Quiero una Fixie para pasarme en rojo!

“Demands cars and Bikes share the road, but doesn´t signal, runs stop signs, doesn´t stop at red lights and cuts people off”

Decidí hacer mi tesis de transportación no motorizada antes de que en Puerto Rico fuera una moda andar en bici. Lo hice cuando en la Ciudad de México, la transportación era un poco más desmadrosa que ahora. Entonces vino la Fixie y con ello el boom de la bicicleta en Puerto Rico. La moda del “jangueo” en bici a mí me encanta. Apoyo totalmente el transporte a corta distancia caminando o en bicicleta. Me cae bien el abogado que va a su trabajo en bicicleta y la empresa Eco mensajería. Escribí sobre ellos en un artículo para la Escuela de Planificación. No caminamos ni usamos bici porque hace calor, a sembrar árboles entonces. Mi tesis tuvo una buena aceptación, tanto que planificadores del municipio de San Juan tuvieron un acercamiento para contarles de mi tesis, Santini salió, ahí se quedó.

Voy una noche por la Ave. Piñero, todos los semáforos en verde, para que siga mi camino, cuando de repente una flota de bicicletas pasan por frente a mí, todos con un silbato en la boca haciendo ruido para que me detenga cuando yo tengo luz verde, como si el silbato les diera la potestad para romper las reglas de transito.

Usan bicicleta de tipo recreacional, que bueno, los apoyo por completo, pero como dice La Ley 132 del 3 de junio de 2004, que enmienda  el Capítulo XI de la Ley 22 del 7 de enero de 2000, conocida como Ley de Vehículos y Tránsito de Puerto Rico e incorpora la Carta de Derechos del Ciclista y  comparte la carretera, no los exime de las leyes de tránsito. Las leyes de tránsito los incluye como a cualquier vehículo de motor. El usar bicicleta y silbato no les deja pasar la luz roja ni ir por el carril contrario al flujo vehicular, los hace más cool, eso sí, porque una Fixie y janguear en grupo hoy es cool, pero no inmunes a las leyes.

Puerto Rico no es como Holanda, que mataron a un ciclista un carro y se hizo una marcha para darles más lugares apropiados a la bicicleta y ciclistas y ganaron y hoy tiene más derecho el ciclista que el conductor. Aquí atropellaron a un  senador (o algo así) y ni él hizo algo. Todo se puede con responsabilidad, hay que cooperar.

Por ciclistas responsables…

YO 

Porque un gran poder conlleva una gran responsabilidad…

Cabrón, yo nunca voy a salir con una chica que tenga hijos, no puedo. Seis meses después. Ayer fui con mi novia y su hija a una comida con mi prima. Qué está pasando. Cabrón, llegué a una conclusión, a mi edad (que acaba de pasar los 30) se hace cada vez más difícil encontrar una chica que no tenga hijos,  y ella es bastante cool, qué se joda, dijo mi amigo.  Y es cierto, la vida está caminando de este modo. Hay muchas madres solteras en el planeta. Seguramente hay chicas de una edad apropiada, digase mayor de 29 y emocionalmente estable que estén solteras y sin hijos; y aunque no he estado encuestando en  la calle sobre este tema, creo que son pocas, por lo menos en Puerto Rico.

Pero no hay que tenerle miedo a una chica que tenga hijos, simplemente hay que tener un poco de empatía. Este tipo de mujer es una heroína. Las chicas que he conocido que son madres solteras hacen cosas fuera de serie: son profesionales y trabajan 40 horas a la semana y a veces más. Atienden a sus hijos toda la semana y un fin de semana sí otro no. Son madres ejemplares. Lavan ropa de todos y limpian la casa. Educan y comparten con sus hijos. Hay veces que después que bañan y acuestan al hijo deben seguir trabajando. Ayudan a sus hijos con actividades extracurriculares y con la tarea de la escuela. Hacen de comer. Están potables. Tiene una vida social. Seguramente limpian el patio y cortan la grama y saben más de mecánica y arreglos del hogar que muchos hombres, incluyéndome.

