El hipnoparto, nació el bebé

Incluso antes de casarnos ya habíamos hablado sobre si íbamos a tener un bebé y cómo iba a ser criado. Entonces, el primer acuerdo fue que el bebé iba a nacer en la casa con una partera. Así que tuvimos la visita de la partera desde la semana seis. Nos preguntaba cosas de cómo se estaba sintiendo la novia, nos contestaba todas las preguntas que teníamos, nos dio clases de parto y post parto. También hicimos un plan alterno por si era necesario ir al hospital y cuáles eran las razones por las cuales se tenía que suspender el nacimiento en el hogar y pasarlo al hospital.

El hipnoparto consiste en una técnica de extrema relajación para la mujer. La relajación se lleva a cabo con distintas formas de respiración profunda y un audio, una especie de mantra con sonidos especiales para relajación y una voz repitiendo pensamientos positivos para que la mujer los visualice. Cuando una mujer siente miedo durante el parto, su cuerpo libera hormonas del estrés que desencadenan la reacción de «luchar o huir», y esto hace que tus músculos se tensen e interfieran en el proceso del parto. Al estar relajada, el dolor va a existir, pero el miedo se va a disipar. Músculos relajados, el bebé pasa por el canal fácilmente.

Habíamos escuchado historias de horror que han sufrido mujeres que paren en hospitales. En una ocasión, en un restaurante del Viejo San Juan, al ver a la novia embarazada ya con 35 semanas le pregunta la mesera sobre el embarazo, le decimos que lo vamos a tener en la casa y ella dice que aun tiene trauma de cómo la trataron. Esto nos reafirmó la idea de tener al bebé en casa.

En la semana 38 tuvimos la visita de la partera en el lugar donde íbamos a tener al bebé, en un departamento en Condado al lado del Hospital, por si acaso. Esa misma madrugada, la novia comienza a sentir dolores. A las dos de la mañana estamos contando la frecuencia de las contracciones. No parecía tener alguna situación de preocuparse.

A la mañana siguiente le hablamos a la partera y nos dice que hagamos una prueba, tomando una pastilla para el dolor e intentar dormir. Me voy al trabajo pensando que todo estaba en orden. A las 11 de la mañana la novia me manda un texto diciendo «parece que esto va en serio, y quiero tenerlo aquí en San Juan». Salgo volado del trabajo, voy a Condado por las cosas, me estaciono y llevo las cosas a San Juan. Unas horas después, a eso de las dos de la tarde llega la partera y terminamos de preparar el espacio. A las 4 de la tarde se llena la piscina . A las seis de la tarde todo está preparado.

Al ver a la novia, está sobre la bola de yoga haciendo un movimiento circular, con los mantras sonando y haciendo sin parar las técnicas de relajación. A las seis y media de la tarde se mete a bañar con agua caliente y entra a la piscina a las seis y cincuenta. Diez minutos en la piscina rompe fuente (7:10 PM) inmediatamente después siente la primera gran contracción. Las respiraciones y la técnica se olvida por completo, ese dolor fue inmenso. tres grandes pujos fueron suficiente para que el bebé saliera. Nació a las 7:20 PM.

La novia está muy contenta con esta forma de parto. Todo estuvo controlado, a su ritmo, orgánico, sin intervención alguna y ella sin ningún tipo de laceración. Ella lo recomienda ahora todo el tiempo.

La experiencia del parto fue un éxito, pero ¿Cómo te vas a sentir ahora que nació?

El bebé ahora está con nosotros.

YO

De cero a nueve

Siendo un hombre no hay mucho que comentar al respecto, tú ya hiciste tu trabajo. Bueno, eso es lo que crees. La madre del bebé pasa por un sin fin de cambios hormonales durante estos 9 meses de gestación que a los hombres nos incumbe.

