Master

Todas las mañanas despierto llorando, porque no me gusta ese nuevo cuento con brujas y gigantes, ya no quiero leerlo, lo puedes vender. Pero eso es en sueño, en la vida real, lloro en el carro con mama, Y por qué, fue la sensata pregunta, Porque quiero estar contigo. Ese cuento no se lo podemos leer a la bebé, porque no va a entender que son malas, pero no de verdad. Pero, mijo, hay algo que debes saber, los malos nunca ganan, me da una mirada coruscante, palabra desusada pero expresiva como la que más. En los cuentos, quién es feliz para siempre, Te acuerdas que la bruja mala de la obra se vuelve buena, Lo que vamos hacer es no leer ese cuento. Así que pone el dedo en la boca y logra dormir.

Así, con melindres de escritor, haré un cuento con él que lo lea una y otra vez en una lengua que entienda, no se aclara la duda de a qué lengua se refería, si al músculo flexible y húmedo que se mueve y remueve en la cavidad bucal y a veces fuera o al habla, también llamado idioma. Parte vital en una comunicación sana.

La mente es lo que me genera ansiedad, es por eso que trato de practicar llenar a mi descendencia de todas las cosas que quiero para mí, todas las palabras positivas que me digo todas las mañanas, por lo que es un dos por uno, primero él y al mismo tiempo yo. Es un trabajo que he estado realizando en los últimos tiempos, viendo cómo mi mente reacciona y haciendo caso a la intuición y los detonantes. Fue así que gané la lotería. Al decir en mi mente, hoy no voy a comprar boleto, pero algo me dijo que lo hiciera, así que por tercera vez gané, esta vez 12 dólares.

Estoy aprendiendo a escuchar lo que el cuerpo me dice, y a expresar lo que me hace sentir mal. Masterizar esto será una tarea que voy a trabajar ya que 10,000 horas es lo que toma ser un poco experto en algo. para al mismo tiempo lograr ser un hombre libre y feliz, porque un hombre libre y feliz es muy peligroso, peligroso para el mundo como lo conocemos. Ser libre es estar dispuesto a perder todo, dicen, aún no he llegado a eso, pero por ahí voy. De eso se trata el amor, de libertad y de seguir al corazón, por ahora, me encuentro disfrutando de 9 meses de pura sabrosura y sobre todo de mucha contentura.

YO

Creo que a veces no te das cuenta de todo lo que has hecho, cosas que parecen normales pero que requieren mucha fuerza y voluntad. Primero estás en un país que no es el tuyo, que aunque ya algunas veces te hace falta comer arroz, habichuela y amarillo, sigues estando lejos de lo conocido. Más ahora que sabes que tus papás se están muriendo y cada año que los logras ver, se ven más viejitos y te pierdes momentos y tiempo en familia, eso sí es de machos.

Aunque fuiste un niño especial, te graduaste de ingeniería, luego Geografía, luego Planificación, luego obtuviste la única certificación de Enterprise en la Isla. Lograste estudiar todo eso sin pagar un solo centavo y tienes un trabajo que te da todas las facilidades que necesitas.

No te hace falta nada, comes, bebes, coges y que si coges, deja tú, y cómo coges, paseas, tienes casa, tienes movilidad, tienes ropa, tienes amigos que te quieren y una novia que te ama. Tienes, gracias a tu experiencia de vida, una salud mental y emocional grande, tienes la capacidad de saber cómo te vas a sentir y logras identificar cómo te estás sintiendo. Sabías lo que venía cuando ella se regresara a su vida y te quedaras de nuevo en tu rutina.

Tienes la capacidad de adaptarte a todas las circunstancias que la vida de ha colocado, ahora, lo puedes manejar mejor, pero siempre has podido acoplarte. Has logrado tener a tu hijo contigo y ahora, lo vas a tener el tiempo que crees es justo, sabes que este sentimiento que estás pasando no va a ser por siempre, es un simple ajuste que debe pasar y lograrás superar.

