Dos años después entiendo todo…

Pasaron dos años exactamente para enterarme. Lo que aceleró el proceso fue el confesar mi asexualidad a las tres semanas después de comenzar con la conversación digital y textual. También el detonante fue el enterarse de que una de las quejas que tenía la mamá de mi hijo fue la falta de sexo, a lo que su cabeza la llevó a interpretar que la mamá tenía una insatisfacción sexual y por esa razón, yo era un mal polvo. Esto meramente por hablar sobre el inexistente deseo de iniciar el acto por estar muy cansado de todas las otras tareas que tenía que realizar en mi diario vivir pasado.

Una cosa llevó a otra, el estar atenta y precavida de involucrarse demasiado sentimentalmente con una persona que la mayoría de sus palabras se veían reflejadas en acciones. Al parecer, hacer lo que se dice que se va a hacer, es algo muy extraño en esa parte de la isla. Por lo que, ella se estaba sintiendo emocionada con la situación, y esa situación era yo, pero resulta que ese yo no satisfijo, satisfixio, satisfasió a su pareja anterior, además, que de sus dedos había salido la palabra asexual.

La preocupación era entendible, nadie quiere una mala cogida por el resto de la vida. La emoción la había dejado saber y la preocupación, ahora luego de dos años, la puedo ver.  El 9 de diciembre del 2023 me envió un texto que ahora logro comprender las palabras de preocupación que existieron en su cabeza – Solo falta que me coja rico y listo (emoji cerrando el ojo)–  mostrando claramente la angustia y miedo en esas palabras.

Así comenzó el plan, el plan de validar esas letras salidas de mis dedos, falta de sexo, traducida por ella como un polvo fatal y asexual, traducida por ella como Esto no podía ser tan maravilloso, ahí está el meollo del asunto, como chinga mal, pues tiene que ser gracioso y hacer lo que dice, porque de qué otro modo una mujer se puede quedar ahí. Por lo que, procede a hacer su plan macabro de estropear mi visión de la quinta para poder decidir ese mismo día si se quedaba conmigo o no.

Es por eso que, aunque sabía que íbamos a ir a comer empanadas temprano y luego a respirar agua salina al mar, llegó tarde a propósito, usando el ejercicio y el baño tardío como excusa para así poder usarme sexualmente y aclarar sus dudas ocho días después del mensaje aquel. Todo indicó que el primer lengüetazo en la pájara fue una sorpresa mayor, pero sorpresa más grande fue para mí que, luego de planificar el usarme como un burdo trapo para sexual para dejarme o seguir en su búsqueda del nirvana, no pensara en traer condones. Yo no tenía porque llevaba mucho tiempo en celibato, todo el tiempo de separado más el tiempo de asexualidad y en mi pulcra y limpia mente jamás imaginaría el plan macabro que tenía entre manos.

Mayor fue la sorpresa, cuando luego de haber vaciado mis fluidos creadores de vida en su interior varias veces, le confesé que en algún momento de mi infancia adolecente, fui monaguillo de la iglesia y tuve planes grandes de entrar al seminario para convertirme en el Padre Didacus. No tuvo otro remedio que persignarse ante su santidad luego de la noticia.

El cinco fue el día exacto que se cumplieron dos años del primer mensaje y en dos días de hace dos años le dije que me gustaría volverla a ver en una segunda cita, con esto quiero decir, que le agradezco que siete semanas después, o 49 días, haya abusado de mí de ese modo tan espectacular y sobre todo que sus dudas se hayan disipado. Ha aportado grandes cantidades de emociones, risas, comidas, felicidad y cogidas a mi vida, que no tengo más que agradecer que su frecuenta haya estado a la misma que la mía desde entonces.

YO

(¡Ese olor traicionero!), celebrando el estár vivo, deseante, y conectado.

Creo que mi cuerpo está teniendo una confusión; a lo mejor es él quien está sintiendo como la crisis de la mediana edad y no mi mente queriendo comprar un carro deportivo, una moto o salir con veinteañeras. Ya se había puesto loco al volverse a enamorar de nuevo de la novia, sin pensar mucho, sin medir consecuencias, sin averiguar en qué se metía, hasta que una pequeña parte del lóbulo se asomó por ahí que fue entonces que la mente reacciona y comienza a ver más allá de lo evidente.

