Se me prendió el foco de camino, o mejor dicho caí en cuenta, pero como dicen por acá, me cayó el veinte, o es esos son otros veinte, ni idea, pero me di cuenta de lo que paso ya rumbo a la tienda. Me despierto temprano porque me gusta aprovechar el beneficio que tiene mi black card para entrar antes que los demás. Ya casi llegando, pasando la intersección que te lleva a los lugares fancy que la novia solía pasar, dije Me quité esa polo blanca tan linda porque estaba bien arrugada. Todo eso me hizo dar cuenta que aunque en solamente dos años de relación y un promedio de treinta días de haber visto a la novia, ella ya se encuentra en mi cabeza. Me quité esa y busqué otra que el arrugado fuera menos visible. Parece que ese dicho que dice que uno se comienza a parecer a las personas con las que pasas más tiempo, tiene un tanto de razón.
Solamente sacudí la cabeza para sacarme ese pensamiento que no volverá a ocurrir y continué con mi proceso de comprar las cosas de la semana. Así de la nada, se fueron 200 dólares, por lo que me pregunto si de verdad necesito comer tanto. Pero la energía de la carretera se sentía un poco fuerte, como que ocupaba todo el espacio, es sábado por la mañana y la gente está loca por llegar quién sabe a dónde a las nueve de la mañana. Ya estaba de regreso, colocado en el lugar número tres para dar la vuelta a la izquierda (satanás), para tomar la 177 para llegar a mi casa. A mi lado estaba una doña, de unos tres años para enterrarla, y de repente me pasa muy rápido por mi lado, una carretera de 35 km ella iba a 235. No solamente ella, mucha gente iba como poseída por la calle, un tipo de una RAM 135 iba a una velocidad grande, que al de enfrente frenar por tráfico, el RAMero frena y quiere invadir mi carril y yo reacciono frenando, viendo los retrovisores para que nadie estuviera cerca y el tipo de la RAM se mete de nuevo a su carril frenando nuevamente más. El sonido de las llantas chillando se escucha y al voltear por el espejo retrovisor, porque uno va a hacer eso, como cuando uno se tropieza y voltea a ver el piso y mentarle la madre por meternos el pie, así volteé a ver el tipo, y él mueve la mano en forma de disculpa. Luego de eso, manejó despacio, como merece el día de fin de semana a las nueve de la mañana.
Así sobreviví a la mañana, luego de comprar medicina para el primogénito y procurar que la semana que entre esté mejor para que pueda ir a la escuela, porque no solamente él necesita ir a la escuela para aprender, sino yo también lo necesito para descansar. Descansar de ser papá un rato, porque como me dijo la mamá luchona cinta negra del karate, está cabrón ser mapres solteros. Por ahora, el fin de semana apenas comienza, me voy a la playa y se aproxima mi segunda semana de padre para irme a mi viaje de trabajo, por ahora, agradezco todo lo bonito que tengo y sobre todo, todo lo que soy.
YO