Durante los primeros tres meses la mujer va tener nauseas, existirá cierto tipo de comida que le va a dar asco y otras que va a preferir. Por ejemplo en mi caso, durante los primeros tres meses la novia no pudo tomarse ningún tipo de pastilla, esas vitaminas que tomas las mujeres embarazadas no pasaban por nada del mundo, las vomitaba por la mañana. Se compraron pastillas de gomita y otras veces en lugar de tomar las pastillas por la mañana se tomaban por la tarde/noche. Cualquier tipo de verdura, las cosas verdes eran asquerosas y no deseadas. Antojos existieron, comida chatarra eran las preferidas, así que podían ser las 10 de la noche y llegaba el antojo, entonces me ponía las chanclas y a caminar al Wendys mas cercano. Las hormonas están en un nivel alto por lo que son tres meses donde la novia puede que llore de la nada, se enoje por cosas que no valen la pena o tengas la culpa de todo lo que le pasa. Hay que entenderlo, respira profundo por algunos minutos y sonríe, solo toca aguantarlo y dar amor, porque se está formando un ser dentro de ella.

Comienza la visita al doctor. No hay nada más emocionante que escuchar el latido del corazón de eso que aún no tiene forma, no tiene forma pero ya tiene un corazón. Recuerdo cómo apreté la mano de la novia fuerte y mis ojos comenzaron sentirse mojados.

Los segundos tres meses fueron mejores para la novia. Se estabilizó el mal del comer y ya podían existir cosas verdes en el plato. Los antojos seguían, compraba bolsas de mango congelado y cajas de mango fresco porque por alguna razón loca del universo, el bebé pedía mango todo el tiempo.  La novia comienza a sentir incomodidad para dormir, la panza comienza a crecer mucho más a partir del mes tres. Existen altos y bajos en cuestión de energía. A veces estaba muy cansada y otros días tenía mucha energía. Los cambios hormonales van a continuar, pero ya son menos frecuentes esos cambios de ánimo, hay más tiempo de normalidad emocional.

El tercer trimestre es el más complicado. Debes ir preparando la ropa, los pañales, el cuarto, la cuna, para la llegada del bebé. La novia estaba ya muy cansada. Se complica caminar, imagina si la mujer no es muy atlética y debe caminar con 20 0 30 libras extra en su cuerpo. El tamaño de la panza hace mucho más difícil el descanso para la mujer, debe dar vueltas por la cama para encontrar la mejor posición. Nosotros logramos mejorar sus noches comprando una almohada especial, como una almohada en forma de tubo que era como una especie de nido y ella podía acomodarse dentro del óvalo que formaba la almohada de distintas formas y con eso lograda acomodar la panza para poder descansar un poquito mejor.  Se hinchan los pies, no puede agacharse bien, ponerse los zapatos es una odisea. En este trimestre es cuando ella necesita mas ayuda de tu parte como su pareja.

Pero ¿cómo  cambia la vida de un nuevo papá? eso lo veremos pronto.

YO

A la bestia

La metamorfosis ha sido tan gradual que no me había dado cuenta de que estaba pasando hasta que, mientras estaba detrás del volante, esas palabras salieron de mi boca.

La vida me había hecho un peatón feliz. Todo estaba cerca, a pasos. Mi herencia mexicana, haber vivido en ciudades semi-caminables aunado con ser pobre de familia numerosa, me había hecho un hombre sin carro. El no tener carro no me afectaba. En Puerto Rico tuve un carro por unos meses, no logré acostumbrarme a él cuando ya estaba completamente roto y no funcional. Entonces, caminando toda mi vida en Puerto Rico, tener unos amigos grandiosos que me sacaban de paseos en sus carros, tener todo cerca, para mí el carro no era necesario.

Ahora vivo en donde tú vacacionas, jangueas, paseas, comes, caminas, buscas señores paletas y todo eso. Literal. Mi trabajo está ahora a 47 minutos en sistema de transporte público o 15 minutos sin tráfico en carro de donde vivo, 25 por las mañanas en día de semana y sin manifestaciones. Así que la vida o mi nueva vida, casi como en la otra, todo o casi todo está a unos pasos de distancia. Pero en esta nueva vida no todo puede ser perfecto, ahora me ha llevado a subirme nuevamente a un vehículo motorizado.