El amor fue de adolecente, comportándome como tal, saliendo a buscarla a las tres semanas de haberla visto por primera vez con mi hijo. Luego, después de la primera vez que hubo el revolcón que fue después en que me dijo que dejara el playlist para cuando consumemos esta situación, y me haya tenido que explicar de forma clara y contundente para cuando sea la primera vez que tengamos sexo, después de eso ha sido una calentura constante, donde me autonombré señor cogelón debido a la cantidad descomunal que estaba teniendo una persona que se creía asexual.

Ahora, mi cuerpo también, además de emocionarse cuando la besa, también tiene un olor que me recuerda a mi sobrino de 10 años, ahora 11, un apeste cabrón. Mi cuerpo ya estaba claro que el desodorante que utilizaba, hacía el efecto correcto en mis glándulas sudoríparas, pero parece que se le olvidó. Haga esfuerzo o esté sentado en la oficina bajo aire acondicionado que miss donas lo tiene debajo de 70, el olor aparece, colocándome desodorante todos los días a la hora correcta con uno que miente en la publicidad diciendo que tiene efecto por 72 hras, en mí, no funciona.

Ahora, tengo uno en el carro, otro en mi mochila, otro en la maleta de ejercicio y tres más en el baño. Todo para que no me confundan con español, de esos apestosos. Así que, le pido a mi cuerpo que sepa que no creo estar pasando por ningún tipo de crisis existencial por el momento, que puede volver a la completa normalidad, pero puede dejar el despertar listo para estacionar el auto en la chochera, tal como lo ha estado haciendo en esto últimos dos años, en que la vida me hizo el favor de que una mujer tan linda y deliciosa se fijara en mí y que la manía asexual esa se me pasara o tal vez fue que ella me la quitara.

YO

Ni de allá, ni de aquí – El tiempo que nos transforma

El tiempo pasa y no se detiene y era de esperarse que esto iba a suceder. Hace muy poco caí en cuenta que ya llevo más tiempo viviendo en la isla, que lo que viví en la Península de Baja California. Lo bueno es que, aunque llevo tanto tiempo viviendo aquí, el papá de un niño del parque contiguo identificó correctamente mi acento, que aunque ya no sueno de allá, y tampoco sueno de aquí, al parecer sigo sonando más de allá que de aquí, aunque ya no me sienta ni de allá ni de aquí, sino que me encuentro en un limbo de identidad.

Cinco de esos años viví con ella, ella me rentó un cuarto que quedaba a dos minutos caminando a mi trabajo. Siempre me ha gustado estar céntrico a las actividades que realizo, simplemente para que el tiempo pueda ser mejor aprovechado y el sueño mejor distribuido. Con ella llegaba del trabajo y le gritaba, salía a chismear un poco, le decía que iba a comprar si necesitaba algo, le contaba las cosas que hacía y simplemente bajada a platicar un poco, así por 5 años, hasta que un enero saqué cosas y tiré más, para irme al Viejo San Juan. Recuerdo que en la Catedral me dio una tarjeta con 20 dólares adentro.

Viviendo ya fuera, iba a visitarla, con menos frecuencia de la que me hubiera gustado, pero la visitaba. Conoció a mi familia de ese entonces. Llegó el día en que me dijo que las monjitas, con las que se había criado y fueron sus múltiples mamases, se la iban a llevar a su país natal, porque ya no veía bien y tampoco caminaba tanto. Pasaron muchos años de no saber de ella. Creo que no conoció a mi hijo, solamente a la nena. No fue hasta hace dos años, que me enviaron a presentar en la conferencia que la oficina hace en esas tierras, que hice las preguntas para saber dónde es que se estaba quedando. La visité, aún caminaba y veía un poco. Me conoció, platicamos un rato y la abracé.

