A mejorar mi sistema inmune.

Seguramente es que estoy delirando y es el temblar y la fiebre que me dan estas ideas porque dudo mucho que sea la gente con que me junto que todos tienen maestría, doctorado y hasta pos doctorado que con ósmosis me pasen su inteligencia y “brillantez” y entonces a mí se me ocurran estas cosas totalmente lógicas.

Resulta que yo llego a Puerto Rico siguiendo a una chica con la cual me la pasaba el 50% de mi tiempo, esto por seis meses. Un rato después conocí a una chica teatrera con la cual pasaba cerca del 65% de nuestro tiempo juntos por un año y medio. Al dejarnos, una noche conocí a una chica fuera de serie -la única mujer con la que he querido tener hijos- duramos cerca de 4 años. Sí, soy hombre de cosas serias, para qué andar jugando. Resulta que esta chica se va a estudiar a España su maestría (exacto, a España, una mierda, pero bueno, era su sueño).  Nos dejamos y me quedo varios meses sin pareja, después conozco par de mujeres, espectaculares y con química pero no eran del país, eran exportadas, de Sudamérica, había decidido salir del mercado local, lo malo de eso es que, las extranjeras se van. Después de varios meses, conozco a una chiquita, si en tamaño, pero también potable y divina, geógrafa de pura cepa, regresaba al mercado local pero no logramos compartir mucho, al parecer no existió ese clic necesario en todo inicio de algo. Luego de ella conozco una mujer con una vitalidad increíble, fuera de serie ella, lo que siempre había deseado, lo que se puede definir perfecta para mí, pero issues y falta de comunicación (creo) alejaron cualquier posibilidad de que estuviera con alguien mega nice.

¿Que qué carajo con esta historia? Allá voy… me vino a la mente. Saben como si ustedes quieren viajar a Brasil o a África te requieren poner unas vacunas ya que en estos países existen virus o microbios o cosas malignas para los cuales tu cuerpo no está preparado dado que no vives ahí y tu cuerpo no tiene los anticuerpos necesarios para esto. Pues y qué tal si eso pasó en mi caso? Dado que yo venía de tierra firme, citadino y no acostumbrado a un sistema tropical, mi cuerpo no tiene estos anticuerpos, entonces el tener parejas autóctonas taínas y al darme tantos y tantos besitos me pasaban, sin querer, inmunidad hacia las enfermedades de la Isla. Puede tener sentido esta teoría dado que al regresar a las parejas taínas no pasé mucho tiempo con ellas y mi problema inició seis meses después de que la chica se fuera a España a estudiar…no mames, el premio Nobel para mí!!!!

Va a ser un problema dado que no he firmado los papeles para mi plan médico por lo que no puedo ir al doctor aún, estoy esperando que la vida no me ponga en el camino a alguien por lo menos por un rato (por lo que no tendré inmunidad bosísticas) y puede que Puerto Rico acabe conmigo antes de tiempo.

Creando vacunas curativas…

YO

Tema para una noche de cervezas con la abogada.

No sé qué clase de conexión existe entre mamá e hijo pero ayer estaba pensando en que no hablaba con mi amá hace más de dos semanas y me conecto a Skype. En cuanto abro Skype para llamar sale mi amá en la pantalla y yo. Qué pedo amá te estaba llamando ahora mismo. Qué conexión tenemos mijo, puro estilo. Ya se amá, puro estilacho. Holap tíop dame la clave de Netflix que no puedo ver pelis en la tele de mi abuelo. Se queda ahí un rato hablando y diciendo cada cosa bien loca que me hizo reír como hace rato no lo hacía. No mames, no creo que sea posible que las cosas más sorprendentes puedan venir de un enano. Me quedo viendo a los ojos a mi sobrino y a mi hermana y el corazón inicia a bombear más sangre de lo común. Ahí me di cuenta que vale la pena vivir a su lado que de seguro sería tan divertido como con Silvana. Creo que muy pocas personas entienden de Silvana, seguro los que me conocen bien saben de ella y su historia y muy sutilmente y sin querer forma parte importante de mi vida porque a las chicas con las que salgo, entre conversación y conversación pregunto y qué te parece ese nombre entonces descarto o no.

Más de un año que no salgo con nadie ni conozco nadie nuevo. Creo que eso de que no hayamos conocido a gente nueva o salido con nadie más es como si no nos negáramos a ir hacia adelante, no? Creo que me pasa algo así. Tema para una noche de cervezas con la abogada.

Yesterday I found a motor to go on…

YO

Vivo la vida a mi modo, de esa forma especialmente rara.