Siendo una persona pacífica y con este humor tan relajado y llevadero, el manejar no me causaba ningún estrés. Velocidad promedio, viendo los espejos, deteniéndome para que la gente pase, esperando en el semáforo en verde para no quedarme en el medio de la calle y obstruir el paso de la otra calle, pasando en verde, deteniéndome en amarillo o rojo, cantando en el camino o escuchando radio AM como buen adulto. Así transcurría mi vida, mi nueva vida.

Como todo, las cosas van cambiando poco a poco y como dijo un escritor puertorriqueño “en la calle se pasa trabajo después del trabajo”. La sorpresa comenzó cuando tardé casi 20 minutos en pasar 5 calles por la zona bancaria de Hato Rey, 20. Todos los minutos  se suman en el trayecto y se hacen muchos más hasta llegar  tu casa. Cambias utilizando la tecnología 5 minutos antes de las 5 para ver por dónde es mejor irte, si por arriba o por abajo o buscar los atajos en los que siempre te pierdes y resultan más largos. Cambiar la paciencia por el descontrol en la calle. Poco a poco te vas volviendo uno de ellos. Uno de esos monstruos que salen a las 5 de la tarde cansados y apresurados para llegar a su casa a toda velocidad sin importar a quién le pases por encima, a quien obstruyas o afectes, lo importante es llegar unos cuantos minutos antes a tirarte en la cama para hacer lo mismo que haces en el trabajo o en el carro, pero ahora un poco más cómodo y sin perse para poner el dedo en el celular y darle hacia arriba.

Todo iba bien. Todo estaba controlado, en mi mente. Estaba siendo un ciudadano responsable en mi forma de manejar hasta que de mi boca salieron estas palabras que me hicieron verme al espejo “eres un cabrón, de seguro tienes genes de mujer”.  Si, lo sé, machista de más y generalizando este mito social de que las féminas manejan mal, perdón. Me vi al espejo retrovisor y comencé a ver esos retoños que estaban saliendo en mi cara, esas escamas bebés apareciendo y convirtiéndome poco a poco en ese mexicano bestial tras el volante de las 5 de la tarde. Mexicano, porque uno nunca debe perder el estilo.

YO

Te prometo

Me tardé, me tardé en conseguir a esa persona especial. Pero estaba contenta, por lo menos eso me contaron. Repitió una y otra vez, ese día en que fue de visita a verla, a conocerla  “tardaron mucho en encontrarse pero qué bueno que se encontraron” y esas son las palabras que se quedan conmigo.

Mi mamá me cuenta que varias veces me llamó, que varias veces pegó el grito de Diego, buscando a Diego, seguramente por saber que no iba a poder verme ser más feliz, formar una familia. Estaba contenta con lo que yo hacía y claro, quería que estuviera en México, cerca de mi mamá pero respetaba mi decisión de estar en otro país, de pasarla mal por momentos, de pasar hambre alguna vez y tener esos problemas de papeles. Creo que ya había perdido la fe de que yo encontrara a alguien, me iba a quedar sólo por decisión propia, sin casarme y sin hijos, y de repente le llegan con la noticia de que todo eso ha cambiado y sale la felicidad en palabras, “qué bueno que se encontraron”.

Los últimos meses estuvo muy mal, con mucho dolor y ya no podría caminar. Detectaron muy tarde el tumor, ya no había nada que hacer más que esperar. Al enterarse de la noticia mi mamá sale volada a casa de mi abuela, a casa de su mamá. Me partió escucharla así, que se le cortara la voz al decirme que probablemente su mamá estuviera muy enferma, más que enferma, con ese tipo de enfermedad. Se había ido de La Paz apenas hace unos días, cuando le dan la noticia. Lo bueno es que pasó tiempo con su mamá, la cuidó, la apapachó, la tuvo hasta el final y creo que eso le agradó, mi mamá es fuerte, más fuerte de lo que uno piensa, nos crió bien a los tres y ya ha criado tres más que van a ser unos hombres de provecho, estoy seguro.

Creo que mi mamá Empe se fue en paz, dice mi mamá que sufrió, que sufrió mucho pero le dio tiempo de estar entre los dos mundos, en el mundo espiritual y en el terrenal. En su proceso habló con sus muertos, sus muertos que tanto quería, de seguro mis tíos y abuelo la reconfortaban, la esperaban con los brazos abiertos allá en el cielo y ella se sentía segura, contenta de verles, de hablarles, de tener esa conversación de tú a tú de espíritu a espíritu.