Eres un suertudote muchachón, estás cabrón y que nadie te diga lo contrario, ni siquiera tu propia cabeza. Solamente basta mirar hacia atrás, solamente mirar eh, para darte cuenta de la fortuna que tienes, de lo bien que lo has hecho, y debes mirar hacia enfrente, solamente para fijar la meta de a dónde quieres llegar.  Pero por ahora, mira hacia el piso, así como si estuvieras bailando salsa, para que disfrutes la vida, disfrutes de tu hijo, disfrutes el momento y que todo sigua fluyendo según ya se tiene planificado para ti.

No lo olvides, nunca lo olvides, porque, mira para allá, tu hijo no se quiere ir, tu mamá sí, pero por otra cosa, el refrigerador está enfriando un poco más, y la señal, la batiseñal está más que clara. La vida sigue cayendo en su sitio, no te desesperes, acepta y sigue, sigue, que vas bien, muy bien, mejor que muchos y sobre todo, gracias por no rendirte, que lo sé, ganas no te han faltado.

Una batiseñal

Algo había pasado en estos días que de repente todo mejoró, todo se hizo más real. Estuve de jueves a domingo con la novia y todo fue tan bueno, incluyendo el sexo mudo, parte divertida de la aventura de conocer a la que será la suegra y convivir en un mismo espacio y tiempo por unos días.

Los días pasan, y los 45 días de visita han terminado, llegaron a su fin. El nieto la pasó bien, el hijo engoró como 20 libras, que se supone baje en los próximos meses. Creo que ella también la pasó bien, casi siempre es así, o por lo menos con su cool-osidad no deja saber otra cosa y siempre está de buen humor, feliz y fluyendo a como nos lleve la vida en esa zona del continente americano con fronteras oceánicas.

En estos días de visita, fueron unos activos, muchas cosas pasaron, hicimos y descubrimos juntos y separados. Fuimos por el puerco, fuimos a comer a lugares nuevos, atravesamos la isla, compramos matas, vimos la cosa para que los barcos no chocaran en los otros años, caminar rumbo a San Juan y por supuesto acabar con Plaza, Barceloneta, Canóvanas, Marshalls, Berlington y lo que se pusiera de frente. Aprendí que no todos añoran la comida de la amá, porque algunas no cocinan así, uff que rico, pero yo quedé satisfecho. Parte de mis libras adicionales, además de los dulces, chiles y papas vienen de los quesos, tortillas y los platillos recreados en Cupey. Carne con chile, Carne molida con papas, ceviche, quesacoas, frijoles, lentejas, pozole, hasta los sándwiches hechos con pan sobao saben distintos cuando ella lo hace que cuando yo los hago.

Mientras tanto, en mis aventuras en solitario con la novia, conocí ahora sí a toda la familia, tres de los cuatro perros, las nenas, los hijastros to be y el segundo mejor capinaE del mundo, solamente después de ella. Mijo estará ya una semana sí y otra no conmigo desde agosto hasta que se mude, y sobre todo, he estado conociendo a mi novia un poco más cada día. Llevamos, en 5 días, nueve meses y no hemos peleado ni una sola vez, y el mundo está sorprendido de eso, puede ser que sea porque, aunque nos hablamos todos los días, solamente nos vemos y estamos juntos una o máximo dos noches cada dos semanas, o tal vez sea, porque en realidad no tenemos nada por qué pelear, simplemente fluimos tan bien, tan bien que ahora que yo le pido un con una señal un beso, ella sabe que voy a tener que ir al baño.

YO

La moraleja

Nunca lo aprendí, no lo aprendí por imitación, no lo aprendí como lo hacen los niños, viendo a los adultos su comportamiento y siguiendo los ejemplos. En mi caso fue distinto, tuvo que llegar una chica a mi vida que le encantaba hacerlo, y pues, por tener algo en común, lo hice. Fue así como en el 2007 fui a tomar clases de baile, clases de salsa específicamente, allá en Río Piedras, en Taller C. Fue una tarea ardua para llegar a lo que soy hoy, ardua y persistente. En ese lugar tomé tres clases básicas y una clase intermedia, clase que me quité a más de la mitad de las lecciones porque mis pies no podían seguir el ritmo avanzado de mover un paso hacia adelante, hacer un coteo, regresar al medio y luego al otro conteo el otro ir hacia atrás.