¿Están viendo el patrón? Si alguna de estas heroínas les da una oportunidad no la desperdicien, porque eso debe ser bien cabrón tener una de estas mujeres a su lado. Es normal que lo tomen con calma y estén un poco perspicaz al momento de conocer a un manganzón, tenemos ya la fama bien ganada de cabrones y ellas tienen responsabilidades. Probablemente no te dedique mucho tiempo porque, bueno, carajo, es una mujer sumamente ocupada ¿no leíste?, pero  si un fin de semana que está libre te dice “vayámonos  a explorar”  siéntete afortunado porque ella siendo auto suficiente, no necesita de ti. Quiere compartir contigo. Quiere conocerte.  Porque era feliz antes de conocerte y después de hacerlo seguramente continuará siéndolo.

Porque un gran poder conlleva una gran responsabilidad…

YO

El hombre que tomaba Coca Cola

Resulta simpático saber que la Coca Cola causa tantos males y contribuye en gran medida al nivel de puerques de la gente (gordura). Parece ser que en los países que he vivido por más de tres meses, son los más gordos del mundo. Cuando estuve en Filadelfia, EU, leí que ese país tiene los más gordos del mundo. Según dos de cada tres tiene grasa corporal más de la debida. Cuando estaba en México, en mi juventud, también hablaban de los gordos mexicanos y que la nueva generación de niños estaban saliendo bien puerquitos. Ahora que estoy en PR, también están puercos. Según estadísticas, el 70% de los niños en PR tienen nivel de obesidad alto. ¿Es que llevo la grasa conmigo o qué? O es que todos los países quieren ser los gordos y se auto nominan los más gordos solo por eso de ganar en algo al resto del mundo, en tener a los más gordos, aunque sea malo. Algún día me voy a ir a París por medio año a ver si logro engordar a los más flacos del mundo, con solo un 3% de la población con grasa extra, las chicas necesitan un poco más de donde agarrar, el hueso no es lo mejor del caldo.

Resulta que en México, es el país que mantiene a flote a la Coca Cola, esa bebida se toma siempre y en todos lados, de hecho la Coca Cola une y rompe familias. Al momento de la comida, el tener una Coca Cola en la mesa hace que todo mundo se siente y convivan. Cuando queda el último chorrito, el colmo de lo erótico de Coca Cola, los adictos a este líquido sacan pistola y todo  por quedarse con ese chorrín.

Como buen mexicano, era adicto a la Coca Cola, tenía que comer con una Coca Cola al lado,  a tal grado que clasificaba la comida con la que se tenía que comer con una Coca Cola fría y la que no, resulta que casi todas las comidas se llevan bien con Coca. Cuando se enamora, uno tiende a engordar, pero imaginen a YO de solo 5’7’’ enamorado y tomando Coca Cola, tremendo lechón. Un día, así, de la nada dije “si puedo con la Coca Cola, puedo con todo, papá” y dejé de tomar Coca Cola. Pura agua destilada y cerveza eran mis bebidas. No encontré ningún cambio significativo en mi cuerpo, de hecho sea vegetariano, o natural, o deje de comer azucares refinados, no siento que mi cuerpo asimile los cambios que deberían existir por dejar de tomarme los 65g de azúcar refinada por lata, que en un día de película que comprara una de dos litros, se iban dos o tres veces eso.

Hace un año que dejé de tomar Coca fría con limón. Obviamente no he sido del todo fiel a esa convicción. Así como pasa con las ex novias que llegas a querer, que hay momentos en el proceso de olvido y sanación que se vuelven a cojer mutuamente, nada más por el hecho de ser ex novios y aliviar el proceso, y por extrañar, pues se vuelven a tirar un polvo. Ya lo dice Paolo Nutini “Sure I can accept that we’re going nowhere, But one last time let’s go there, Lay down beside me”, pues así me ha pasado este año de olvido de la Coca Cola, me la he tirado unas cuantas veces más después de romper el compromiso.

Estoy sólo pero no me siento solo, de hecho me siento extrañamente feliz. En este momento no extraño el huevo, el queso, las semillas, la leche, el yogur, la carne roja o los enlatados, la fresa, las naranjas, azucares refinados o guineos, gluten o lácteos, tampoco la Coca Cola, pizza o dulces. Hoy solo busco…busco invertir tiempo en mis rimas pa’seducir, cuando sea el tiempo indicado.