Mamá Empe, te voy a extrañar, voy a extrañar tenerte sentada al lado de mi mamá cuando el padre diga que puedo besar a la hermosa novia, voltear y que no estés físicamente, pero te prometo que voy a poner atención en toda la misa y que si me distraigo va a ser por tu culpa porque te voy a estar pensando y también te prometo que por lo menos a una de tus hijas e hijos va a estar bien porque la voy a cuidar, porque a mi mamá no le va a faltar nada y la voy a obligar que vaya a hacerse estudios todo el tiempo y la voy a querer tanto como ella te quiere a ti que eso va de aquí al final del universo. Te veo en unos años para chocarla y contarte cómo me fue con Silva o Thiago, Giselle y Maia. Beso.

YO

El día que me recorté como Caco

Tengo la cabeza un tanto rara y deforme, problemas de infancia, seguramente de lo mucho que pujó mi mamá para que yo viera la luz. Eso significa que al crecerme el pelo, que por cierto me crece bastante rápido, se ve más grande de lo normal mi cabeza con todo ese pelo acumulado. Eso hace que deba cortarme el pelo mensualmente. En realidad debería ser más seguido de eso pero la flojera puede mucho. Entonces, estaba en el Viejo San Juan, esperando que se acabara el evento de puertas abiertas, tenía planes de ir a Super Cuts o a Plaza, que ya he ido y me gusta cómo me recortan ahí pero para no perder tanto tiempo me dicen de un lugar que está en el mismo barrio y pues aprovecho el tiempo. He hablado mucho estos últimos meses de las red flags y que uno aunque las ve, nunca las toma en cuenta. Debí hacerlo. Al entrar a este lugar, con hombres con camisas de básquet y tenis Jordan eran dos grandes banderas rojas. La música bajita de fondo era otra, aunque ésta un poco más silenciosa. Entro e inmediatamente me dicen “pa´coltal?” y me hace una señal de ven con la mano. Me gustó la rapidez y creo que eso me dio confianza, en Plaza o Super Cuts siempre tardo más de una hora esperando. Me siento y me preguntan el estilo del corte. Le contesto que el mismo pero la mitad de corto. Como siempre, creo que la gente me entiende con pocas palabras. Esta cortándome y todo va bien. Ya están por terminar e inicia a delinear la orilla, a hacer el tan conocido cerquillo. Como iniciaron de las orejas para atrás todo estuvo bien. De repente me distraigo, me pongo a soñar despierto, que aunque son cosas bonitas para soñar, no era el momento. El peluquero iou iou toma un cepillo e inicia a levantar el cabello de en frente, lo peina para hacerlo hacia atrás, una, dos, tres veces y de repente la maquinita en la cero. Iu, iu (se escucha la máquina cortando cabello) y yo abro los ojos bien grandes. Estaba haciéndome una línea perfecta en la orilla de mi cara. Termina con la máquina e inicia con la navaja a cortarme atrás y quiere hacer lo mismo en el área de la cara y las cejas, lo detengo poniendo mi mano sobre su mano, “Así está bien, solo atrás, gracias”.
Al salir de la peluquería me coloqué los audífonos, que acababan de llegar por correo desde China, prendí Spotify y puse a todo volumen, Si necesitas reggaetón dale. Tengo una ventaja, mi pelo es lacio y quedó lo suficiente largo para ocultar esa delgada línea verde que recorre mi cara.
YO

One fish to rule them all.

Se había decidido minutos antes que para la cita la comida sería algo altamente saludable ya que se debía nivelar una comida con otra. El equilibrio es importante en la vida, siempre lo he dicho y lo he aprendido. Por eso con mis hamburguesas con queso blanco, tocino y papas fritas siempre pido una Coca Cola de dieta. En esta ocasión, había que equilibrar las chuletas del medio día. La cita iba a ser en un lugar llamado Verde Mesa, en la calle Tetuán del Viejo San Juan.