Sé que no es fácil entenderme. Sé que me paso buscando formas a las nubes. Sé que a veces dan ganas de matarme. Sé que muchas veces resulto insoportable y antipático. Que vivo la vida a mi modo, de esa forma especialmente rara. Sé que cuando algo se me mete  a la cabeza nadie me lo saca. Sé que soy perspicaz y alocado, que leo a las personas. Sé que soy responsable y bueno en mi trabajo, que no paro hasta resolver el problema. Sé que cumplo la mayoría de lo que hablo. Sé que de un segundo a otro no cambio de opinión, que mis principios son inamovibles, que mi mamá es lo más grande que hay. Sé que no digo nada que alguien no haya dicho ya. Sé que mis escritos eran más divertidos antes, que me aferro a lo que me invento para no tener que mirar a la cara a la realidad, para no tener que enfrentarme a la vida que me golpea y me arrastra para meterme a la sociedad. Sé que los golpes en las rodillas que me hice de pequeño duelen menos que los golpes del corazón de grande…pero, ese soy YO, el que escucha y al que quieren así.

Si algo había aprendido es que no se puede exigir amor de nadie. Sólo se puede dar buenas razones para ser querido…

Él sabía que la soledad no mataba, que tan sólo los solitarios se morían. Él había aprendido a moverse por la ciudad prendido por un inmenso monólogo interno, al que iba engrapando pedazos de paisajes urbanos, adornos citadinos, rostros, voces, ruidos, manchas de colores, impresiones.

Sin saber cómo, volvió al centro de todo, en horas de tiendas, compras, cláxones, luces y más luces. Se sentía arropado en el tumulto; anónimo en el bullicio concentraba su fuerza en el interior de su cabeza.   La realidad era real aunque no lo pareciera. Últimamente andoba muy raro. Cada vez entendía menos a la gente. Mal de la Isla. Es como una mezcla de polvos del Sahara y sal.

“Pero si soy bonita”. La belleza ya no le sorprendía, si fuera por eso  el 80% de las boricuas serían una posible pareja. Se había acostumbrado a ver mujeres lindas por doquier. Pero tiene que haber más, existir otros atributos, atributos como persona y una masa encefálica de gran tamaño. Eso es lo importante, la belleza está en todos lados. Si algo había aprendido es que no se puede exigir amor de nadie. Sólo se puede dar buenas razones para ser querido…y tener paciencia para que la vida haga el resto.

YO

 

Él había empezado a ser otro después de los 25

El ex ingeniero, creía firmemente que no pueden hacerse amigos después de los 25 años. Que el límite invencible para construir y trenzar emociones con esa cosa indestructible que es la amistad, está situado un minuto después de los 26 años; que hay una cierta esclerosis emocional que impide que la gente se juegue a sí misma en el riesgoso hacer de las pasiones de la amistad. Que después de los 25 nadie se corta la vena y mezcla su sangre con la de otros. Sin embargo, Diego había perdido a sus grandes amigos de antes de los 25 y se había quedado con los de después. Esto tenía una explicación en la férrea versión del ex ingeniero. Él había empezado a ser otro después de los 25 y era ese otro el que había hecho las nuevas amistades: sus compañeros extranjeros, una ingeniero de Guadalajara, una abogada de Mayagüez, una futura abogada de Ponce, su hermano, las colombianas, una gringa, otra futura abogada que aun está en Nueva York, otra gringa en Portlan, gente de drama… Diego sabía también, si se llama saber a esa certeza absoluta que se va adquiriendo a fuerza de repensar lo mismo, y que las doñas del pueblo llaman manías, que después de los 25, un hombre no puede hacerse amigo de una mujer. Que hay mucho sexo alborotado envuelto en la relación, mucho romanticismo a destiempo, mucho fantasma entre falda y pantalón para que las cosas funcionen. Sin embargo, y para su absoluta sorpresa, sin saber cómo o cuándo habían intercambiado números, cuando la mujer lo vió, Diego intuyó que ella podría haber sido una de sus mejores amigas para el resto de la vida si se hubieran conocido en la infancia o aunque sea unos minutos antes de los 25. Esta absurda certeza tan desacorde con las sabidurías adquiridas, lo dejó un poco pasmado, pero shhh SILENCIO.

YO

El pancito feo…

Por lo general no compro pan, esa barra de pan en bolsa blanca o verde porque siempre le salen hongos antes de terminarme la bolsa. Pero cuando compro, ahí estoy YO comiendo pan a todas horas. Siempre me como el primer pan, ese pan feo, la tapa (como la conozco) por traumas de la niñez. Cuando era pequeño, me la pasaba en la calle jugando, futbol, beisbol, básquet, lo que fuera, si, soy de la generación callejera. Nunca fui el niño que escogían primero en los equipos pero tampoco fui el último. El ser último hablaba mal de uno, por lo menos entre el grupo de amigos, el bullying siempre ha existido. Por lo general queda el primer y el último pan de la barra, ahí, solitos los dos, juntitos, nadie los quiere y casi siempre terminan en el bote de la basura. Entonces, recuerdo mi juventud, cuando había niños que eran escogidos a lo último y pienso en el pobre primer pan, “buleado” (licencia poética) por los panes bonitos. Un pan que no tiene razón de ser más que ser alimento de hongos o llegar al bote de la basura junto con su hermano gemelo, el último. Desde entonces, compro mantequilla de maní y mermelada y me lo como. Sí, con eso, porque sólo sabe bien feo.