Pensando en cuando tomaba Coca Cola estúpidamente fría, viendo una película y con unas papas con mucho limón y salsa valentina…

YO 

Acho, mejol que chichal…

No creo que sea una crisis, más bien es una exploración, una recuperación de una adolescencia perdida. La preparatoria fue una mierda, la universidad no tanto pero podemos incluirla, pero Puerto Rico ha sido otra cosa.

Esta nueva temporada he cambiado cosas, cosas importantes. Por ejemplo, el mayor tiempo que he estado solo en mi vida, varios meses ya. He cambiado hábitos alimenticios, dejado la Coca Cola, la carne roja y cerdo. Comiendo cosas más tirando a lo vegetariano. El baile de Tango lo intenté, pero la verdad, mi no agrado por los argentinos y el baile en sí, lo abandoné. Pero lo intenté! eso debe hablar bien de mí. Ahora estoy en yoga, ya también me habían invitado, hice una vez el año pasado pero lo dejé mucha paz para mi gusto. Ahora estoy asistiendo martes y jueves y está sumamente cabrón, en el buen sentido. Los otros días son para caminar/correr seis kilómetros.

Otra cosa que estoy intentando es el bodyboarding. Tenía una tabla hace mucho tiempo una WR que me regalaron, Old School me dijeron, ahí esperando a ser usada, entonces descubro que mis compañeros de trabajo lo practican. Me cuentan lo que se siente y me emociono. Me meto a Amazon.com y en una loquera me compro unas aletas Churchill, lo que me hacía falta para meterme al agua.

Me voy a Luquillo, a La Pared, e inician las clases. Esa madre es más complicada de lo que parece y asquerosamente cansada. Entre todos los ejercicios que me enseñaron en mi clase básica de bodyboarding tomé dos olas, sólo dos olas en varias horas de entrenamiento y créanme, es una cosa súper perrona. En unas olitas de dos a tres pies sientes la velocidad, la adrenalina, la emoción,  (iba decir libertad pero eso se escucha ya bien pendejo)… en pocas palabras está bien chingón. “acho mano, ahora imagínate en una ola de seis o siete pies, eso es…. Acho, mejor que chingar, envelda velda que sí, correr una ola de esas y hacer un 360 y con la velocidad cuando estás dentro del tunel, CA-BRRóN»  y en esta etapa que me propuse y lo poco que sentí en mi olita de 2 pies, se lo creo. Ahora todos los sábados es de body, lunes de salsa, martes de yoga, miércoles de correr, jueves de yoga, viernes de cerveza y domingo de ir a pueblo a comprar pa´ la semana.

Esta vida está llena de felicidad y lo digo…estoy feliz.

YO

La poesía me la pela…

Una vez más voy a hablar de los puertorriqueños, menos mal que ya me borró la que me dijo que soy racista xenofóbico por criticarlos y no tendrá que leerlo -o puede que se lo mande por e-mail, quien sabe-, no es que me estoy esforzando mucho para hacerlo, sale natural. No es mi culpa que sólo hable de Puerto Rico y de estas cosas aquí, tienen que entender que mi origen es ingenieroso y no había tenido oportunidad de convivir con todos estos pseudo intelectuales/artistas creadores de arte de humanidades hasta que me mudé de país. Mi paso por la Universidad de Puerto Rico y principalmente por la facultad más cool de todas, Humanidades de Río Piedras, me ha mostrado que todo taíno quiere o pretende o tiene algo de arte en sus venas. Unos cantan, otros escriben, otros actúan, otros crean, otros improvisan, otros modelan, otros toman fotos, otros tienen periódicos digitales, sin mencionar que las mujeres alguna vez en su vida han tenido o han querido un «photo shootin´» y entrar a una escuela de refinamiento dado a su amplia experiencia con las Miss, otros dicen que pintan y son artistas desde que tenían cinco años y venden sus obras a 500 dólares, cuando yo, que soy un vale madre y que de dibujo sé un carajo casi tanto como sé de mujeres, lo puedo emular perfectamente esa obra de arte y por lo tanto ser también artista. Yo edito videos (súper chafa) y sé usar la cámara (de mi iPhone), tomo fotos, hago notas pendejas y jamás pensaría que soy o hago o intento hacer arte. Todos estos, en lo más profundo de su subconsciente, creen que su arte salva, que crean, que hacen el bien, que son únicos y por eso desde la universidad se van acostumbrando a vestir de una forma, a hablar como todo un artista, a convivir sólo con los de su clase, a tener actitud ante la vida como todo un «intelectual» de palito. Todo auspiciado por la facultad de Humanidades.