La calle Tetuán tiene dos extremos, uno bastante feo y oloroso a guácala,  en su parte inicial y otro mucho más bonito, pasando paralelo al Paseo la Princesa. Una buena sección de la Tetuán para poner un restaurante como este. Restaurante vegetariano equilibrador. No se puede distinguir muy bien si uno va caminando por la calle, de hecho, no hay forma de ver algo interesante del lugar, el exterior es bastante normal, forma parte de la estructura del edificio. Una vez se abre la puerta para entrar, llegas a otro lugar, mesas raras, lámparas en todos lados, arreglos antiguos, Francia puede ser algo que venga a la mente. Te sientan en una pequeña mesa y te explican el menú. Hay dos opciones, para los vegetarianos de verdad, que no comen derivados de animales ni pescado y los vegetarianos wanna be que le meten al pescado.

Pero claro, dentro de la pretensión, cosas orgánicas, libres de gluten y con mucho antioxidante y pescados capturados en los mares del atlántico norte, salvajes, como debe ser. Nos explican el menú y  nos dice con lujo de detalle todo lo que tiene cada uno de los platillos. Como buen no vegetariano, pido un salmón. Hay jugos naturales con fresas y pepinos y hierba buena y piña y  naranja natural importada de algún país lejano que sí hace las cosas bien, o por lo menos el precio así nos lo quiere decir. Pero como nosotros somos bien cool, llevamos la bebida a otro nivel poniendo vodka y ron destilado bioquímicamente.

La comida, un pescado de tipo salmón salvaje con unos garbanzos y algo verde que no sé qué era y una salsa de yogur natural hecho por ellos y supongo que tenía algo más que no recuerdo, esa fue mi comida. La primera mordida hizo cerrar los ojos. No sé cómo un pescado hace cerrar los ojos de ese modo. Debe ser que este es salvaje del atlántico norte y los que yo hago son del congelador del supermercado Pueblo. “No mames, tienes que probar esto, chécalo” “qué bueno que te gusta el (no sé cómo se llamaba pero creo que era algo de la India ese ingrediente secreto) me hace feliz porque me gusta mucho (esa cosa que no recuerdo)”.

Un lugar recomendado, de todas las comidas que hay, no puedo hablar, pero de ese salmón de 20 y tantos dólares el plato, está bien cabrón.

YO

Un «boost» de felicidad

Había sido un día un poco largo, las primeras cuatro horas se fueron lentas, muy lentas. Las noticias ya habían salido positivas, pero no hizo mucho cambio en el día. Mucha hambre, hambre de habichuela, pollo, amarillos y arroz ¿dónde quedaban las tortas y los tacos? Mala señal para un mexicano acoplándose al exterior.  Son las doce,  es hora de comer. Comienza a caminar hacia la esquina, se pone los audífonos, lo blanco se deja ver entre los bolsillos. No sabe qué poner en la radio, pero siempre lo pone al caminar, para algo paga 10 dólares al mes. Throwback Thursday fue la seleccionada, esa estación traía recuerdo, y siempre es bueno vivir. 100 pasos después comienza a sonar una canción, Guajira (I love U 2 much). En su cabeza aparece esa imagen, la imagen se dibuja perfecta, de frente. La sonrisa comienza a aparecer poco a poco al transcurrir la canción. Los hombros intentan moverse, sacudiéndolos con sabor, pero sabemos que eso no lo puede hacer aún. La imagen se hace más visible y la sonrisa ya no se puede disimular, un boost de felicidad recorrió su cuerpo, una felicidad invadió su cuerpo, felicidad que salió como un aura flotante que lo hizo sonreír por el resto del camino.

Comida y recuerdo. Eso es vivir,

YO

Simplemente es una cosa contigo…

¿Qué hacer con alguien que a simple vista sabes que no, pero te agrada, te simpatiza y te gusta en extremo, y cada vez que lees un texto, la ves, platicas, te llama, salen a comer, la hueles, te sonríe parece que el mundo se detiene, le sale un aura y todas sus facciones y expresiones que te encantan tienen un movimiento en cámara lenta?