No volví a saber de ella, hasta esta otra visita que hice la pregunta si seguía en el mismo lugar y me dijeron que sí, llamé y me dieron el visto bueno para irla a visitar. Ahora fue diferente, ahora se veía más viejita, más frágil, más decaída. Me dio sentimiento cuando la monjita me advirtió que ya no recordaba muchas cosas, pero sin embargo, ella, al yo comenzar a hablarle y tomarla de la mano, me pregunta por todo el mundo que ella conocía, me pregunta por mí, por la nena, por la mamá de Gael, le doy la noticia, le enseño a mi niño y comienza a escurrirme las lágrimas cuando en voz baja me dice que yo soy como si fuera su hijo, algo que no merezco. Le hago la pregunta que qué es lo que quiere que le lleve en el próximo viaje, me dice que quiere una leche en polvo que los viejos toman en esta latitud, La venden es Costo o en Sams, me dice, Y dulces, quiero dulces.

Por poco me regreso sin visitarla, sin buscarla, porque no había recibido respuesta. Al recibirla, cancelé cualquier plan de conocer la isla, para ir a visitarla, porque no puedo irme de esa otra isla sin verla. Ahora, tengo una misión, hacer que me envíen el año que entra a la conferencia y comprar esa leche y dulces para que ella pueda tener un poquito de su pasado, es su presente.

YO

24 meses después: La neblina que no quiero que se disipe

Creo que tengo la fecha exacta cuando comienza a disminuir la actividad de esa parte. Si lo tengo bien documentado, fue un 25 de noviembre luego de una visita de casi una jornada laboral, de una manoseada y  de una insinuación directa de que se fuera conmigo a Cupey a continuar acrecentando con el eclipse de la corteza.

La liberación de dopamina a causa de lo que estaba sucediendo, el conocer a un ser maravilloso, estaba afectando la toma de decisiones, la lógica y el control de mis impulsos. Así fue como la mamá de mi hijo se enteró que yo estaba saliendo con una amiga, o como la mamá le dijo, una amiga especial, que luego de 24 meses terminaría siendo un ser especial y maravilloso.

Entiendo perfectamente que tengo un tanto bloqueado el lóbulo frontal gracias al exceso de liberación del neurotransmisor químico C8H11NO2 y que a lo mejor idealizo de una forma no objetiva lo que estoy viviendo, aun así lo disfruto. Me di cuenta, que puedo tener una especie de adicción o tecates dopaminística, pero mi capacidad de discernir entre lo cierto y lo incierto, entre lo vivido y lo que vivo, entre la idealización y la verdad, me mantiene en un estado de alerta. Solamente, porque el fin de crecer, es no repetir patrones y mucho menos errores.

Había planificado mi semana para que no confligiera con la escapada que hice al nuevo oeste. Había planificado lo que iba a hacer, lo que necesitaba conseguir y cómo iba a ir. Estaba un tanto nervioso y espaciado, aún no logro encontrar la razón de ese estado. Todo salió como estaba visualizado, hasta llegar al lugar. La circulación de la sangre comenzó a bombear e irse a 100 kilómetros por hora, perdiendo por un instante la presencia y concentración de lo que estaba haciendo. Había encontrado el estacionamiento y por alguna razón decidí que lo mejor sería estacionarse de reversa para así tener espacio, que había de más, para salir. Al estar yendo para atrás comencé a hacerme una imagen en la cabeza y perdí la mirada a la cámara que me decía que iba de reversa. No fue hasta que carro hizo un sonido cuando hizo contacto con la estructura de metal, que reaccioné. Saqué al carro del beso que tenía con la estructura, colocando la palanca en la D. Al caminar hacia la puerta fue que vi la abolladura nueva que tiene el caro, jo, jo, jo.

Fue una gran emoción verla, abrazarla un miércoles y darle un beso enorme, más aún cuando es el aniversario número dos y mi corteza prefrontal sigue tan eclipsada y llena de neblina, que por lo que he visto hasta ahora, quiero que siga igual por las próximas décadas, porque hasta hoy, han sido de los mejores años de mi vida en esta isla.

YO

Un corte de alto riesgo

Acababa de  pasar el tercer mesiversario desde que lo había visitado a él por primera vez, a él, porque no el lugar, el lugar ya lo conocía, ya tenía el gusto de haber ido. Le había enviado una señal para que me guardara un espacio para el sábado pero me había contestado que a esa hora no podía, ya lo tenía comprometido, pero que media hora después era todo mío. Aún tenía viva la imagen de sus manos lavándome la cabeza, para que la cosa estuviera más fácil.

