir creo que debería irme. Comienza a caminar por la puerta, da tres pasos y el aire frío, al darle en la cara, hace que se maree y se cae. Su amigo Juan corre a ayudarlo y le pregunta ¿estás bien? llega tambaleando a su casa, se sienta en las escaleras y Juan le pregunta de nuevo si estaba bien. Sí, estoy bien ¿dónde está mi celular? tengo que decirle a mi novia que estoy bien ¿dónde está? Lo tienes en la mano. Ah, gracias amigo. Eres un buen amigo, te quiero amigo. ¿Hey, qué estás haciendo? Voy a textearla. Pero llámala mejor. Nooo, si la llamo va a notar que estoy borracho, mejor la texteo, mira “amor, llegué bien a la casa (carita tirando beso)” “¿y cómo te fue?” “Estoy borrachooo” (borrar, borrar), No, no debo decirle eso “me fue bien” “¿y qué hiciste después del trabajo?” pregunta ella. Ay dios, la pregunta incomoda… No le digas que te fuiste a beber después del trabajo, no le digas. Tengo que decirle la verdad amigo, nosotros siempre nos decimos la verdad, puedo hablarle de lo que sea, ella no es como tu chica, sabes, Ay perdón, ¿lo dije en voz alta? Perdón amigo. Miente! No puedo mentir, amigo. Miente! No puedo mentirle. ¿Eres siempre tan honesto? No, solo me da miedo no acordarme de la mentira, me meteré en problemas dos veces por la misma mierda, mejor le digo la verdad. “amor, fui Star Bar después del trabajo con Juan (carita tirando beso, carita tirando beso… carita tirando beso)”. “Que suerte tienes, me hubiera gustado estar contigo. Dale saludos a Juan. Te quiero” Oh mierda, Juan, le acabo de decir a mi novia que fui al bar contigo y no se enojó, yes!!!…espera, algo está mal, ¿qué estará haciendo? Juan, me dijo que te enviara saludos y ni siquiera le caes bien. Entonces regresó a leer de nuevo lo que le había enviado. Al parecer su celular tenía activado el Spell Check y el celular interpretó Estar Bar por Starbucks. Entonces, su novia cree que estaba a las 5.30 de la tarde en Starbuck con su amigo Juan en lugar de Star Bar. Por lo general eso sería una mentira pendeja pero viniendo de su novio que últimamente estaba comiendo todo tipo de postres, sonó real. Juan, mira esto, mi celular mintió por mí.
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No lo soy aún..
Es cierto que cursé el bachillerato y luego me gradué de maestría y al parecer estaba haciendo algo bien que me invitaron a trabajar en una empresa boricua, pero eso no me hace boricua. ¿Por qué se empeñan en decir que él ya es boricua por tener años en la isla? Si camino como mexicano, parezco mexicano, actúo como mexicano, como como mexicano, beso como mexicano, saludo como mexicano, uso palabras mexicanas (ya no hablo tan mexicano, mi acento ha cambiado un poco, no es de aquí pero tampoco total de allá), entonces debo ser mexicano, el mexicano. Si ustedes son boricuas hasta en la misma luna ¿por qué yo dejo de ser mexicano? Y no es que tenga nada en contra de eso, solo me intriga, ¿es una especie de cumplido? ¿Soy lo suficientemente cool para ya ser boricua? Ya pasé por todas esas fases que pasa una persona que se muda de país: le tomé foto a todo, me hice pasar por turista con las chicas, me deprimí, odié a Puerto Rico, nada era como México, me adapté, conseguí novia boricua rápido, quería comida mexicana de verdad, encontré los mejores amigos locales.
Me salieron oportunidades y las tomé, esas nunca se deben dejar pasar. Estoy cumpliendo mis sueños y logrando mis metas. Gerente regional del Caribe ✔ Primera certificación ✔ surf ✔ yoga ✔ Buceo en el Caribe ✔ tener carro ✔ tenis ✔ dejar de enfermarme tanto ✔ destruir carro ✔ comprar bici ✔ regular la bici ✔ y aún me quedan unas cuantas metas, personales y profesionales pero hasta ahora la más importante de todas ya la cumplí, ser inmensamente feliz y darme cuenta que tomé la mejor decisión de mi vida ✔ y falta un largo camino por recorrer.