He empezado a  ver sentido en las sabias palabras de Frida, ella tenía un muy peculiar modo de ver la vida ya que donde no se puede amar, no te demores y eso es uno de los puntos más importantes  del éxito en la vida. «Ya lo superé, tú me quieres a tu manera. No a la socialmente establecida, no la forma que dice la gente que se demuestra, tú no hablas, no expresas pero tus ojos te delatan. Porque tú me quieres y quería tener una hija con alguien bueno. Físicamente eres lo que me gusta y creo que siempre va a ser así. No lo sé. Comes cosas vivas y eso está cabrón y estudias y sabes cosas bien locas que nadie se imagina y eres un estúpido espontaneo. Sé que no eres la persona correcta, un cariño especial, algo invisible, algo que no se dio en otra vida. Simplemente es una cosa contigo que…».

Oye, me encantaría saber qué es lo que pasaría si muero mañana ¿ a dónde iría mi alma? No te preocupes, estarás bien, te tendré un rinconcito allá abajo conmigo, junto a tus amigos.

YO

¿Y mis viernes? Eso ya lo sabré.

A mi familia ya le había contado que la estaba conociendo, que todo iba por buen camino, pero bueno, una vez más ese universo me tenía guardada una sorpresa. Ella lo llamó “los cambios de otoño” y “pruebas que superar” yo lo llamo una reverenda y enorme pendejada que ya me tiene hasta la madre. Llevo varios días escuchando el Requiem in D minor de Mozart y mis amigos ya saben lo que significa cuando YO escucho eso. El sábado 24 era compulsorio que pasara, tenía que decirle la situación y que fuera ella quien decidiera, si  el “getting to know” continúa o se va.

Existen esas noches cuando llegas a casa y no hay nadie a quien llamar, no hay vodka o cerveza para beber y no hay nada en la televisión además de esos estúpidos infomerciales. Eso pasó el sábado. Y estás ahí, sólo contigo mismo.  Y a eso se refieren cuando dicen la palabra terror. Estar contigo mismo sabiendo, o más bien imaginando, lo que el universo tiene para ti. Porque todo lo que quería era estar rodeado en los brazos de alguien. De ese alguien que no vi el viernes pasado, o de cualquiera, luego de esos días cabrones. Incluso los brazos de alguna extraña. Odio…odio estar solo, y más en esos momentos (que para mi fortuna no son muy seguidos).  Pero cuando lo estoy, voy y me veo al espejo y me digo a mí mismo lo que Audrey Hepburn una vez dijo (pero lo modifico a mi conveniencia) “creo en el azul”.  “Creo que el reír es la mejor forma de quemar calorías”.  “Creo en besar, besar mucho”.  “Creo en ser fuerte, incluso cuando todo a tu alrededor parece andar mal” en este caso MUY mal. “Creo que los chicos felices son los más guapos”.  “Y creo que mañana será otro día”. “Y sobre todo ¡creo en los milagros!”. Y eso es verdad, creo en los milagros, y después de ese sábado en la mañana voy a necesitar uno muy grande. Eso funciona siempre, creer.

Mientras los asteroides se alinean, hoy me dijeron que la luz delante es la que alumbra así que sin pensar mucho  y poco a poco; ya que tengo muchas cosas que solucionar, cada una por fechas y de ese modo iré prestándole atención.  2 de noviembre, 6 de noviembre, 18 de noviembre y alguna fecha de diciembre y 20 de diciembre… ¿y mis viernes? Eso ya lo sabré. Porque si algo me dijo fue que las cosas pasan por algo.