Esa noche no pude dormir bien, era una reunión en un lugar bien pesado. Por lo que me puse a pensar como mexicano, como mexicano nacido en Sinaloa, según sus papeles. Me levanté de la cama y mientras caminaba por la sala para ver si lograba bajar la ansiedad, vi mi respuesta. Ya había desayunado, el desayuno fue alto en proteína, porque lo que estaba por venir no era nada fácil. Faltaba un poco menos de 20 minutos, en lo que me arreglaba, estaba seguro que se iba a cumplir la hora para poder llegar justo a la cita.

Termino de lavar el último plato y dejarlo escurriendo –that’s what she said- por lo que comienzo con los preparativos. Cogí mi chaleco lleno de plomo, ese de 15 libras que utilizo para caminar. Lo aprieto hacia mi cuerpo, que no quede nada suelto, esto me iba a funcionar como chaleco antibalas, porque uno nunca sabe cuándo aparece la ganga rival de peluqueros a querer ganar territorio. Me coloco la capa de lluvia que mi novia me había reglado para que mi chaleco blindado se disimulara.

Entro a esperar un par de minutos, la gente voltea a ver quién está entrando y más porque tengo el hoodie puesto, pero no para ir desapercibido sino para que no se notara mi cabello afro recién levantado. Me siento, me quito la parte de arriba de la capad e lluvia y se deja ver el cabello completamente alborotado. Los demás peluqueros voltean a ver con cara de sorpresa el matojo que está en mi cabeza, ¿cómo alguien puede dejar pasar tanto tiempo sin ir al peluquero?

Kenny, procede a hacer su trabajo, le enseño la imagen, Ah, al estilo Sanz me dice. Te paso entonces con la cuatro, Mejor con la dos, así me dura más tiempo el corte. Hago una medio sonrisa, la cual no les causó ninguna gracia a los demás peluqueros, que colocaron su mano cerca de la cintura palpando la empuñadura. No sé qué fue lo que pensaron, pero rápido continuaron con su trabajo peluqueando a los clientes.

Al igual que la otra vez, Kenny, me corta los laterales, me hace los arreglos pertinentes a la barba y luego me lava la cabeza, me hace el corte con las tijeras y al final me hace el peinado que llevaré por varios días. Me paro de la silla, pago lo que debo y me da la mano para despedirse, Espero verte pronto, levantando la camisa un poco, lo suficiente para dejar ver lo que se encuentra enganchado en la cintura. No sé qué es mi próximo evento, que a lo mejor sí lo veré antes de tiempo porque mis visitas a ese calentón están relacionado a los eventos importantes con ella. Porque llegar a un acuerdo con sagitario, es sagrado.

YO

A carachas, y ese tipo…

¿Para qué?  Esa es la pregunta que aprendí que ayuda a que tu cerebro deje de pensar y pueda llegar al fondo del sentimiento, más bien, al fondo de la programación subconsciente. Luego de escuchar la herramienta poderosa, salió del subconsciente al consciente que llevo más tiempo viviendo en esta isla tan cara, que lo que viví en mi ciudad pacífica de origen.

He aprendido que las personas viven con programaciones que no solamente aparecen o las integras a tu ser en esos primeros siete años de vida en que tu cerebro se encuentra completamente en estado alfa y luego de pasar esa edad, se vuelve consciente. La programación existe de generaciones pasadas que tuvieron tus ancestros y que, dependiendo del tipo de programación si te afecta o no, al momento de hacerla consciente, te toca tomar acción y desprogramarla. Entonces me vino a la mente, será por alguna programación que decidí salir de mi país, será que esa es la razón por la cual soy el único de mi familia cercana que decidí salir.

El termino de oveja negra de la familia, es totalmente peyorativo, pero al igual que mi novia le cambió el significado a su escrito cenal rojo, así mismo lo modifiqué yo. La oveja negra es quien no sigue el curso de la familia, el que va en contra de lo establecido, el que decide, por voluntad propia, a romper el ciclo ancestral, a desaprender y colocar una nueva programación en su mente.

Entonces, me pregunté ¿para qué escribo? ¿Para qué tengo novia?, pero luego de terminar de lavarme las manos después de sacudir el ganso luego de nitrificar el baño después de el consumo de tanta agua, al verme al espejo entendí la razón. Mi vida aumenta de valor con ella a mi lado, es distinta a lo que soy y ve cosas que no me importan. Mi arreglo de barba quedó exquisito. Al verme en el espejo me dije A carachas, qué bien me veo. Ella hizo un arreglo previo de visitar al Kenny, un arreglo que no ha sucedido en más de tres meses. Definitivo, mi vida mejora a su lado, porque si no ¿para qué?    