YO

El museo de las relaciones rotas.

En Croacia se encuentra el museo de las relaciones rotas. A este museo le llegan donaciones de personas que no pueden olvidar su relación y dejan objetos llenos de historias para compartir con el mundo. Es raro volver a ser extraños, tener que irte, el tener a quien contarle todo en el momento en que te pasa y de repente no. Toda tu vida cambia. Debes ignorar ciertas canciones, olores e imágenes que te traen recuerdos. Suprimir sensaciones y reconsiderar tus placeres. Puedes tener paisajes, situaciones y personas geniales enfrente de ti y tener la cabeza en otro lado. A veces cuando no superamos a alguien se nos olvida que esa persona decidió no estar con nosotros. Lo dramático de las exposiciones va cambiando, vemos objetos que gritan la posibilidad de un regreso al encontrarse rodeados de otros que lloran lo inevitable de una perdida como la muerte o la guerra. Ojalá la velocidad para olvidar fuera tan fácil de calcular como la distancia entre el tiempo pero el desamor no es una ciencia exacta. Perdemos una relación por falta de tiempo, perdemos por miedo a perder, perdemos por encontrarnos a nosotros mismos. Durante un rompimiento hasta la esperanza duele, la esperanza de haber cometido un error al terminar. La esperanza duele porque estás igual que simple duda que termina en un silencio incómodo el cual podría durar toda la vida. Un “te extraño” es una bomba sin usar. Vemos que el dolor de un corazón roto no distingue entre países comunistas o guerras. Personas de cualquier nacionalidad, nivel socio económico, raza o religión en esta época, se podría identificar con este dolor en específico, un corazón roto. De los que pesa mucho y confunde con el cual los sentimientos no se pueden reciclar pero tampoco son desechables , nada da más miedo que la posibilidad de que un adiós sea el último. Pero por qué catalogar una relación como un error? Cuando es solo una historia que nos acerca a la única solución para nuestra mortalidad, a lo único que nos hace sentir salvados, el amor.

SHort

El arte de cenar

Soy un romántico con esperanza cuando se trata del arte de vivir. Dentro del arte de vivir se encuentra el arte de cenar. El arte de cenar está desapareciendo estrepitosamente. Trabajo súper fuerte en ser un excelente acompañante en la cena. Al buscar excelencia en ser acompañante de cena, qué cualidades busca uno? Para comenzar, apago mi celular, sabes?. Nunca pongo los codos en la mesa. Voy preparado con historias. No tomo mucho. No descuides a tu acompañante. Ir preparado con historias? No pongas los codos en la mesa? Soy un total fracaso en acompañante de cena.

YO

Se asoma la luna

Muchas veces, por todas las cosas que tengo que hacer y otras veces por las cosas que me invento, no me detengo a ver caminar al mundo, a observar el cómo las cosas siguen su curso sin la ayuda de la humanidad, por sus propias leyes. Entonces, un día me quedé viendo al cielo para encontrar figuras en las nubes. Al voltear al horizonte se asomaba, entre los edificios, redonda y grande con Marte a su lado. Me le quedé viendo por unos minutos sin quitarle la mirada de encima, fijamente para que se sintiera observada. Quería llevármela conmigo para siempre en una foto pero la cámara no logró reflejar lo que mis ojos veían. Podía darme una pequeña idea de la realidad pero no la naturalidad. Por ese motivo inicié a cerrar y abrir los ojos rápidamente, uno primero y otro después haciendo un ruido (clic, clic, clic) fotos mentales, para guardarla en mi cabeza.

YO

La chica del vestido primaveral

Siempre salgo a correr por el barrio pero ese día tenía ganas de un cambio así que fui a correr por Condado. Mientras iba corriendo, ya en el kilómetro 4, según me decía la voz del teléfono, frente a mí venia caminando una chica con un trajecito violeta, cabello negro, petite y tatuaje de un escrito en el brazo y un avión de papel. En cuanto sonrió me dio una especie de escalofrío raro. Con ese pequeño detalle entendí que la piel es de quién la eriza. Muy pocas veces pasa que alguien te hace sentir cosas sin ponerte un dedo encima y más raro aún es cuando pasa sin conocerla y eso es admirable. Ese día corrí 6.7 km, nuevo record personal pero a la chica del vestido primaveral nunca le dije que el solo hecho de verla sonreír me produjo goosebumps y eso es imperdonable.

YO