Y están ahí, mis favoritos, los que últimamente están llegando a mi vida por montones, los benditos poetas. La poesía es una mierda, los poetas son una mierda (por ser poetas no por ser personas), los que se creen poetas son una mierda. Mi mejor amiga lo sabe y se lo he dicho en la cara, ella no se agüita (se pone mal), me deja ser como soy y yo la dejo ser Poeta. Yo tengo la certeza que uno no puede fumar e inventarse unos versos y decir todo lo que se tiene que decir en esas tres palabras pero Acuña Manuel, Alberti Rafael, Aldington Richard, Bécquer Gustavo Adolfo, BenedettiMario, Blake William, Borges Jorge Luis, Bukowski Charles, Ibarbourou Juana de,  LorcaFederico García, Martí José, Neruda Pablo, Nervo Amado, Paz Octavio, Shelley Percy Bysshe, Storni Alfonsina, Burgos Julia de, Vallejo César, Wilde Óscar, opinan contrario a mí. Creen fiel mente, al igual que todos esos que les gusta ir al Boricua, a la Respuesta, al Festival de la Palabra a leer sus inventos, que sí se puede decir cosas en pocas palabras. A mí, embeldá embeldá me la pelan, me da igual si existen o no, yo me seguiré burlando de eso y al igual que el aguacate, será de mi total desagrado.

Ayer conocí a una poeta que inventó un nuevo género dentro de esta parte importante del Arte, lo denomina Poesía Urbana  y es la parodia, la burla, el sarcasmo más encantador que he visto hacia los poetas, su forma de comportarse tan cool-osa hacia la poesía me encantó, no tanto para que me agrade la poesía, pero sí para invitarle un café alguna vez o un bronch. Básicamente quedé enamorado, y si me hablara así todo el tiempo le “regalaría todo este amor que tengo para ofrecer, como un gavilán ataca a una paloma, como la luna llena se refleja en los lagos turbios de los ojos que reflejan su alma”. ¿Se dan cuenta de lo pendejo que suena?.

ME LA PELA, aunque digan que esté gufiao´ y tenga más de siete conocidos y amigos que les gusta, hacen y leen poesía, me agradan igual anyway, sin ustedes mi vida sería aburrida y sin la poesía y su capacidad de tolerancia que tiene mi mejor amiga gringa, no estaría en mi vida.

YO

El hater de la poesía pero sumamente tolerante

PS. Aquí está mi futura, la mujer de mi vida, la mujer hecha poesía, véanla y sabrán de lo que hablo, sin más ni menos los dejo con Guanina…

Una Jeva para él…

Nene, este año necesitamos encontrarte jeva, estás muy Nerd.  Parece que la misión de sus amigos en esta nueva temporada es de encontrarle jeva, sin imaginar que es él quien está feliz solo porque nunca lo había estado. Siempre ha sido una persona solitaria, una persona que no envía mensajes de texto a sus amigos y no planea salidas. Una persona que no llama por teléfono, una persona que hace lo que le gusta y disfruta la vida a su muy peculiar manera. Es verdad que cada fin de semana sale y tiene cosas que hacer, planes, pero son sus amigos quienes le llaman y le dicen, “vámonos” y el dice “fierro pal dorado!”. Le encanta la soledad, le gusta estar caminando sin dirección, le gusta caminar sonriendo sobre todo cuando ve a alguien especial, muchas veces se queda viendo el horizonte, pensando, imaginando. Eso lo hace mucho. Tiene el vicio de hacer todo de golpe, de que le dé igual lo que pase luego. El vicio de reírse solo como un loco mientras recuerdo tonterías, de verse al espejo y hablarse, de decirse “Cabrón, hoy te ves bien jodido, sonríe”. El vicio de no parar hasta caerse, o hasta que consigan pararlo. De escuchar la misma canción muchas veces, hasta odiarla. El vicio de hacer lo posible para sentirse mejor. El vicio de soplar al aire cuando hace frío. El de dormir y soñar rarezas, es capaz de inventar otro mundo. El vicio de fijar la mirada en la nada y olvidarse momentáneamente del mundo. De salir a la calle y mirar todo de una manera rara, de hacer encuadres como si fuera a fotografiarlo todo y guardarlo en su cabeza para siempre. Muchas veces cuando ve algo mega cabrón y quiere fotografiarlo, se queda viéndolo sin tomar la fotografía porque cree que hay veces que es mejor estar presente en el momento y no detrás de una pantalla. Tiene el vicio de siempre creer que no le van a fallar. Y algunas veces el de empezar las cosas por su final (LMMC). Tiene el vicio de cantar los comerciales, reirse de los mismos chistes o mancharse la camisa cuando come sopa. Es un tipo raro, fuera de lo común, poco complicado. Una vez alguien le dijo que es un “buen hombre”, que tiene un madral de defectos como todos los humanos pero quien también tiene muchas calidades que no se encuentran todos los días…él no le creyó.