YO

Comer y comer…

Cualquier cosa que pase este 20 de diciembre o antes, puedo decir que Puerto Rico me ha enseñado mucho o yo he aprendido muchas cosas en la Isla. Entre las cosas que me ha dejado puedo decir que me di cuenta de la importancia de la inteligencia emocional, el si tienes un mar a unos minutos utilízalo, sácale provecho. Crecer como persona, llegar a ser un gran hombre, ser honesto, disfrutar lo que hago, responsabilidad. He pulido muchas cosas. En estas últimas semanas también han sido de gran aprendizaje, escuelas nuevas, saber que existen las personas lógicas y la importancia del desapego.
Otra de las cosas que he aprendido ha sido disfrutar con locura el comer (cada vez que sé que una palabra se pude usar en doble sentido me sale una risa bien estúpida, de seguro es que no aprendí a caminar solito por lo que tuve que ir a clases para pronunciar la ere bien y por lo tanto mi pensamiento no es tan sofisticado y sigo siendo un eterno niño libre).
Comida, el comer. Aprender a disfrutar la comida ha sido una de las más grandes hazañas que he logrado. No comer solamente por que el hombre requiere alimento para vivir, sino comer porque es placentero. Aprendí que comer puede ser orgásmico y súper cabrón.
Qué te parece si desayunamos en este lugar que se llama Tostado, me dijeron. Me pareció una buena idea, un lugar nuevo. Ubicado en la avenida Condado en Santurce, poco transitada, sucio y solitario, sin mucha área de estacionamiento y la vialidad de un solo sentido. Al llamar para saber dónde carajos estaba el lugar ubicado luego de mudarse de Sagrado me dijeron, “estamos frente a Escándalo the club”. Al entrar el ambiente bien bonito, raro, entre moderno y hipster. De seguro a los antiguos seguidores de café 103 en Río Piedras se sentirían en casa.
El menú es una hoja de papel impresa no muy llamativa. Todo los platillos se leía como una comida de hipster/vegetariano/quierocomersano/quecoolsoy/siemprefresh/
glutenfreeeslaquehay. Pero hubo unas cosas que me llamaron la atención:
Quesito con tocino.
Alguien que haya comido quesitos y sea fanático de ellos con su pan glaseado y brilloso y con el queso dentro (jijiji) vería éste con extrañeza. El pan normal, el tocino pasa de extremo a extremo del quesito y sobre éste tiene esta azúcar blanca como la que le ponen a las mallorcas. La primera mordida fue el paraíso. Se deshace en tu boca de lo suave que está. El sabor es espectacular. Tiene ese dulce de la azúcar con lo salado del tocino que de verdad te hace cerrar los ojos. Muchas estrellas por lo recomendable que es comer este aperitivo.
Mallorca con jamón queso y huevo + tocino
Uno pensaría que es solo queso, huevo, jamón y el extra tocino que pedí, porque soy bien puerco, es algo normal. Uno lo pide todos los días en cualquier panadería pero la verdad es que no es lo mismo. No estoy seguro si el secreto está en la Mallorca y su azúcar blanca o si es lo amarillo del huevo que escurre entre el pan cuando lo muerdes o el jamón, que quien sabe de dónde era, que sabía bien bueno. Dudo que fuera el queso. O de seguro fue el tocino, porque hay que admitirlo, todo en esta vida sabe mejor con tocino. Al morder este emparedado, una mezcla de sabores se juntan en tu boca, un sabor tan cabrón que es indescriptible, pero al igual que el quesito, hace cerrar los ojos. Ponle un poco de pimienta, le da un toque especial.
Coco Pumkin Pancakes con Tocino
Una cosa demente. Te dan crema batida hecha en casa y miel de maple rara pero buena. Los pancakes están tan suaves que el tenedor resbala. Tiene avena sobre éstos, que seguramente es orgánica, al ponerle la miel crea una plasta asquerosa pero bien rica. Hice la prueba, recomendada, de comer los pancakes con huevo frito y con tocino, todo en la misma cucharada. No mames, me tiré al suelo y comencé a gritar de la emoción, la verdad que estuvo exagerado eso pero sí, sabía muy, muy bueno. Cerrar los ojos fue poco para este plato, tenía que arrastrarlas palmas de las manos sobre la cara mientras en voz alta decía uuuuuuggggghhhhh, no mames que estás dientón.
Todo esto fue acompañado con un vaso con agua de Carraízo, para eso de ayudar a que pongan el racionamiento antes de lo pronosticado, y con un jugo de sandía, mejor conocido por los programas del chavo como agua fresca de sandía.
El comer es bien divertido y llena de felicidad el espíritu, aunque luego salgas rodando del lugar. Una de las mejores cosas que la Isla me dejó.
YO