Mucho tiempo, después de eso, poco a poco fui escuchando el ritmo, encontrando el conteo interno que lleva la música para que mi pie pueda ir hacia adelante en el momento correcto. Otras siete o diez clases llegaron, entre básico plus e intermedias, pero mis favoritas siempre fueron las básicas, porque de ese modo, engañaba y me engañaba de que a la primera me salen esas vueltas.

Desde entonces “bailo” y me ha llegado a agradar, me hace feliz dar unos pasos de salsa, que cabe recalcar, que por alguna razón son puntos extra al momento de entablar una relación con una autóctona. Mi rutina es simple, al hablar, “Tengo perfeccionado mi paso de salsa, un paso al frente y luego atrás viendo al piso para no tropezar” y, como en básico, la sorpresa de la pareja de baile, llega. ¿Un engaño? Puede ser, pero prefiero llamarlo una gran sorpresa.

Luego de ir con mis compas féminas a un baile, y que tomaran un video donde intento dar vueltas a una de ellas con una mano monga y suave, personas que conozco se asombran, Ese eres tú pregunta alguien, No sabía que bailabas, dice otra persona, Tienes que avisarme para ir, me dijo otra. El baile ha sido un gran, le dije a mi má, y luego del ceviche vamos a la fiesta patronal para que escuches al grupo más importante de Salsa de Pe-Erre. Ta bueno mijo, Me gusta bailar con la novia, le dije, me hace sentir bien. No es cómo te hace sentir, dice el padrecito, me dijo muy seria, y me dijo otra cosa que es bien importante y me hizo todo el sentido del mundo, y llegó a mi pensamiento las palabras de mi prometida “tu mamá es muy sabia” pero la neta, se me olvidó.

Estoy seguro, que como en todas las historias, hay una moraleja y una enseñanza en esta historia de superación de un niño especial con dislexia de pies izquierdos, pero de esa moraleja, tampoco me acuerdo.

YO

pd: ¿y si la moraleja es? ámate a ti y luego a tu novia o con especial es mejor que sin especial o dale que tú puedes o mejor inventa la tuya.

De hoy hace 9 años.

La historia del plebeyo encerrado en un reino

Era una noche muy fría, tal vez la más fría de todas las noches.  Un plebeyo poco agraciado, atrapado en una isla marginada por varias millas náuticas de todas las demás naciones se encontraba un poco molesto. Plebeyo, qué buscas en  una mujer para que logre ser tu compañera, además de que sea bonita, le preguntó una chica a la que conocía hace varios años. El plebeyo, que como ya había dicho se encuentra atrapado en este reino marginado de los demás, así como la isla de hierro en Game of Thrones, sintió el comentario como uno en el que le decían superficial. El plebeyo voltea hacia arriba y se le queda viendo al escritor.  Escritor, no sé a dónde vas con esta historia. Plebeyo, déjame escribir. No es que quiera influir en tu historia pero debo decirte mi pensar y sentir. Pues entonces no influyas ni digas nada y déjame seguir narrando. Escritor por favor. Está bien, habla. Gracias escritor, pues resulta que van ya varias chicas que han notado ese patrón,  que las busco bonitas, pero sabes algo escritor, yo no lo busco, pasa. Tú mejor que nadie sabes que en esta isla si tomamos 10 mujeres al azar, 8 de ellas van a ser bonitas. Por lo que hace estadísticamente probable que la mujer que me  vea “atractivo” esté potable, no lo busco,  es mera estadística, claro, para mi suerte.  Alabado, aleluya grita el plebeyo levantando las manos.  Si algo tengo claro escritor,  es que la belleza se va por lo que no es el mayor factor para que yo salga con alguien. No es culpa de ellas ser bonitas, eso es genético. Qué quieres decir con eso plebeyo.  Es fácil escritor, ellas no influyen en su belleza, nacieron así y si le doy mucha importancia a ese atributo estoy dándole poca importancia a atributos que ellas sí crean y trabajan por ellos como el estudiar, desarrollarse profesionalmente, el ser simpáticas, el ser aventureras, el vestir bien, el ser independientes. Ves a lo que me refiero. El escritor se le queda viendo fijamente. Y en un reino donde la gran mayoría de las mujeres son bonitas, es lógico que alguna chica que conozca sea bonita. Te entiendo plebeyo y es interesante tu punto, deja parto de esto.