Podría decirse que es una persona socialmente rara, no encuentra la razón científica de eso pero ¡ah, cómo le gusta! Por mujeres no se preocupa, llegará la indicada cuando sea el momento, por amigos no se preocupa, porque los que tiene lo conocen tan bien y lo quieren con todas sus locuras juntas, el ser mexicano tampoco le quita el sueño porque eso si que está cabrónamente perrón!

[Meh] YO

PD: para los que lo leen fuera de  Puerto Rico, Jeva: Dicese de la mujer que le agrada tus locuras y es valiente como para salir contigo y obvio, está re-potable.

¿Y por qué no lo haces?

Cuando esperaba que el semáforo cambiara, camino a su cita médica, agregó el bajo y carros pequeños a la lista de cosas que odiaba. En su corta lista también estaba: Caca de gato, alarma de autos,  señales indescifrables de estacionamientos, cochecitos de bebe doble, colonia para hombre, chicles, bicicletas, hámsteres, camiones de la basura, vecinos, ganchos de acero, controles de  televisión, tarjetas de felicitaciones, chanclas, volantes de promociones, gente sin empatía,  palomas, el Wheter  Channel, olor a meados, mamás irresponsables, llamadas para ofrecerte tarjetas de créditos, números bloqueados, sombrillas grandes, la AMA, JFK, cobrar por usar una ath, tiendas de 99C, personajes radiales, red de contactos, Starbucks, los Nicks, Los malditos Nicks…y Dios.

¿Qué? Puede sentarse. ¿Por qué? Necesito que se siente. Prefiero estar parado. Está bien, quédese parado. Los resultados muestran  un aneurisma cerebral.  ¿Qué? ¿Cuánto tiempo queda? No lo sé. Claro que sabe, está en su cara, sabe… ¡DIME!  ¿Cuánto tiempo? No sé. ¡CUÁNTO!, dame un número. 90 minutos. Aunque él sabía que 90 minutos era ilógico, entre más pensaba en el diagnóstico de la doctora, la maldición de ella, más la consideraba. ¿Y si es verdad? ¿Y si pasa?  Sabía que existían 5 pasos para considerar la muerte.  Enojo era uno, ¿Negación era otro? ¿Qué negaba? ¿Los 90 minutos? ¿Qué tal si él, YO fuera a morir a las 6:22?  ¿Qué carajos debería estar haciendo ahora?

Una persona, un cliente acaba de descubrir que le quedan 90 minutos de vida, qué debo de decirle, ¿qué le recomiendo? Sé lo que haría yo. Lloraría, pero solo por los primeros 20 minutos, luego iría al sitio de masaje tailandés en NY por una mamada, quizá dos.  Estaba dispuesto a hacerle el amor a su esposa por última vez. Pero tenía preocupaciones. Primero, no recordaba la última vez que lo habían hecho. ¿Hace un año? Quizá más. También se preguntaba cuál sería la posición adecuara para la última vez. Suponía que ello involucraría acurrucarse. Había leído que los condenados a la pena de muerte piden un sándwich de mantequilla de maní con mermelada como su última cena. La posición del misionero equivalía a ese sándwich en el plano sexual. Y claro, quedaba la mayor preocupación de todas. No sabía si la bandera lograría izarse.