El mexicano por nacimiento, dentro y fuera del país…
YO
En una de esas noches de Whisky-pinchos!
En una de esas noches de Whisky pinchos fue la primera vez que le hablé, su “saludo” moviendo los dedos en el aire y sonriendo lo interpreté como un Hola!. Supuse que me reconoció de esos dos años que llevamos comiendo en el mismo lugar a las 12 de día. Después de hablar un poco y de hacer nuestros pasos básicos de salsa me fui con mis amigos. Dos semanas después, volví a la cafetería a almorzar. Ella estaba frente a mí. Hola, dónde dijiste que trabajas. En una oficina por la calle Mayagüez. Ah cierto, perdón pero no me acuerdo de tu nombre. No te apures, lo único que me acuerdo de ti es que eres abogada. Sí, es cierto y tú. Bueno estudié algo de geografía y la maestría de planificación en la UPR, en Río Piedras. ¿Ah sí? ¿Y geografía en qué año? Si mal no recuerdo, 2008-2009 pero creo que 2008. Ah pero si tú eres un bebé. Yo estudié geografía también pero tuve problemas con Gilbe y como ya tenía todos los créditos de Ciencias Políticas nunca terminé geografía. No, no soy un bebé (obviamente, una chica linda no debe pensar que habla con un bebé y si le digo que no lo soy se va a olvidar de la idea, JA! Soy bien pendejo cuando hablo chicas nuevas) ¿Pero en qué me dijiste que trabajas? Bueno hago análisis espaciales y doy apoyo técnico a un programa de computadoras. En serio, trabajas con GPS y esas cosas. Mi cara se sorprendió, inicié a sonreír, ella sabía de qué diablos estaba hablando. Sí entre otras cosas, trabajo con GIS. En serio, con ArcMap y esos? Sí, exactamente (mis ojos totalmente abiertos se movían con emoción) Ah, ya sé entonces tu trabajas cosas como las del Catastro Digital del CRIM. En ese momento inicio a sollozar de la emoción y las lagrimas escurren por mis cachetes, en voz alta le digo. No mames, deja te abrazo, no me acuerdo cómo te llamas pero que se joda, qué bien se siente que alguien sepa qué diablos hago en la vida y no decirles solamente, hago mapas digitales y que te digan, como los GPS del carro, sí, como esos. Ella se ríe y dice Ah, pero es para llevar lo tuyo. Sí tengo que regresar rápido.
En realidad tenía que prender ESPN Deportes para ver los resultados del fútbol ya que me fui de paseo y no lo había podido ver, a demás de querer saber cómo va a jugar México este miércoles contra Holanda. Porque la selección es más importante para un mexicano que una linda abogada boricua que sepa en qué trabajo. Espera, qué error cabrón. Mi lentitud en estas cosas de mujeres va a acabar conmigo, por lo menos sé donde almuerza.
YO
Plática de café…y eso que no tomo!
¿En serio aun crees? Sí, creo, sé que debe existir en algún lado. Yo ya no, me han herido mucho, es como frustrante intentar y saber que en algún momento eso se va a joder y prefiero crear esta armadura, este caparazón que me haga disfrutar sin daño. Bueno, cada quien hace lo que mejor le conviene, no estoy diciendo que a mí me ha ido del todo bien, he tenido momentos malos pero es como todo en la vida, yo no le tengo rencor ni mucho menos, simplemente no era para mí. Sí, no lo era, pero aun así te Re jodió, ¿no es más fácil aclararlo rápido y no joder? Probablemente aunque me dijera algo igual me iba a joder pero es parte de la vida y si lo ves así logras disfrutar cada momento, aprender de eso, te das cuenta cuando alguien se cansa, se aleja y tú lo terminas. Pero, en todas las relaciones fallidas la constante eres tú! No cuenta, hay relaciones que nunca empezaron y terminaron, otras que sabía que nada pasaría y otra que creí que era pero yo no fui, por lo que la constante, que no sólo soy yo, sino todo el que esté soltero, se cae. ¿Pero en qué crees? Creo en una alma gemela, creo en esa persona indicada, en que alguien es The one en tu vida, tengo algo que, cuando la encuentre, se lo pienso decir.