El plebeyo, que había dado una catedra de genética avanzada, daba vueltas en su mismo lugar tratando de refutar que no era superficial,  aunque en su perfil dijera que NO SALE CON MUJERES QUE NO SON SUPERFICIALES (chiste interno del escritor, o el plebeyo, no sé). Escritor, escritor, qué piensas de esto. Plebeyo, trato de concentrarme. Lo sé pero a lo mejor te ayuda. Sabemos que en un reino donde 8 de cada 10 mujeres aguantan, las estadísticas están a mi favor, cierto. Ajá. Pero sabes algo, todo ser humano reacciona a lo bonito, es natural. Entonces, como seres vivientes y pensantes, admiramos la belleza, por lo menos algo nos debe de gustar de la chica, cierto. Bueno, sí, tienes razón, deben de darte ganas de quitarle la ropa. Exacto escritor. Todo inicia por los ojos, y con las mujeres pasa igual. Todo inicia por la atracción y eso debe existir para comenzar a conocer y ver si es lo que uno busca o no. Por eso digo que es una patraña eso de quédate con quien toca tu alma y no con quien toca tu piel. Primero debe ser cuestión de piel para llegar al alma. No mames escritor, qué profundo estoy. El escritor se ríe a carcajadas sin parar. Bueno, es cierto plebeyo, hay cierta verdad en lo que dices pero hay casos donde una mujer se fija en un hombre feo que no lo atrae y luego sí por otras razones. El plebeyo se le queda viendo con cara de “en serio escritor, cuéntame más” dime un caso escritor, uno en el que la chica salga con alguien que no le atrae nade de nada. El escritor comienza a sudar frío porque la verdad los casos que conoce son por conveniencia, dinero o de verdad le atrae algo de la pareja. Ah, ya sé plebeyo, La Bella y la Bestia, toma! Ay, por favor escritor, eso no cuenta.

El escritor llegó a algunas conclusiones hoy. Que la belleza no es culpa de la mujer, es genético por lo que alguien no debe darle más peso al ponderar. Que es importante sentir una atracción de algún tipo para salir con alguien y que primero se toca la piel para llegar al alma. Y que era bastante estúpido seguir con esta historia por lo que había decidido no hablar del plebeyos sino ahora del príncipe, en la aventura “no está jugando a la difícil, solo que no está tan interesada en ti” porque esta historia había tomado otro rumbo y era mejor olvidarse de ella.

YO

Un ser especial

Anoche, ella me dijo, me dijo un par de cosas en nota, cosas que no se va a recordar mañana, así que antes de acortarse le quise pedir que me besara la boca, pero nos fuimos con lágrimas de risa. Mis noches no han sido las mismas desde hace un par de días, desde que descubrí que mi mamá estaba adelantada a su época. Ella, antes de Obama, sabía que no todos los niños aprenden a la misma velocidad y de la misma forma, sabía que no child left behind, que en este mundo existen niños especiales, y ese niño especial soy yo.

En una plática, donde la novia estaba ganando puntos con la suegra, de algún modo, la conversación se tornó a contar la anécdota de cómo a mí, a diferencia de mis hermanos, siempre me trataba de sobornar, o más bien dicho, alentar a sacar puros 9 y 10 en la escuela, comprando distintos artículos innecesarios, pero como niño, los quería con locura, y que a lo mejor, si me lo hubieran dado, fuera físico/astrónomo en lugar de ex ingeniero/analista. Ese día no fue revelador, mi revelación de que fui criado como un niño con necesidades especiales de aprendizaje fue un día después, cuando la novia se sorprendió de que la mamá es muy “sabia” porque estuvo adelantada a su época al poder internalizar que a algunos, o sea a mí, necesité mayor motivación por no decir atención.