YO

No supo lo que era la sesión…

Intentaba utilizar las tijeras o era la navaja, no recuerdo bien, lo que si recuerdo es que la precisión de cirujano era importante, caso de vida o muerte. Estoy temblando, se escuchó decir, Mira, estoy temblando, mostrando sus manos separando las tijeras o la navaja del lugar. Esa sesión me dejó temblando. Procede a levantar la mano para recibir una chocada, Gran trabajo dijo, porque el reconocimiento al esfuerzo siempre es importante.

Ahora, con el trabajo terminado, tocaba alistarse para el ensayo de la presentación. En menos de 19 días, frente a cientos de personas, hablaré de algo que está cambiando el mundo: la Inteligencia Artificial en GIS. Para los que no me conoce – porque sería bastante raro que no lo hicieran- Mi nombre es El sabio (aunque el verdadero origen sea griego proveniente de la palabra Didacos, que significa “bien instruido”, le dejaremos por motivos de las siguientes líneas, El sabio), y junto a mis compañeros, les hablaremos de la Inteligencia Artificial en GIS. Ese es el inicio de lo que va a contar en menos de tres semanas. El ensayo salió bastante bien y las palabras fluyeron lo suficiente como para que las personas que estaban escuchando la práctica se levantaran en una ovación ensordecedora. Sabio, sabio, sabio, se escuchaba decir en el vitoreo de la multitud.

El día de tomar el avión para la presentación ya tiene fecha de salida y llegada. Me dijeron para ir a Colombia, pero no puedo, es fecha de hijo. La pose de Superman me ayuda a dominar el escenario frente a 250 personas locales y 300 en el extranjero. Cómo lo haces, me dijo uno de mis compañeros que va a ser su primera vez en presentar, Primero, nervioso siempre estoy antes de comenzar, pero luego me acuerdo que en realidad el que sabe hacer este trabajo y domina lo que está mostrando soy yo, así que aunque diga mentiras, ellos van a creerlo y ya luego sigo con lo que me acuerde e improviso lo que no me acuerde y lo importante, siempre con tu cara seria, impecable, o como dijera la cuñada de El sabio, pon tu cara de… Pero también te puedo recomendar que vayas al Viejo San Juan o en Hato Rey y busques una piedra para la ansiedad y estrés luego la coloques debajo de tu almohada todas las noches al dormir, y wey, vas a quedar como nuevo. Y si alguna vez dudas, recuerda esto: no necesitas saberlo todo, solo necesitas saber que puedes

Luego de tirar el micrófono, se volvió a escuchar a lo lejos Sabio, Sabio, sabio.

YO

¡Ya Wey, Ya!: Amor de la Hecatombe

Decidí que tenía que ser diferente, ya lo había probado el año pasado y no fue nada placentero por lo que esta vez me dije Va a ser distinto, y así ha sido. He estado trabajando, además de trabajar mucho, he estado trabajando en mí. El libro llegó milagrosamente, El arte de desaprender, desaprendiendo a través de un proceso de la Bio Neuro Emoción, y el desapego.

Se habla que la forma en que mejor va a funcionar todo es cuando las personas son dos soledades independientes que se respetan, donde uno no tiene nada que poner ni nada que quitar al otro. Cuando no nos necesitamos para nada pero nos queremos para todo. Van veinte días desde que la vi por última vez, la última vez que estuvimos separados tanto tiempo fue una hecatombe emocional para mí . Recuerdo perfectamente cómo me sentí y dije que eso no me iba a volver a pasar. No porque fuera una reacción mala, sino que entiendo que la reacción provenía del miedo. Ahora, ya no es un impulso caótico, ahora ya no estoy caminado en este proceso desde el miedo, sino desde la calma.