Se supone que me debo de bañar todos los días y que mis Nike ya no aguantan más y los necesito cambiar. Me dicen que no brillaré en la sociedad y que el amor jamás me llegará, pero la gente dice muchas cosas. De repente llegas tú, tan como yo, a mi medida. Desde entonces ya no hay nadie más, en mi cabeza te metiste y por si fuera poco te mudaste al corazón, los locos ahora somos dos.
Nunca pensé encontrar alguien que riera de mis chistes y que me quiera como soy, contigo puedo ser quien soy. Existe esta conexión donde solo tú me entiendes cuando no sé hablar pero de mis ojos sabes escuchar. Más perfecto que eso no lo puedo imaginar. Si de algo estoy seguro es que el conocernos fue causalidad. Y llegas tú, tan como yo, tan divertida. Contigo puedo ser ese impaciente que siente, y que cree en «para siempres”, ese negativo con toques positivos, un distraído, despistado, un rebelde apasionado que te quiere, ese que se mancha con las sopas y que canta los mismos comerciales, el que quiere surfear, viajar y programar, que no imagina su vida sin poderte besar, el que contigo puede ser mejor de lo que soy.
Eres un pussy y cheesy! Puede que lo sea, pero por lo menos creo en que es posible y cada que lo intento con alguien, lo hago completo, sin remordimientos, no buscando sino disfrutando, si es la indicada el tiempo lo dirá porque más mamona eres tú con tu “escudo” que yo por creer que alguien puede mudarse de la cabeza al corazón.
Plática de café…y eso que no tomo!
YO
Si actúa, se ve, camina, parece, probablemente es lo que estás pensando.
El tamaño no importa, puede ser de un pie o 7 pies, lo importante es que te saque esa sonrisa del día y que dura toda la semana. Hay momentos en que la dinámica del mar te tumba, te arrastra y te da vueltas por el suelo marino y crees en ese momento que vas a morir, tal vez sí moriste un poco, sabes, pero esa es la droga que buscas, pasar un buen rato es la droga. Es ahí donde reafirmo que el ser humano es el único ANIMAL que cae con la misma piedra dos veces, te tumba la ola, te da miedo pero ahí vas de nuevo. Así fue como comenzó la conversación, dos y media medallas después. Sabes cuál es el problema, que los queremos cambiar. Una mujer cae por un hombre que gane bien y que tenga un buen trabajo y si es guapo, coño, quédatelo a como dé lugar. Y sabes qué, pensamos, dinero, carro, trabajo y guapo, pa´ casa, el resto yo lo arreglo. Recuerdo una chica que iba conmigo en derecho, loco, hermosa. Había dos tipos flirteándole, querían con ella, uno era un papi pero pa’ babearse y el otro era ahí más o menos pero los dos tras ella. Una amiga de ella le pregunta, ¿pero qué te pasa, por qué no le haces caso, si está bien bueno? La verdad, creo que es demasiado mujeriego para mi gusto. Ay nena pero eso se lo quitas. Loco, me quedé con la boca abierta por 4 días, por qué somos tan pendejas, dime, necesito que me ilumines.
No sé si es problema de género o meramente cultural, pero me inclino que no es de género. He salido con mujeres de otros países que caen con la misma piedra, lo primero que me dijeron fue por favor trátame bien que no ha sido fácil para mí. Me sorprende más de mujeres que son extremadamente potables y mega inteligentes y les pasa, caen con por el bonito. Ese deseo de cambiarlo está en los genes, en la parte derecha de la glándula pituitaria y se llama estupidez, nosotros los hombres también la tenemos, y está más presente cuando se ama. Si camina como celoso, si actúa como machista, si se comporta como un cabrón, si es mujeriego, si es infiel, si es mama bicho, huele bicho o pescabicho, si te dice qué ropa ponerte, que subas de peso, que bajes de peso que seas más femenina, lo hará, seguirá haciéndolo y no cambiará hasta que a él le dé la gana cambiar. Si actúa, se ve, camina, parece, probablemente es lo que estás pensando, la lógica y el sentido común debe de decirte que en efecto, así es. Lo malo es de que ese problema que tiene el cerebro al lado de la pituitaria es inoperable, y sólo tú sabiendo lo que eres, lo que vales y te mereces puedes eliminarlo, esa es tu quimioterapia. Yo estuve 2 años en ella.