Lo especial ha continuado, tengo un par de días sintiendo una gran ansiedad, las cosas con mi hijo, la madre y los abogados me sacan de balance. No he logrado dormir del todo bien, he sentido que mi paciencia y presencia no es lo quel morrito necesita,  qué bueno que la abuela está aquí. Hoy he sentido la necesidad de un abrazo, un abrazo fuerte. Desperté a las 2.40 am, me fui a la playa, nos llevamos el paddle, el boogie y la nueva tablita de natación. Las olas estaban fuertes, la playa estaba llena de piedras algas y erizos, mis pies, también. Luego, al cortar la piña me mocho el dedo y me doy cuenta que necesito hacer algo, algo que me regrese a mi centro.

La lógica de un niño boricua, me puse a jugar con el niño ya grande, dice, de cinco años, con sus peluches de Osos Pandas, le hago una historia hablando entre los dos pandas e interactuando con él. El Panda 1 dice “oh, soy un oso panda y vengo de la China” a lo que él responde, “¿del jugo? “ Obviamente, no puedo parar de reir, mientras en mi cabeza suena el audio de cuando Mario Bros muere.

Creo que me voy a intentar dormir una siesta, y aunque  con mis nuevas necesidades especiales de cojo por los erizos, manco por el corte de cuchillo en el dedo, y mi IQ por debajo de 160, la vida me sonríe con una gran familia y la mejor novia del mudo entero.

YO  

Mi cuerpo

Sé que tengo que hacer un mayor esfuerzo, por el bien de mi chilpayate, de tener conversaciones random con gente que no conozco para que él vea de qué lado masca la iguana, pero también creo que esa es una decisión que yo puedo hacer, cuándo y dónde me pongo a chismear con la gente, con el pueblo, mi cuerpa – mi decisiona. A qué viene esto, pues como en el trabajo, la gran mayoría de los días llevo comida de casa junto con un chorro de botanitas para las horas intermedias entre comer e irme. Entonces, disfruto comer después de unas horas de arduo trabajo y más disfruto hacerlo en mi espacio, tiempo y escuchando o viendo alguna porquería en mi celular.

Pero la vida quiere enseñarme algo, primero, que hay gente más allá de las fronteras, y que esa gente habla con cojones, necesitan hablar. Resulta que en mi trabajo no soy el único cool, hay otra persona que se podría considerar así, pero no tanto porque en su país no hay tequila, tacos, mariachi o cielito lindo, hay cosas chafas, pero bueno, ella viene de otras latitudes también y no mames, cómo le gusta hablar.

En el área de la cocina hay una mesa, pero esta mesa tiene una sola silla, mi silla. Yo me siento allá, solo, sin el resto de la gente que come en otra mesa con muchas sillas. Salgo, me llevo mi agua, audífonos y teléfono, a veces caliento la comida, otras veces no, no me importa, coloco el teléfono sobre la mesa, tengo los audífonos bien grandes, pongo algo estúpido para ver y comienzo a comer sin gente, esa era mi vida, lo era hasta que esta persona me comenzó a hablar. Me habla porque quiere aprender, me habla porque dice que sé un montón, que toda la gente me pregunta y respondo, que estoy en todos los proyectos de la oficina, que cubro todas las bases y que le sorprende que, con tantas mierdas en mi plato, pueda mantener esta calma. De un tiempo para acá, ha comenzado a hablarme, hablarme mientras como, hablarme con los audífonos puestos, a hablarme en mi tiempo. Ha habido momentos en que ella se sienta en la cocina, entonces yo me quedo en el otro espacio, no hay nadie más y ella sale a sentarte afuera para “hablar”, en otras ocasiones, come parada en la cocina hablando. Entonces, intento prestar atención, dejo de ver lo que veo, le respondo con la boca llena para ver si le da asco y así no me habla, pero no ha sido suficiente. Ahora, como en tres minutos, me atraganto y vuelvo al escritorio, ahora intento comer más temprano o incluso he comido en el escritorio que uso, rehuyendo de cualquier interacción.

Me gusta interactuar, entiendo que es parte fundamental la interacción social para el bienestar de un ser humano, pero no ahí, si fuera mi novia, si fuera en otro lado, si fuera interactuar con gente en otros espacios y que sean mis compas, pues bien, pero extraño mis comidas, mis comidas solitarias, por el momento, le haré unas quesadillas, unos tacos a mi novia, que con ella sí que me encanta el chisme.

YO  

btw, tengo chichis.