Oficial, hace más de una hora este taxi chocó mi auto.  Luego fui al hospital y la Dra. Gill me dijo que tenía un aneurisma cerebral y que me quedaban 90 minutos de vida. ¿Por el choque? No, ya lo tenía, ahí me enteré. Luego fui a mi oficina, y un señor contó un chiste de un tipo que tuvo sexo con su esposa por última vez. Me pareció buena idea ir a casa a intentarlo con la mía. Fui, y mi esposa estaba sentada con el vecino. Resulta que tienen sexo hace tiempo y yo no tenía idea. Salí de allá y fui a Juniors, donde había invitado a mucha gente para despedirme y solo fue un tipo que estaba enojado conmigo por robarle a la novia en secundaria ¡a  quien ni siquiera recuerdo! Calma. Fui al frente a comprar una cámara de video a un tipo amable. Un buen tipo, no es el vendedor más rápido, pero buen tipo. Le pedí a un indigente que me grabara hablándole a mi hijo, para despedirme. Me alteré porque tras estudiar derecho decidió ser instructor de baile y no abogado. ¿El indigente? No, mi hijo. Yo había imprimido tarjetas, pero ¿qué hacer? Me alteré y me desmayé. Al despertar salté del Puente de Brooklyn. Ahí fue que ella apareció, saltó al río Este, me sacó. Por eso estamos mojados. Nos recogió el taxista que me había chocado. Ella le echó gas lacrimógeno, y así tomamos este taxi.  Raro, ¿no? No bromeaba cuando dijo que necesitaba cirugía del cerebro, eh!

¿Qué hora es? 7:22 y notarás que sigues vivo. Qué bueno. ¿Te gustaría saber cuándo vas a morir? No. Pero si supieras ¿qué harías si supieras cuánto te queda? (…un silencio…) Intentaría descubrir cómo ser feliz. ¿Por qué no lo haces? ¿Y por qué no lo haces?…quizás lo haga.

» Los buenos somos más»

Es que el problema debo de ser yo, soy yo el pendejo que no sabe comportarse en este mundo, en esta sociedad. La gente ve normal tirar basura en la calle, se cae un vaso plástico y no lo levanta, lo deja que se lo lleve el viento. Soy yo quien no entiende que el deporte nacional es entrar a la playa con una Medalla en mano y tirar la lata para comida de peces. Soy yo el anormal que lleve bolas reusables a Pueblo para hacer sus compras. Soy yo el extraterrestre por caminar por la ciudad, cuando las ciudades deberían ser así, pequeñas y caminables para que el gobierno gaste menos. Si un hombre le tira a una mujer y la mujer no reacciona hacia los piropos del hombre es ella la que tiene problema de actitud, porque yo soy el macharrán y me tienen que volver a ver y responder positivamente. Si rento una casa y me cobran está  mal eso, yo te pago cuando yo pueda y si no te mato. Soy yo el raro por llevar frutas verduras y vegetales en mi compra y las personas con tarjeta de la familia me ven con cara de “este loco” cuando su carro está lleno de comida procesada, azúcares y  todo enlatado y sin cosa fresca y sus hijos redonditos, redonditos. Cómo es posible que la gente les haga daño a los animales, que tiren a los perros en la calle porque ya no es un cachorro juguetón sino una carga económica pues a la calle o lo mato o mejor aún lo cuelgo de un árbol. Sólo quedan 800 gorilas de montaña en el mundo y los siguen matando, ¿en serio? Soy yo el loco porque no me importa si se enamora una mujer de una mujer o un hombre de un hombre o un hombre de una mujer o una mujer de un hombre. Es normal que me importe un carajo mi prójimo mientras sea yo quien le saco provecho a las cosas o salgo ganando yo, yo soy el beneficiado. Es normal que sea  culpa de la mujer que le silbaran o irrespetaran y hasta violaran porque se puso minifalda. Está bien que las mujeres ganen menos en un mismo puesto que un hombre, eso les pasa por ser mujer. Todo negro con hoodie les va sacar una pistola. No solo eso, todavía existe gente que fornica con calcetines puestos, ¿qué carajo pasa? Estoy muy alejado de la realidad social, con otro tipo de pensamiento. Qué bueno que soy resultado de la evolución y del Darwinismo y me adapto rápidamente. Silvana puede estar tranquila porque ella va a saber todo lo anterior porque yo se lo voy a enseñar. Va a estar acoplada perfectamente a esta Sociedad Moderna.

Si “los buenos somos más” ¿por qué chingados el mundo está tan asquerosamente jodido?