YO
Incrementando mi ki
El instructor dijo “mãos para baixo e sinta como a energia está fluindo através de seus braços. Fechar os olhos e vai sentir no mantra, seu mantra favorito” entonces inicio a escuchar el latir de mi corazón, el sonido de la lluvia cayendo y escurriendo, a escuchar a los pájaros e insectos a mi lado, comunicándose entre ellos…y me fui…recordé…recordé que:
-El baile y yo somos totalmente incompatibles, le tengo terror al tiempo en que se divide. Soy mexicano, mexicano de cartón y ella es el son. Ella tiene ritmo, arte y es flexible. Por sorprender me digo que nada es imposible. Yo los dejo que me miren, que nos miren porque es con salsa donde soy y me siento libre y bailando salsa fue que la vi. Si me lo piden me hecho pa’lante y me arrojo y en un despeine me armé de valor y bailé con ella la pista, salsa. De pronto veo que no hay nada imposible, un hombre de cartón bailando como niño. Magia tuya, bailaba yo con tu cintura, solo por no perder la ocasión de estar ahí. Me dijeron, “loco, si la quieres enamorar tienes que hacerla reír y sonreír” el pequeño y delicado problema es que siempre que se ríe y sonríe, me enamoro YO.-
Me gusta darme cuenta que mejoro, que me subo a olas sin fatigarme tanto, que le pego a las bolas de tenis mejor cada golpe, que mi mantra aparece en mi mente como si consumiera droga v. que mi récord de fit your brain poco a poco sube y nunca baja.
Incrementando mi ki lentamente…
Rompiendo reglas…
El amor en la posmodernidad
El amor en la posmodernidad es una utopía colectiva que se expresa en y sobre los cuerpos y los sentimientos de las personas, y que, lejos de ser un instrumento de liberación colectiva, sirve como anestesiante social. Mucha gente se queja de que los amores posmodernos son superficiales, rápidos e intensos, como la vida en las grandes urbes. Es cada vez más común el enamoramiento fugaz, y pareciera que las personas, más que lograr la fusión, lo que hacen es “chocar” entre sí.
Creo que a pesar de que el anhelo de enamorarse es muy común, en realidad el amor es un fenómeno relativamente poco frecuente en nuestras sociedades actuales: “La gente capaz de amar, en el sistema actual, constituye por fuerza la excepción; el amor es inevitablemente un fenómeno marginal en la sociedad actual”. Y lo es porque el amor requiere grandes dosis de apertura de uno mismo, de entrega, generosidad, sinceridad, comunicación, honestidad, capacidad de altruismo, que chocan con la realidad de las relaciones entre los hombres y las mujeres posmodernas.
Por eso creo que el amor, más que una realidad, es una utopía emocional. Esta utopía emocional individualizada surge la era del narcisismo; en ella las relaciones se basan en el egoísmo y el egocentrismo del individuo. Las relaciones superficiales que establecen a menudo las personas se basan en una idealización del otro que luego se diluye como un espejismo. En realidad, las personas a menudo no aman a la otra persona por como es, en toda su complejidad, con sus defectos y virtudes, sino más bien por cómo querría que fuese. El amor es así un fenómeno de idealización de la otra persona que conlleva una frustración; cuanto mayores son las expectativas, más grande es el desencanto.
Las idealizaciones amorosas, en forma de novela, obra de teatro, soap opera, reality show, concurso, canciones, etc. son un modo de evasión y una vía para trascender la realidad porque se sitúa como por encima de ella, o más bien porque actúa de trasfondo, distorsionando, enriqueciendo, transformando la realidad cotidiana. Necesitamos enamorarnos del mismo modo que necesitamos rezar, leer, bailar, navegar, ver una película o jugar durante horas: porque necesitamos trascender nuestro “aquí y ahora”, y este proceso en ocasiones es adictivo. Fusionar nuestra realidad con la realidad de otra persona es un proceso fascinante o, en términos narrativos, maravilloso, porque se unen dos biografías que hasta entonces habían vivido separadas, y se desea que esa unión sitúe a los enamorados en una realidad idealizada, situada más allá de la realidad propiamente dicha, y alejada de la contingencia. Por eso el amor es para los enamorados como una isla o una burbuja, un refugio o un lugar exótico, una droga, una fiesta, una película o un paraíso. Las expectativas y la idealización de una persona o del sentimiento amoroso son fuente de un sufrimiento excepcional para el ser humano, porque la realidad frente a la mitificación genera frustración y dolor, “jamás nos hallamos tan a merced del sufrimiento como cuando amamos; jamás somos tan desamparadamente infelices como cuando hemos perdido el objeto amado o su amor”.