La que es

Bueno, pues qué puedo decir, estar de encargado ha salido bien, deja toco madera. Ya casi termino de arreglar el CRIM, LUMA no se ha muerto, cuando llegue mi compa va a tener un chingo de trabajo, pero pa’ qué se va de vacaciones, no? y yo, pues tengo ansiedad subconsciente, que hasta donde entiendo y siento, es mejor que la otra. Ayer no pasó igual, hubo una pequeña sorpresa y bochincheo de segundos, según yo, cuando entré al restaurante, la cuñada me ve, luego la cumpleañera y le doy el respectivo abrazo, regalo y el grupo se entera que soy el novio, futuro prometido de la tití, de su tití. Es novio dijeron, y ahí, por unos segundos todas se ven con todas, checando y haciendo gestos de aprobación o desaprobación de lo que se está comiendo la tití favorita.

Porque, resulta, que es la tití favorita, y la otra, la carnala, también es la tití favorita del otro combo, entonces yo ayer comí entre favoritos, convirtiéndome así en uno de los favoritos. La idea no era invitarme, auto invitarme, la idea era verla. Por alguna razón el tiempo se me hace más largo, por un lado, es bueno, porque así tengo más a mi amá conmigo, pero por otro, veo a la novia muy poco y me da una cosa estrepitosa por verla, así que le dije El miércoles, y me dijo Tengo algo, y le dije Pos así conozco el lugar con historia, y me dijo, Ok puedes ir.

 Así que ahí estuve, comiendo, bebiendo y siendo uno más de los favoritos de la mesa. La celebración terminó y nos fuimos un rato a chismear solos, a chismear a otro lugar con historia, nuestra historia. Nos vimos a la cara, luego del respectivo grajeo prometido, y lo sentimos los dos, no fue igual. Ahora fue algo conocido, deseado, unas ganas interminables de no soltarla y decirle de nuevo Vámonos. En esos pocos minutos logré sentir la diferencia, más allá de la diferencia en la experiencia, fue una diferencia en la emoción que me genera, el abrazarla, el estar con ella fue una afirmación de ahí es, no como la que me dijo que le dio risa de Si tiene una marce de cesárea, ahí es, sino el tipo, paz, electricidad, cariño, ternura, amor explosivo, ahí es.

Se sintió diferente, se sintió bien, se sintió un futuro prometedor y lleno de emoción, se sintió que por el momento encontré la que es.

YO

Lo que salió mal

Nunca lo sabremos, yo no guardé una captura de pantalla del perfil ni ella, pero en mi mente está que mi perfil tenía partes en inglés. Aunque a la chica que se la pasaba (va) chateando conmigo por las noches, no le encanta el inglés, lo habla y entiende bien. Me di cuenta de esto hace unos días cuando de repente, en una de nuestras conversaciones nocturnas, utilizó como cinco frases anglosajonas y yo quedé anonadado, eliminando mi ansiedad de futuros viajes a la gran nación a visitar los parques nacionales. Ahora sé quién pedirá mis tacos con agua de horchata.

Ahora que he estado de encargado de la oficina, supervisando y corriendo todos los proyectos, porque toda la alta gerencia se fue a una conferencia, me he puesto a pensar mucho, no en los proyectos ni en manejar la oficina, sino en ella, en ella y los inicios. Por alguna razón a ambos nos es sorprendente la forma en que nos estamos sintiendo en esta relación. Será la edad, será el lugar donde pasó, pero ninguno estaba totalmente creyente de encontrar una persona en ese lugar como la que resultamos ser y creo que más allá de eso, del resultado que hemos tenido luego de 8 meses de hablar, comer, pasear y coger.

En estos días de ser su santidad, el todo poderoso de la oficina, me vino a la mente de un hecho claro, esto estaba para mí y para ella. Pasó en el momento adecuado, la hora adecuada y la circunstancia correcta. Nuestros errores anteriores no nos definen, al contrario, somos el resultado de todo aquello que nos ha pasado. Imagina, pudo no haber estado lista, pudo haberle dado mala espina algo, pudo no haberle agradado mi forma de ser, el físico, la forma en que fornicamos. hay tantas posibilidades, tanto que pudo haber salido mal y no, todo ha salido bien, me enamoré y se enamoró, y lo siento, siento su amor todo el tiempo. La gente que realimente te ama es aquella que siempre quiere que seas tu misma y yo soy todo esto, esto que se ve y así me elije hasta ahora.