Ahora es una tripartita, Acepto, Integro y Suelto, ese es el proceso milagroso. El otro no va a llenar un vacío que yo crea tener. Escuché algo que me voló la cabeza y me hizo todo el sentido del mundo. Nos conocimos siendo nosotros, con nuestros gustos y nuestros hobbies, nuestra parte social y nuestra independencia y fue siendo ese tipo de persona que nos fuimos enamorando uno del otro, yo viéndola caminar por las montañas y tirándose a los charcos, en sus viajes, con su risa y la emoción por la comida y ella, yo estando en mis ejercicio, mi trabajo, la vida social y las fotos que tomaba. Pasa algunas veces que te pierdes en la relación, dejas de hacer las cosas que te gustan y te abandonas, pero si te abandonas, la persona que está contigo ya no te va a reconocer, ya no tiene con quien estar ya no eres esa persona de la que se enamoró, porque esa persona de quien se enamoró ya no existe, se perdió en la relación, se abandonó. Por esa razón es que yo no lo voy a hacer, porque primero que, me gusta ser yo, me encanta ser yo y fue de ese yo de quien se enamoró, por lo que abandonarme no puedo hacerlo y debo seguir con mis cositas yo y cuando podamos, nosotros para así ser fiel a mi palabra conmigo.

Así que, decidí que esta vez, no iba a ser igual, no iba a pasar por lo mismo dos veces, las emociones están ahí para ensenarte algo y está en ti aprenderlo. Yo aquí, jodido emocionalmente, por las razones que la cabeza me diga, era mi norte. La amo, la amo como a nadie, lo bello y hermoso es que no nos necesitamos para nada, pero hasta el día de hoy, nos escogemos a la distancia.

Eso le conté a mi amiga la de Pilates, que por cosas del destino, mi hijo y yo nos la encontramos en la playa el domingo, el día después de la fiebre, decidimos darnos un baño de agua salina para terminar de sacar al chamuco. Platicamos un poco, pero de lo poco que platicamos fue de su proceso, resulta que la habían operado, le había sacado kilo y medio de fibromas o una madre así y que la persona con la que estaba, ya era un pasado. La plática estuvo buena, tanto así que me dijo si tenía algo el siguiente día para seguir la charla, al yo saber que había chisme interesante, mi radar chísmico se activó y mi respuesta fue inmediata, Hora y lugar. Si hay chisme, ahí estaré, porque que un estudio de la Universidad de Alejandría, dice que es vital para una relación el tener chisme.

No ha sido un tiempo perdido, ha sido un tiempo de descubrirme y re descubrirme, encontrar respuestas y estar un poco más tranquilo y seguro de mí y de nosotros, no desde el miedo sino desde el amor, amor propio y amor por ella, pero sabes algo, ¡Ya wey, Ya! Ya casi casito, qué emoción.

YO

Lo que viene

A menos 20 días para Puerto Rico y a 22 para Dominicana. Estuve entrenando al modelo de inteligencia artificial con varias fotos para descubrir los hoyos, cuarteaduras y tapas de drenaje de aguas usadas en las calles. Subí el número de fotos para entrenarlo, pero me está dando un resultado no tan deseado, por lo que resultó que ayer no dormí muy bien pensando en cómo resolver este problema. Lo mismo me pasó dando la caminata de 4 kilómetros, pensando en qué estoy haciendo mal y cómo lo puedo resolver. Ya por lo menos tengo una idea que mañana pondré en práctica y espero que me ayude a algo.

Este, mal llamado, pérdida de tiempo no lo fue tanto, ya que terminé dos libros y un podcast que me trajo otros pensamientos que se unieron al modelo de detección de carreteras que necesitan reparación. Repitieron mucho de que los sentimientos que te causan las personas son cosas que tienes que ver en ti. Me vino a la mente mis sentimientos más recientes que me causó la que quiso tener mi primogénito, y la verdad es que hice un ejercicio profundo de introspección, por qué no me sentía prioridad, por qué no me sentía amado, por qué no me sentía escuchado, por qué no me sentía valorado y sobre todo por qué no sentía un esfuerzo recíproco para que las cosas funcionaran.