Otro rasgo del amor romántico en la actualidad es que en él confluyen las dos grandes contradicciones: queremos ser libres y autónomos, pero precisamos del cariño, el afecto y la ayuda de los demás. El ser humano necesita relacionarse sexual y afectivamente con sus semejantes, pero también anhela la libertad, así que la contradicción es continua, y responde a lo que he denominado la insatisfacción permanente, un estado de inconformismo continuo por el que no valoramos lo que tenemos, y deseamos siempre lo que no tenemos, de manera que nunca estamos satisfechos. A los seres humanos nos cuesta hacernos a la idea de que no se puede tener todo a la vez, pero lo queremos todo y ya: seguridad y emoción, estabilidad y drama, euforia y rutina.
La insatisfacción permanente es un proceso que nos hace vivir la vida en el futuro, y no nos permite disfrutar del presente; en él se aúna esa contradicción entre idealización y desencanto que se da en el amor posmoderno, porque la nota común es desear a la amada o el amado inaccesible, y no poder corresponder a los que nos aman. La clave está en el deseo, que muere con su realización y se mantiene vivo con la imposibilidad.
Si la primera contradicción amorosa posmoderna reside fundamentalmente en el deseo de libertad y de exclusividad, la segunda reside en la ansiada igualdad entre mujeres y hombres. Las representaciones simbólicas siguen impregnadas de estereotipos que no liberan a las personas, sino que las constriñen; los modelos que nos ofrecen siguen siendo desiguales, diferentes y complementarios, y nos seguimos tragando el mito de la media naranja y el de la eternidad del amor romántico, que se ha convertido en una utopía emocional colectiva impregnada de mitos patriarcales.
Algunos de ellos siguen presentes en nuestras estructuras emocionales, configuran nuestras metas y anhelos, seguimos idealizando y decepcionándonos, y mientras los relatos siguen reproduciendo el mito de la princesa en su castillo (la mujer buena, la madre, la santa,) y el mito del príncipe azul (valiente a la vez que romántico, poderoso a la par que tierno). Paralelamente, multitud de mujeres han besado sapos con la esperanza de hallar al hombre perfecto: sano, joven, sexualmente potente, tierno, guapo, inteligente, sensible, viril, culto, y rico en recursos de todo tipo. El príncipe azul es un mito que ha aumentado la sujeción de la mujer al varón, al poner en otra persona las manos de su destino vital. Este héroe ha distorsionado la imagen masculina, engrandeciéndola, y creando innumerables frustraciones en las mujeres. El príncipe azul, cuando aparece, conlleva otro mito pernicioso: el amor verdadero junto al hombre ideal que las haga felices.
Y por eso mejor yo no busco, no me desespero, no selecciono a cualquiera porque en esta época de posmodernidad, o mejor dicho, hipermodernidad, el amor es tan inestable como la economía…
Tres cosas bien claras
Dentro de mi anormalidad, tengo tres cosas bien claras. Primero que nací. Le doy gracias a mi papá por tener esa cita con mi mamá esa noche, el resultado les quedó cabrón. Segundo, que en algún momento voy a morir, cosa totalmente normal y natural. Tercero, que el tiempo entre medio es totalmente mío y lo tengo que utilizar para hacer cosas que me hagan feliz y que me agraden, ser un poco más mamón de la cuenta y sacar una que otra bichería porque, si el tiempo es tan poco, debo de seleccionar lo mejor, lo no común para que entre a mi círculo. Es por eso que creo que soy un sapiosexual cualquiera (para la gente del Turabo que probablemente no saben lo que significa, pues es una persona que se siente atraída por la inteligencia de otra persona). Y cómo sé eso, fácil, cuando veo CNN en español la sección económica y sale Gabriela Frías, me quedo embobado, dice cosas tan raras, tan inentendibles por mí que me gusta, me reta a buscar qué quiere decir ella con reserva financiera, dolarización de la economía, inflación, activos, agentes económicos, el crecimiento potencial de un país vs el real. Una chica que utilice todos los acentos, las comas, los puntos…algo demente sapio para mí. No quiere decir que yo sepa mucho o me crea intelectual ni nada, por favor, escucho reggaetón, simplemente me gusta estar con gente interesante, inteligente que me hagan buscar, crecer, vivir.