Lo de líder se me da, la oficina está corriendo bien, todos tienen trabajo y hacen su trabajo, yo, a veces trabajo, a veces veo juegos de la Euro o de la Copa América, a veces hago trainings, a veces pienso, a veces me pongo a revisar cosas del viaje, a veces hago logos nuevos para el blog en Copilot y a veces escribo en horario laboral. Tantas cosas pudieron haber salido mal, pero de todo lo que pudo haber salido mal, llevamos 8 meses de pura contentura, y aunque estoy a dieta y no como pan, me encanta ese bollo.

YO

El regreso

La visita fue corta, simplemente seleccionó los dos jitomates, el pepino y las tostadas que hacían falta. Al llegar a casa, abre el cajón, saca la tabla y un cuchillo que lo relumbró al hacer contacto con el sol. Toma primero el tomate y lo corta en finas rodajas, colocándolas en la tabla en forma horizontal para hacer cuadritos pequeños y las coloca en el refractario de cristal. Para el pepino es distinto. Le corta las orillas y hace fricción el pepino con su pequeño lado cortado, para que esto logre sacarle la acidez que pueda existir. Le saca la piel y comienza la aventura del taquero, cortándolo a la mitad, luego le saca las semillas y procede a cortarlo, cruadritos lo seleccionado. La cebolla morada es indispensable. Limpia el cuchillo y la tabla, dando una pequeña enjuagada bajo el chorro del agua. Tuvo que ser taquero en su otra vida, porque la forma de cortar la cebolla es magia pura. El cilantro es el ingrediente número uno, sin él, este plato es inexistente, no puede llamarse así.

El pescado y el camarón lo están esperando, listos para ese baile, primero son en trozos transversales, luego vienen los horizontales, y se repite hasta que los pedazos de pescado y camarón no se distinguen de quién es quién. Se coloca una cama de esta mezcla en otro refractario y viene la parte importante, la sazón, para esto pide un relevo. Acerca la sal, pimienta y…. ¿el orégano? Esa parte era nueva. Sin pensarlo comienza a echar la sal, pimienta y orégano hasta que dice, Creo que así está bien. El limón se exprime, pero no tan fuerte, es necesario que solamente caiga el jugo que sale del limón y no el zumo de la cáscara. Ocho fueron los indicados para poder cubrir el pescarón con las especias.

Media hora pasó, al abrir el refrigerador, el olor comenzó a llenar el ambiente, como el siguiente día que ella se va y “es que mi cama huele a ti”, pero esta vez de pescarón y una mezcla de verduras finamente picadas. Se separa el pescarón del jugo de limón y se coloca en el refractario de cristal. Le ponemos una tapa de aceite de oliva y el jugo de los chiles enlatados Del Monte que por fortuna se encontraron en el supermercado. Con una cuchara se revuelve todo hasta tener una mezcla hegemónica de la verdura, el pescado y camarón. Quince minutos después se coloca en la mesa junto con las tostadas, la mayonesa, la salsa picante y el agua carbonatada.

La tostada se coloca en el plato y con un cuchillo se le coloca una capa pequeña de mayonesa hecha con aceite de agua pasa por mi casa, cate de mi corazón. Cuatro fueron las cucharadas de la mezcla que se colocó en la tostada, con eso lograban caer por los lados. La salsa es el toque final, uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho chorros le cayeron encima.

No paraba de salivar la garganta, parecía un perro de pavlov cualquiera. Con las dos manos levanto la tostada del plato y cerrando los ojos le doy la primera mordida. El tiempo se detuvo, no se escuchó nada, ni la vaca lola, ni Duca, ni el primogénito o la culpable de este ser importó en este momento. Al sentir la primera mordida, simplemente fue una trasportación, un viaje al pasado, esos días en que La Paz era lo ordinario, lo cotidiano, fue un viaje a casa de 36 masticadas. Un suceso que duró por el transcurso de cinco tostadas más. Por ahora, ya sé lo que le hacía falta, y luego, ella lo sabrá también

YO