YO

Pensando con la cabeza…

El comienzo no pudo haber sido más inocente: unas llamadas a su celular, recibidas en horas de la madrugada, desde un número bloqueado.
Tan pronto oía el timbre de su teléfono –que producía la conocida melodía inicial de That Girl de Timberlake- él extendía el brazo como un rayo hacia su mesita de noche y contestaba con voz todavía apagada por el sueño:
“¿Quién demonios…?”
Pero no le contestaba nadie. Sencillamente se escuchaba el murmullo del silencio y, luego, nada. La cosa empezó a intrigarle un poco cuando comenzó a tener la sensación, en especial cuando salía caminando de su casa para ir a una farmacia cercana, de que alguien lo estaba siguiendo. Era una sensación rara, puesto que no tenía evidencia física para sus sospechas. Sencillamente sentía el impacto de una mirada en la parte de atrás de su cuello, se volteaba… y no veía a nadie que lo estuviera mirando. O, de lo contrario, había mucha gente que podía estarlo haciendo, en especial cuando ya él se encontraba en el interior de la farmacia: el guardia de seguridad del local, alguna de las empleadas, alguna señora de moño que hacía sus compras cargando un Chihuahua junto al pecho… De vez en cuando él sí veía por los alrededores a alguna chica de buena apariencia, una de esas chicas que él sí hubiese deseado que le estuviera echando miradas de coqueteo mental. Pero siempre que alteraba su rumbo para dirigirse hacia ella y forzar el asunto, de detrás de alguna góndola emanaba de pronto un tipo alto, forzudo y rebosante de pelos por todos lados de su cuerpo. El esposo. O acaso su novio. O puede ser el jevo, en esta época ya no se sabe.
La cosa se mantuvo ahí, hasta que el sábado pasado, él fue al balneario de Punta Salinas, uno que no quedaba cerca de su casa y que, en especial los sábados por la mañana se mantenía agradablemente despejado de gente. Así, él llevó su neverita llena de latas de cerveza, sus gafas para el sol, el libro que estaba leyendo…Crear o Morir, en conjunto, todo lo que necesitaba para alejarse del ‘stress’ y del ligero delirio de persecución que había venido desarrollando últimamente.
Al par de horas de estarse soleando, se metió al agua y se internó, dando brazadas a lo Michael Phelps, hasta bastante profundo, pero sin rebasar las sogas de las boyas. Desde esa lejanía volteaba de vez en cuando para echarle un vistazo a sus pertenencias y corroborar que todo –la neverita y lo demás- seguía allí.
Fue entonces cuando la vio: una muchacha delgada y petite, en bikini, con el largo cabello marrón manoseado por el viento, potable por demás, Parada muy cerca de su neverita, ella miraba intensamente en su dirección… a través de unos binoculares. De momento él pensó que se trataba de una joven madre que de esa forma vigilaba a sus hijos. Pero, mirando a su alrededor dentro del mar, constató que no había nadie ni remotamente cerca de él que justificara la dirección en que apuntaban esos binoculares. Lentamente, para no alertar a la muchacha, comenzó a nadar hacia uno de los lados, pero entonces giró y comenzó a dar grandes brazadas en dirección a la orilla. Una vez salió del agua, corrió lo más rápido que pudo, no tan solo para llegar hasta donde había estado la muchacha, sino para evitar que la arena hirviente le friera por completo las plantas de los pies.
Después de comprobar que ya ella no estaba allí, le echo un rápido vistazo al interior de su neverita. En efecto, había ocurrido lo que más temía: la chica le había usurpado hasta la última lata. Nooooo! (palomas volando por el grito).
Lo peor de todo, a efectos del estado emocional de él, era que ahora se quedaba con la duda: la chica de los binoculares, ¿era la misma persona que él sentía que venía espiándolo desde hacía bastante tiempo, o sencillamente era una vulgar roba cervezas de balneario?
Se fue cabizbajo a su casa. La próxima vez que That girl volvió a despertarlo en horas de la madrugada, él agarró su celular y, sin encomendarse a nadie, gritó a todo pulmón: “¡Ladrona!” Y otras cosas más que no viene al caso repetir ahora. Bañado y cambiado, listo para ir al trabajo, al salir de su casa la próxima mañana, a punto estuvo de tropezar y caerse de narices debido al paquete, envuelto en papel de regalo, que alguien había dejado frente a su alfombrita de Welcome. Lo abrió temblando de curiosidad y se topó con una caja que contenía una botella de vino. Él no sabía mucho de vinos, pero tenía apariencia de ser un vino bastante caro. Con nombre francés. Entonces se dio cuenta de que había una tarjetita. Leía: “Para que la lleves a la playa el próximo sábado. A la misma hora y en el mismo lugar”.
Así que la chica que lo vigilaba no tan solo tenía su número de celular, sino que también sabía dónde él vivía. Y, a su manera, le estaba diciendo que quería beber unas copas de vino con él.
El próximo sábado, pues, al regresar todo molesto cerca de las seis de la tarde sufriendo los primeros síntomas de una insolación bastante severa y cargando en la mano una botella llena de vino igual de caliente, no le sorprendió ver a los dos agentes de la policía de San Juan que estaban aguardando, junto a su casera, frente a la puerta abierta de su residencia, con el alboroto de cosas tiradas por el piso que se veía allá dentro.

