Si hablaran.

Creo que han pasado casi 20 años desde que me sacaron de ese rollo. Recuerdo como me acomodaron en la pared, ya tenía una pega que era bastante babosa, algo como engrudo. Fueron colocándome desde el techo hasta casi el piso. Luego colocaron una madrea que me daba un mejor terminado. Creo que siempre me vi hermosa, era una princesa, mi color amarillo con mis lindas rallas en forma de columnas griegas. Me veía tan linda. Claro, ya han pasado 20 años y me he ido deteriorando un poco con el tiempo. Los niños me han pintado de muchos colores y luego, con un trapo mojado vuelvo a la normalidad.

Tengo un golpe, eso sí. Ese sí que me dolió, pero saben, prefiero tenerlo yo porque iba a ser un golpe fuerte. Lo recuerdo, yo creo que habían pasado como dos semanas desde que salí cuando de repente escucho la puerta abrirse, era una pareja de recién casados. Tenían esa chispa de emoción, ahora lo sé porque ya la he visto antes. Esta pareja era muy linda, creo que pasamos momentos muy buenos, en el centro pusieron un cuadro grande, creo que tenía un paisaje de la playa y debajo estaba un sofá. Yo estaba muy contenta porque ese adorno me gustaba, era muy lindo. Pero algo pasó con el tiempo. Una noche, me despertaron los gritos “Estoy aquí, mírame, estoy aquí” la vi acercarse, él estaba un poco desesperado, tocándose la cara y la cabeza con las manos, creo que estaba muy cargado. No lo vi venir, pero de repente se volteó y tiró un golpe, un puño que me hizo un hueco justo debajo del cuadro. Gritó que lo dejaran en paz y al verse la mano estaban rotos varios dedos, cogió su mochila y cerró la puerta tan duro que casi tumba el cuadro que tenía. No lo volví a ver, unos días después, al despertarme ya todo estaba limpio y mi hueco estaba sellado, pero blanco. Me dolió perder mi perfección.

No sé cuánto tiempo había pasado desde que todo estaba vacío, pero me despertó el agua fría que me echaron. Había gritos y alboroto por todos lados, niños corriendo, perro ladrando de tras de ellos y adultos limpiando y sacando cajas de un camión. Aún estaba medio modorra cuando esto pasó, pensé que era como un sueño pero al darme cuenta que había gente nueva me sacudí el polvo y me puse en posición de firmes, bien derechita y mostrando mi mejor cara. Debo admitir que me dejaron muy limpia luego de ese baño frío. Era una gran familia, eran muy felices. Estuvieron 4 años aquí, antes de que el perro se llevara la evidencia. En realidad es lo único que recuerdo porque estaba dormida cuando desperté vi al perro coger como un cuchillo del piso al lado del cuerpo y se la llevó. Nunca lograron encontrar a quién  lo hizo. He visto en la tele que al parecer una persona tocó la puerta, y el que vivía aquí abrió pero inmediatamente intentó cerrarla cuando vio a quién estaba afuera, con una patada logró tirarlo y se le abalanzó con esa cosa, cuchillo, fierro, no sé y después salió corriendo. La familia se había ido de la casa, creo que a visitar a los abuelos. Intenté ayudar, hice marcas de humedad que parecía cuchillos, otras como un perro. Nunca aprendí a dibujar bien, siempre perdíamos en ese juego.

Ahora, soy de color azul como el cielo, extraño mis rayas en forma de columnas. Pero bueno, hay que estar abiertos al cambio, hay que estar preparados porque es lo único que es seguro, todo cambia y yo también. Eso es dice mi amiga la puerta, que después de esa patada, cambió de no tener entrada para perro, tener entrada para perro.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.