Me dijeron que yo no era un macho, que era un hombre, un caballero, así de esos… (con puntos suspensivos y todo) pero que me falta madurez, pero cuando la tenga, ay papá, cuídate mundo. Resulta que me falta madurez por no ir acorde con lo que la sociedad espera de una persona graduada, con maestría e ingeniería, trabajadora, profesional. Por usar el dinero para viajar, conocer, experimentar, que me importe tener el dinero suficiente para vivir, por no pensar a mi edad en comprar una casa, en tener una hija y formar una familia. Resulta que la madurez te la da la sociedad, eres maduro cuando haces lo que la sociedad espera de ti sin importar que trabajes en tus vacaciones porque el caso no te deja dormir, sin importar que las personas vean que eres puntual, atento, que sacas tu trabajo antes de tiempo y bien hecho, que todas tus deudas las paguas sin demoras, que no compras más de lo que puedes pagar, que tienes un sentido del ahorro. Sí no sigues las normas sociales, no puedes madurar porque «yo a tu edad (25)» me dijo mi papá una vez «ya tenía casa, carro, tres hijos, un trabajo, una familia, una vida que seguiría siendo así por los próximos 30 años». Se quedó callado y pensativo y me dijo «sabes qué, sigue disfrutando de tu vida». No todos quieren o buscan seguir las normas, yo soy uno de esas personas, yo quiero pasar ese tiempo entre medio del uno y el dos con una felicidad que irradie.
Entonces esa chica potable y «petite», aunque sea un hombre con cualidades que no siempre se encuentran, que sea un hombre en toda la descripción de de su palabra, como no pretendo madurar como la sociedad le enseñó, pues, se fue. Lástima porque la iba a invitar a surfear un domingo a Isabela.
YO
Esta era digital
Creo que deberíamos ir a comer tú y yo, bueno, cenar. Are you asking me on a date? ¿Por qué si dos personas salen un día en fin de semana después de las 7 la noche tiene que ser catalogado como cita? Well, actually it is. Vamos a ponerle ese nombre si quieres pero te veo a las 7. Estamos sentados, una, seguimos hablando, dos, tres, cuatro, cinco, pedimos aperitivo, seis, siete, ocho, nueve, vamos a pedir comida, 10, 11, risas, 12, 13, 14, 15, platica de su proyecto doctoral, vuelve a vibrar, 16, 17, 18, llega la comida, más cuentos mientras se come, 19, 20, 21…conté 32 veces antes de decidir que eso no era para mí. Esta chica de Conericot (pueden ponerlo en inglés si desean, ya que todo fue en inglés) con cabellos rubios y ojos verdes y casi doctora en biología se acopló muy rápido a esta generación donde es más divertido hablar y conocerse cifradamente, o sea, a través de ceros y unos mejor conocido como “forma digital” con textos multimedia y imessage y fb message que tenerlo en frente. A la 32 mensajes saqué 50 dólares los puse en la mesa y le dije que me tenía que ir que lo sentía mucho. Cuando estoy con mis amigos rara vez saco el teléfono porque ellos son divertidos y hacemos muchas estupideces y muchas veces que salimos algo increíble pasa. Y si estoy con alguien no amigístico mi celular está en silencio o apagado.
Me la encuentro cuando iba a sacarme unas fotos para mi permiso de buceo. You, what the fuck, what was that. Hola, beso y abrazo. I actually like you. 32 mensajes, contestados no muestran gran interés y eso se interpreta.
Siento que esta era digital no es la mía, por qué será tan complicado encontrarse con alguien que se siente a la mesa, coma calamares con salsa roja y se rían sin necesidad de ver un celular. Si por lo menos fuera iPhone.
Yo