“¿Usted sabe quién vive aquí?” le preguntaron.

“Claro”, respondió él. “El rey de los idiotas”.

Un par de tetas y pensar con otra cabeza no deja nada bueno…

Un viernes

Tengo tantas cosas en la cabeza que no sé con qué empezar. Bueno, todas esas pendejadas de superación Coelhisticas siempre dicen que comiences con el primer paso, así que aquí voy. Si no tiene ningún sentido pues ni modo.

Soy una persona que no requiere mucho para vivir. Un cuarto, agua, luz, internet y computadora es suficiente. Pero también son bastante mamón. Mamón en el sentido que me compro lentes para el sol de 300 dólares, cámaras de 500, camisas de 80, celulares de 700 y cortes de pelo de 25. Son cosas que sé que no me van a hacer feliz pero que las quiero. Si no tengo novia o responsabilidades más allá de pagar en donde vivo y lo que uso, en algo debo gastar, como buen ciudadano del mundo tengo la responsabilidad de mover la economía. Las cosas que me causan felicidad son mucho más económicas o sin costo alguno. Algo que puede causarme felicidad es el resolver un problema en el trabajo en el tiempo previsto. El poder hacerlo me llena de endorfinas, al igual que me llegue un paquete con tres botes de Tajín. Un chile en polvo que me recuerda a mi casa. Fruta y chile, no hay mejor combinación. Bueno, tal vez sabritas con limón, Valentina y Coca Cola, puede ser. No recuerdo ni cómo o cuándo la conocí pero seguramente debió ser de esta nueva forma en la que estoy conociendo personas, de manera virtual. Entre “likes” y comentarios se forma una “amistad” hoy en día. Entonces, esta chica me da la sorpresa, que aunque ella está en Estados Unidos, allá sí existe ese chile y me envía tres paquetitos por correo. Llegan el viernes. El viernes fue un buen día en cuestión de felicidad. Logré generar un ambiente de prueba exactamente como en el municipio de Carolina, salí una hora antes del trabajo, me llegó el chile en polvo y me comí un mango repleto de este chile, hice ejercicio, o sea, mi felicidad era mucha. Dieron las 7.40 pm y pasan por mí para ir a comer, voy a un lugar peruano en la Avenida Esmeralda en Guaynabo a comer ceviche, la buena racha continuaba. Entre plática y plática, ella me pregunta ¿Y cuál es la comida favorita de tu mamá? Y me doy cuenta que no sé exactamente, creo saber qué cosas le gustan y qué no pero me dejó pensando. Una sensación extraña.

Conocí a una chica de manera virtual hace algunos meses, nos hemos visto dos veces solamente, pero lo importante de esto no es si es bonita o divertida o profesional o alguna de esas cosas superficiales. Lo importante es que las dos veces que nos hemos visto ha llovido de manera torrencial en Puerto Rico. Creo que ha llegado el momento de salvar a todo un país de la sequía y reencontrarnos para que llueva. En realidad más allá de salvar a un país lo haría por mí, no quiero pasar ese trabajo de un día tener agua y el otro no.  Para ser una persona preocupado por la sociedad y querer hacer un cambio social con la empresa que estoy creando, lo hago un poco mal.

YO