Me senté y me aburrí, toda la semana que venía del trabajo, colocaba la alarma a las dos y cincuenta de la tarde, para que me avisara que era hora de ir por mijo. La respuesta ya la habían dado los expertos de los libros y los entrevistados del podcast, pero a mí me llegó una epifanía, eres tú, me dije, eres tú bato, es tu pedo, la cosa es morro, que debes hacerte cargo de tus chingaderas, si no te escuchan, para la oreja y préstate atención, si no te sientes prioridad pinche mariquita, pues ponte tú como prioridad con tus cosas, con lo que te gusta, si no te sientes amado, pues abrázate tú o cómprate una pinche almohada de esas para dormir abrazado, y si no te sentías valorado, ¿cuánto te valoras tú, wey? Y lo mejor de todo bato, es que por esfuerzo tuyo no quedó y eso es suficiente, la cosa es de dos.

Ahora, ahora no voy a cometer el mismo error, el pasado no se puede repetir, no me puedo re perder, no puede ser así, porque entonces no aprendí nada. Las personas que llega, en su momento es la indicada, y cuando se va, fue para aprender algo, y ese algo es que yo soy importante, que debo de ver por lo que quiero, lo que me gusta, lo que es importante y si lo que está pasando, mi pareja va por el mismo camino, excelente, pero yo, es con lo que me voy a quedar si todo el mundo se va, y es por eso que debo de sentirme completamente cómodo conmigo mismo todo el tiempo, chingao.

Por lo que mi semana, quitando los pocos días que me quedan para aprender a entrenar un modelo y hacer mi speach, practicarlo y que fluya, mi semana fue de las mejores que he tenido en mucho tiempo, bajé unas dos libras de peso por lo que me quité de encima. Me pone feliz y contento avanzar un pasito más, me emociona, porque de gotita en gotita se llenó el cantarito.

YO

Puerto, República y regreso: una conferencia, dos islas y una sola crisis

Era día de cuchiplancheo bisemanal como había estado sucediendo desde el 17 de diciembre del 2023 hasta la actualidad, por lo que fui a la cocina, arranqué un pedazo de papel toalla y proseguí con lo importante. Luego de la limpieza necesaria me fui a sentarme al escritorio a pensar, necesitaba pensar. Tengo una presentación, más bien una conferencia para finales de mes, que primero se estará dando en Puerto un miércoles, me monto en un avión el jueves y me voy a República para presentar más cosas el viernes para regresar el sábado al medio día.

Quiero crear y entrenar un modelo que a partir de una imagen logre identificar cuando una carretera esté cuarteada, que me identifique los huecos en la carretera y que me identifique las tapas de alcantarillado, para que al colocar el pódelo de inteligencia profunda en el programa, me identifique 400 fotos tomadas y no tenga que estar clasificando y viendo los errores. Entonces, me fui a tomar fotos, fotos de carreteras huecos, alcantarillas y me puse a entrenar el modelo.

Luego de mucho tiempo logré entrenar un modelo, que espero me funcione. Por ahora, tengo ansiedad, sé que tengo ansiedad y sé que debo trabajarla. Cuando recién me dejé, que estuve de arrimado por un tiempo tanto en la casa de mi amigo de Cupey, como el de Isla Verde, saqué la licencia para hacer Uber, era una gran forma de distraerme, de no causar molestias y al mismo tiempo generar dinero mientras contaba mi historia una y otra vez a la gente que quería o buscaba conversación. Así que entré a la aplicación y vi qué hacía falta para que estuviera apta para volver a subirme al carro a llevar gente. No era mucha información adicional que necesitaba, por lo que ya está lista para subirme de nuevo.

Puede ser un gran experimento, ahora que estoy practicando el tener conversaciones con extraños y mi novia estará ocupada por los próximos años, conversaciones superfluas, normales, de la calor, de las noticias, de la comida, de los lugares a visitar, del concierto y de las momias, si fuera el caso de alguna persona mayor. Eso creo que me puede distraer, aunque ese tiempo podría utilizarlo para caminar a una velocidad alta para que la grasa de mi panza de derrita de inmediato, con ese calol que hay, aunque ya sea octubre.

Tengo también la oportunidad de sacar la licencia de planificador, pero pensé, en realidad no quiero ser planificador, ¿para qué voy a sacar eso? Pero bueno, solo el tiempo lo dirá y veré como este mes termina pronto, por lo menos el tiempo está pasando muy lento, y eso es una gran noticia para poder terminar los demos de la conferencia en una semana, poder practicar dos semanas y presentar en la tercera semana a partir de hoy, todo se puede y yo, puedo también, te amo guapo.

YO